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En el ojo del huracán: Así están los médicos cubanos en Venezuela. 'Primero van a sacar a los que tienen fin de misión', dice una de las doctoras. Por Annarella Grimal. Diario de Cuba.

En el ojo del huracán: Así están los médicos cubanos en Venezuela
Por Annarella Grimal
Diario de Cuba
7 de enero de 2026

Brigada médica cubana Embajada de Cuba en EE UU. Facebook


'Primero van a sacar a los que tienen fin de misión', dice una de las doctoras a DIARIO DE CUBA.

"Ya me avisaron que me voy la semana que viene", dice a DIARIO DE CUBA una doctora cubana destinada en el estado de Miranda, Venezuela. Agrega que aún no tiene los detalles de su evacuación. Los últimos acontecimientos indican que el chavismo hace aguas y que cada vez es más difícil garantizar la seguridad de los médicos en misiones estatales. Algunos estuvieron a metros de la muerte el día 3 de enero, durante la operación militar estadounidense para capturar a Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores.

Una luz blanca y un ruido ensordecedor fue el bautizo de fuego —nunca mejor dicho— de los médicos cubanos del Centro de Diagnóstico Integral (CDI) de Higuerote en el Estado de Miranda, después de que la aviación de EEUU bombardeara el aeropuerto de la localidad, ubicado a unos dos kilómetros.

"El cielo se iluminó de momento", contó la doctora bajo condición de anonimato y reconoció que tanto ella como sus colegas "están preocupados" por lo que pueda sucederles. Entre los objetivos neutralizados durante la operación militar de captura y extracción de Maduro se encontraron el aeropuerto de Higuerote, utilizado para el despliegue de naves rápidas, además de la base aérea de La Carlota, el puerto de La Guaira y el Fuerte Tiuna.

¿Están protegidos los cubanos en Venezuela?

Fuentes consultadas por DIARIO DE CUBA apuntan a que los cubanos en Venezuela no han recibido información clara sobre su suerte, después de que la jefatura de la Misión activara el Protocolo de emergencia, que consiste en esperar instrucciones con una mochila preparada para primeros auxilios y con artículos de subsistencia. Las autoridades de la Isla, en cambio, insisten en que los profesionales de la salud se encuentran "resguardados" y prestando servicios, sin brindar más detalles.

En una entrevista para el Noticiero del mediodía, el jefe de la misión médica en Venezuela, el doctor Yuleyvis Martínez Carmona, afirmó que "todos los profesionales de la salud están en buen estado y continúan resguardados", mientras que las infraestructuras sanitarias "mantienen plena operatividad" y no sufrieron daños.

Salvo en los estados de Miranda, La Guaira, Distrito Capital y una zona de Aragua, "en el resto del país la vida transcurre con normalidad y los colaboradores han retomado sus labores asistenciales", agregó el directivo que básicamente repitió lo que ya habían dicho el ministro de Salud y la dirección de la Unidad Central de Colaboración Médica en La Habana.

Sin embargo, Laritza Diversent, directora ejecutiva del Centro de Información Legal Cubalex, sostiene que, según el derecho internacional, mientras haya incertidumbre sobre la situación de estas personas y no se conozcan los protocolos que el Estado está adoptando, no hay garantías reales de que estén siendo protegidas.

"No es suficiente con declaraciones públicas. El Estado tiene que dar información oportuna: cuántas personas —personal médico, deportivo y todo el personal de origen cubano— están en misión oficial en Venezuela, qué riesgos reales están corriendo, cuáles son las medidas concretas para prevenirlos y qué opciones existen para reducir la exposición al peligro, especialmente el riesgo para la vida", dijo la abogada a DIARIO DE CUBA.

Otras agravantes para los profesionales cubanos

Además de la amenaza de un conflicto armado, los cubanos enfrentan un reto adicional: "son percibidos por las comunidades locales como representantes de un régimen aliado a la dictadura de Venezuela", observó Diversent.

En particular, para facilitar mecanismos de influencia social e interferencia electoral del chavismo y del castrismo en Venezuela. Distintas investigaciones han documentado cómo los médicos cubanos han participado —directa o indirectamente— en estas dinámicas, aprovechando su cercanía con comunidades necesitadas para llegar hasta los hogares a mapear familias, recopilar información social y reforzar la movilización electoral.

Según la narrativa oficial, los profesionales de la Isla cumplen misiones sociales con fines humanitarios, destinadas a proporcionar servicios gratuitos a sectores marginados y desfavorecidos de la población venezolana. En la práctica, según la investigación de María Werlau, titulada La intervención de Cuba en Venezuela: Una ocupación estratégica con implicaciones globales, estas misiones "fueron ideadas para obtener apoyo político y votos para el chavismo, contrarrestando a quienes se oponen a su proyecto revolucionario, al tiempo que generan ganancias significativas para Cuba por sus servicios".

Los testimonios de galenos que abandonaron las misiones en Venezuela sugieren que las consecuencias de negarse a realizar proselitismo político iban desde la confiscación del salario, la expulsión de la misión o el procesamiento penal por incumplimiento de contrato, concebido en el artículo del Código Penal pasado y vigente como "abandono de funciones".

