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Víctimas del sistema: trabajadores del turismo en Cuba sin empleos ni derecho a reclamar. Por Yolanda Huerga. RTV Martí.

Víctimas del sistema: trabajadores del turismo en Cuba sin empleos ni derecho a reclamar
Por Yolanda Huerga
8 de junio de 2026

Una mujer toma una fotografía mientras camina frente al hotel donde unos trabajadores retiran de la fachada el nombre de la marca "Aston" —perteneciente a la cadena hotelera Archipelago International.

La abrupta salida de las grandes cadenas hoteleras de Cuba ha dejado a miles de trabajadores del sector turístico sin ingresos, en medio de un desplome histórico de visitantes y un rígido sistema estatal que controla el empleo y retiene gran parte de los salarios.

Miles de trabajadores vinculados a los servicios de hotelería, transporte y gastronomía en el sector turístico cubano han perdido sus ingresos tras la salida masiva de cadenas hoteleras internacionales. La crisis se agudiza por el desplome histórico de visitantes y un sistema estatal que controla estrictamente el empleo y retiene la mayor parte de los salarios.

Una situación similar se vivió en febrero, cuando el conglomerado de los militares, GAESA, clausuró varias instalaciones en Cayo Santa María por la baja ocupación, lo que resultó en el cese de más de 7.000 empleados.

Al no existir garantías laborales, estos trabajadores se encontraron en completa indefensión y sin opciones de protestar o exigir sus derechos.

“Ni siquiera a hablar directamente con la gerencia extranjera, sino que hay que hablar con Almacenes Universales, que es el empleador intermediario asignado por GAESA para dar trabajo en estas plazas”, indicó el periodista e investigador del Observatorio Cubano de Conflictos (OCC), Rolando Cartaya.

Las cifras de la ⁠Oficina Nacional de Estadísticas e Información (ONEI) confirman la magnitud del colapso: Cuba recibió apenas 328.608 turistas internacionales en el primer cuatrimestre de 2026, un 55.8% menos que en el mismo período de 2025.

Varadero, el principal balneario del país, acumula una caída estimada del 70% en visitantes respecto a su época histórica.

Al respecto, el secretario general de la Asociación Sindical Independiente de Cuba, Iván Hernández Carrillo, lamentó que “varios miles de trabajadores de los municipios de Cárdenas, Martí, la ciudad de Matanzas y los poblados aledaños al balneario de Varadero, de Santa Marta y Máximo Gómez quedaron sin empleo y por ende sin ingresos financieros. Un gran número de ellos desde abril y mayo ya habían quedado cesantes, incluso estaban siendo reubicados en otras labores”.

“Los que no aceptaron se les envió a sus casas con el 60% del salario el primer mes, luego quedarían sin salario si no aceptaban el empleo que se les estaba brindando en el campo y en la recogida de basura”, precisó.

Muchos de estos profesionales —como profesores, técnicos e ingenieros— que abandonaron sus áreas originales por los bajos salarios para incursionar en el sector turístico enfrentan hoy una profunda incertidumbre. Esta crisis los ha sumido en una angustiante situación financiera y laboral.

Cartaya señala que la salida en masa de compañías como Meliá, Iberostar, la turca ATG, la indonesia Archipelago y la canadiense Blue Diamond afecta gravemente al turismo de playa, controlado por Gaviota, “el buque insignia del conglomerado militar GAESA”.

Las plazas en el sector turístico cubano fueron consideradas históricamente como "trabajos de oro", al punto de que popularmente se prefería ser maletero antes que médico debido al acceso a las propinas. Sin embargo, como el resto de los trabajadores cubanos, los del Turismo carecen de derechos fundamentales: ni a huelga, ni a negociación colectiva y, ni siquiera, a hablar directamente con la gerencia extranjera.

“Este es un trabajo sumamente filtrado por Almacenes Universales que es la entidad intermediaria que el grupo GAESA creó para controlar estas plazas”, precisó Cartaya.

La salida de las compañías foráneas no significa que los hoteles tengan que cerrar automáticamente, ya que pueden seguir siendo operados por empresas estatales cubanas.

Un ensayo del catedrático Jesús Mercader Uguina, de la Universidad Carlos III de España, expone que el Estado cubano creó leyes para reservarse las funciones de selección, control, disciplina e incluso despido de los recursos humanos, limitando el poder de gestión de las propias empresas extranjeras.

Del mismo modo, el profesor emérito José Álvarez, de la Universidad de Florida, ha documentado cómo operan las agencias del gobierno con el pago de los trabajadores. Las empresas extranjeras pagan los salarios en dólares, pero el gobierno abona a los empleados en pesos.

“Históricamente, el trabajador recibía alrededor del 4% del salario aportado por la empresa, mientras que las entidades gubernamentales se quedaban con el 96%. Esta práctica representa una retención abusiva superior incluso a la aplicada a los médicos en misiones internacionalistas, donde el gobierno suele retener hasta el 90%”, recalcó Cartaya.

“En un entorno carente de amparos laborales reconocidos por la Organización Internacional del Trabajo (OIT), el modelo resultó atractivo para empresas con afán de lucro”, apuntó el especialista.

Estas compañías fueron advertidas de la situación: "En abril de 2023, el Observatorio Cubano de Derechos Humanos (OCDH) envió una carta a las compañías turísticas españolas con operaciones en la isla. En ella, alertaban a las compañías extranjeras- si ya no lo sabían- que no contrataban directamente a los empleados" detalló.

“El OCDH apeló al imperativo moral de corregir estas violaciones, advirtiendo que una situación de este tipo sería inaceptable en España y el resto de la Unión Europea”, recordó el investigador.

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