Brotes de enfermedades en La Habana por apagones y escasez de agua. Por Ivette Pacheco. RTV Martí.
Brotes de enfermedades en La Habana por apagones y escasez de agua
Por Ivette Pacheco
14 de julio de 2026

Escasez de agua en La Habana
Ramírez atribuyó el brote a la acumulación de basura en las calles y a deficiencias en el tratamiento de la red hidráulica.
La persistente falta de agua potable y electricidad en varios municipios de La Habana ha desencadenado un brote de enfermedades gastrointestinales en la población, según denuncias publicadas en redes sociales y testimonios enviados a Martí Noticias por residentes de la capital.
En el reparto Vista Hermosa, ubicado en San Miguel del Padrón, una vecina describió en un video cómo los habitantes extraen agua de una rotura en plena vía pública.
Según explicó, el líquido supuestamente potable se mezcla en ese punto con residuos de fosas albañales. La residente detalló que las familias acuden allí para abastecerse, cocinar, bañarse e incluso lavar vehículos debido a que acumulan ocho días consecutivos sin servicio de agua en sus hogares.
A través de la red social Facebook, el usuario Ernesto Pérez calificó la situación como extrema, señalando que la falta de agua potable agrava de manera crítica las dificultades ya causadas por los apagones.
Yanaisy Curbelo, residente de Santo Suárez, comunicó a Martí Noticias que se encuentra convaleciente debido al brote gastrointestinal, caracterizado por episodios severos de diarrea y vómitos.
Curbelo indicó que la zona carece de electricidad y que la epidemia afecta de manera generalizada a los habitantes de ese barrio.
El activista Orlando Ramírez, vecino del municipio 10 de Octubre, informó que él y su familia también contrajeron la enfermedad diarreica. Ramírez atribuyó el brote a la acumulación de basura en las calles y a deficiencias en el tratamiento de la red hidráulica, asegurando que el agua no está siendo clorada por las autoridades.
Tras pasar nueve días sin suministro, Ramírez relató que el agua finalmente llegó a través de las tuberías con turbidez, fetidez y mal sabor, lo que considera una de las causas directas de la propagación del virus.
Frente a esta situación, el activista criticó las recomendaciones emitidas en los canales oficiales de televisión, donde se exhorta a la población a filtrar el agua o a adquirir filtros comerciales. Según Ramírez, estas medidas resultan financieramente inalcanzables para la mayoría, en especial para sectores vulnerables como los jubilados y pensionados por enfermedad, quienes reciben ingresos mensuales de 1.540 pesos cubanos (CUP).
Ramírez puntualizó que, con el valor del dólar en el mercado informal cotizándose actualmente entre los 660 y 670 pesos por unidad, un filtro de agua de 80 dólares equivale a más de 52.000 pesos. Esto significa que un pensionado tendría que destinar el equivalente a casi tres años de ingresos íntegros únicamente para adquirir dicho sistema de filtrado.
Recientemente tuvo que trasladar de urgencia a su esposa, la activista Bárbara Farrat, debido a un cuadro de deshidratación severa. Los médicos le prescribieron sueros con fármacos para frenar los vómitos, pero el hospital no disponía de los medicamentos necesarios. Farrat solo pudo recibir hidratación por vía intravenosa básica con agua sin ningún tratamiento farmacológico adicional.
Durante su estancia en el centro médico, Ramírez constató que la mayoría de los pacientes ingresaban con la misma sintomatología asociada al brote gastrointestinal. Asimismo, reportó el fallecimiento de una mujer en el hospital por deshidratación, así como el de una vecina de su madre en Centro Habana, quien presentaba un cuadro clínico debilitado por neumonía y el virus estomacal, sin acceso a los fármacos requeridos.
El descontento social se manifestó también en el repartos Zamora municipio Marianao. Según denuncias publicadas en redes sociales, estas zonas sufren apagones continuos desde el pasado 9 de julio, impidiendo el funcionamiento de las bombas de agua domésticas.
Los residentes denunciaron el contraste entre la escasez, la pérdida de alimentos por falta de refrigeración y las dificultades para el aseo diario con las actividades festivas oficiales el 11 de julio con música y alto consumo eléctrico en la Plaza Cívica de Marianao.
El Sistema Eléctrico Nacional (SEN) de Cuba volvió a colapsar este martes, el tercer apagón masivo registrado en menos de dos semanas.





