Esta identificación política —independiente de la voluntad individual de los profesionales— los vulnera aún más, especialmente en contextos de alta polarización, violencia social o rechazo al Gobierno de Nicolás Maduro.

"Estamos hablando, en su mayoría, de personas explotadas, a las que, además, no se les estaría dando la protección necesaria. Esto constituye una falta de respeto hacia la vida de los ciudadanos. Los ciudadanos cubanos en Venezuela están bajo responsabilidad directa del Estado cubano", advirtió Diversent. Agregó que, la ocurrencia de muertes pasadas y futuras, serían "potencialmente ilícitas, en principio atribuibles al Estado, por no haber tomado las acciones que debía tomar", especialmente cuando el Gobierno de EEUU viene advirtiendo sobre acciones militares durante los últimos meses.

La evacuación en masa

"Primero van a sacar a los que tienen fin de misión", dijo otra doctora a DIARIO DE CUBA. Sus declaraciones coinciden con varias publicadas en redes sociales.

"Nos tenemos que ir para Cuba. Ahora se activó el sistema de evacuación. Debe ser pronto; lo que no sabemos es cuándo", se lee en una publicación en Facebook del periodista de Martí Noticias, Mario Pentón, que cita a médicos cubanos. Las fuentes de Pentón revelaron que comenzará en breve la evacuación de las brigadas médicas cubanas en territorio venezolano. Pero el repliegue no es sencillo.

Las brigadas de "cooperación" cubanas están conformadas por alrededor de 14.000 profesionales de diversas disciplinas, según datos de la ONG Archivo Cuba. Los cubanos prestan servicios, sobre todo, en la salud, la educación y el deporte, y se encuentran distribuidos en 24 estados venezolanos. Solo en el estado de Miranda hay alrededor de 2.500 médicos de la Isla, de acuerdo con cifras oficiales que, aunque son las más recientes, datan de 2019.

La falta de transparencia y de información actualizada es uno de los lastres de este tipo de programas, un patrón que se extiende a las condiciones de contratación y a los ingresos que generan.

Más de 6.000 trabajadores, mayoritariamente cubanos, están empleados en la Misión Barrio Adentro, el programa estatal de atención primaria de salud en Venezuela, creado en 2003 durante el Gobierno de Hugo Chávez con apoyo central de Cuba. En la actualidad dispone de 573 Centros de Diagnóstico Integral (CDI) a nivel nacional, donde los médicos realizan guardias rotativas de 12 y 24 horas, según informaciones del Ministerio de Salud venezolano. Otros profesionales están distribuidos en las 588 Salas de Rehabilitación Integral, 38 Centros de Alta Tecnología y en los cientos de consultorios médicos populares del Programa.

La salida en masa de los cooperantes cubanos no solo representa un problema logístico en cuanto a transporte en un contexto volátil, sino que también implica un vacío asistencial en el país suramericano y una pérdida de ingresos para La Habana.

Cuáles son las opciones


En un contexto de alta tensión política y de rechazo a la intromisión cubana, los colaboradores son percibidos por sectores de la población venezolana como representantes de un régimen aliado a la dictadura. "Las opciones que tienen son muy limitadas. Fueron desplegados por el Estado cubano en medio de un conflicto que sigue abierto y el Gobierno no se va a mover si no hay denuncia. La solución ya no depende de ellos, sino de lo que el Estado esté dispuesto —o no— a hacer", dijo Diversent y recuerda que ya han muerto 32 personas que estaban bajo la responsabilidad y las órdenes del Gobierno de Cuba.

El hecho de que entre las víctimas se encontraran miembros del núcleo duro del personal militar y de inteligencia con entrenamiento de élite, encargado de la protección del primer círculo de Nicolás Maduro, pone en duda la capacidad del Estado cubano para garantizar la seguridad de otros colaboradores, que podrían considerarse "menos estratégicos" pero igualmente expuestos a riesgos graves.

La abogada recomendó a los colaboradores cubanos que denuncien públicamente, incluso a través de redes sociales o medios de comunicación, la situación real que están viviendo, si es cierto que el Ministerio de Salud Pública los está protegiendo y qué medidas concretas se están adoptando para garantizar su seguridad. Alternativamente, también sugirió denunciar por canales confidenciales a la prensa independiente o a la propia ONG Cubalex

"Estas personas no cuentan con protección internacional. No son diplomáticos ni solicitantes de asilo ni refugiados. Eso incrementa aún más el riesgo. Si ellos no hablan, la comunidad internacional no puede pronunciarse ni ejercer presión", sentenció.

Por su parte, Werlau sugirió, en caso de que se trate de una situación de peligro inminente para la vida, explorar qué tipo de apoyo podrían brindar a los cubanos en Venezuela organizaciones internacionales como la Organización Internacional para las Migraciones (OIM) o el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR).

"Yo estoy loca por irme, aunque no acaban de informar qué van a hacer con nuestro equipaje", dijo una de las doctoras entrevistadas por DIARIO DE CUBA. "Ya aquí empezaron los enfrentamientos entre los venezolanos, y uno está en vilo; no vale la pena tanto sacrificio cuando ves que puedes perder la vida en un minuto".


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