Imprimir
Comentar el artículo

El día que nos echaron de la Iglesia. Por Eloy A González.

Eloy A González.- 31 de diciembre de 2025.- Intentando reducir al mínimo o colocar en el contexto adecuado el título de esta nota, estoy buscando la palabra precisa, porque en buen cubano es "nos botaron", pero para un buen entendido es "nos echaron", y sí, de eso se trata. .


Salí de Cuba en compañía de mi familia como refugiado político, a través del programa de visas de los Estados Unidos. Este es para individuos con un historial de oposiciones leales y verificables que obtienen, tanto ellos como sus seres queridos, una visa de refugiado. La Navidad de 1999 fue cuando llegamos a los Estados Unidos. 

Al igual que en Cuba, donde proclamábamos nuestra fe común en Jesucristo y éramos miembros de las iglesias de confesión Bautista, aquí hicimos lo mismo, e incluso más: nos relacionamos con individuos de otras denominaciones.

Mientras estaba de sita en la casa de un matrimonio de ancianos metodistas en Fort Worth, donde vivíamos, conocí a un pastor jubilado. Era un hombre mayor, con una mirada bondadosa, una cara piadosa y ese tono de voz que utilizan las almas agradecidas a Dios. Cuando le conté que era cubano y que había estado practicando una fe auténtica en Cuba durante muchos años antes de llegar a los Estados Unidos como refugiado político, mostró su respeto y admiración. Además, me informó que conocía a un grupo de integrantes de su iglesia presbiteriana que viajarían a Cuba pronto con fines misioneros y solidarios. Me comentó que estaba convencido de que esos hermanos querrían compartir mi testimonio y el de mis familiares cercanos, y que hablaría con ellos para tener un rato de fraternidad e intercambio. Lo acordamos así.

Algunos datos que me proporcionó me causaron un poco de inquietud. En calidad de miembros de la Iglesia Presbiteriana, su visita sería sobre todo a una iglesia de la Iglesia Presbiteriana Reformada en Cuba. Una iglesia que, a pesar de ser presbiteriana, se "reformó" con la llegada de lo que se conoce como Revolución Cubana. Estarían en la Iglesia Presbiteriana del barrio de La Víbora, en La Habana. En aquel entonces, el Pastor Uxmal Livio Diaz se encargaba de la iglesia; era un individuo sombrío que había conocido en Cuba.


La Iglesia Presbiteriana Reformada de Cuba (IPRC) es parte del Consejo de Iglesias de Cuba, el cual se alinea sin reservas con el régimen comunista de Castro. Se les llama "pro oficialistas", un término que aquí puede interpretarse como "woke o wokismo", una expresión que no resulta confusa ni inexacta para quienes hemos vivido bajo el comunismo.

Como es de esperar, las iglesias presbiterianas, al igual que muchas otras en los Estados Unidos, apoyan un progresismo extremo y son devotos aliados de la dictadura cubana que lleva en el poder casi 70 años.

La Primera Iglesia Presbiteriana de Fort Worth (First Presbyterian Church of Fort Worth, FPC) y la iglesia presbiteriana cubana no están vinculadas directamente, pero sí con la presbiteriana en EE.UU. (PC(USA)) y sus congregaciones, entre ellas FPC, han mantenido por mucho tiempo vínculos de apoyo con la Iglesia Presbiteriana Reformada en Cuba (IPRC), centrándose en la justicia social, el intercambio teológico y la asistencia humanitaria.

La Primera Iglesia Presbiteriana de Fort Worth (situada en 4000 Stadium Dr), como congregación de la PC(USA), posiblemente colabora o respalda acciones misioneras y asistenciales a Cuba. Las Iglesias Presbiterianas en los Estados Unidos, desde siempre y hasta la actualidad, se encuentran con las organizaciones de pantallas solidarias de la dictadura comunista de Castro en Cuba y se sienten orgullosas por ello.

Un encuentro reciente en La Habana entre funcionarios del Ministerio de Relaciones Exteriores del régimen y representantes de la Iglesia Presbiteriana en Cuba indicó la conexión entre esta iglesia y la dictadura, tanto en Cuba como en los Estados Unidos. [https://misiones.cubaminrex.cu/es/articulo/amistad-y-apoyo-desde-la-iglesia-presbiteriana-de-eeuu-hacia-cuba]

Una vez establecidos los intercambios, acordamos asistir con mi familia a una reunión con la iglesia presbiteriana que patrocinó el viaje solidario a Cuba y allí llegamos en tiempo y forma. Más de veinte personas se congregaron en círculo en un lugar que no era el templo y nos hicieron la presentación. Nos presentamos y empecé explicando que habíamos llegado hace unos meses como refugiados políticos, puesto que ya había sido parte del movimiento opositor en Cuba y me había declarado activista de derechos humanos. Añadí mi condición como activista gremial, al ser miembro del ejecutivo del Colegio Médico Independiente de Cuba.

Por lo tanto, los presentes allí se mostraron algo nerviosos; empezó a sentirse un ambiente tenso, el aire era denso como para cortarlo con un cuchillo. Continué describiendo la realidad de la represión y la violación de los derechos humanos, y hasta ese momento fue suficiente para los organizadores presentes. Me indicaron que cesara mi intervención, salieron y volvieron para informarme que "algunos hermanos no habían llegado todavía", lo cual era falso. Se sentían muy incómodos y, al final, me comunicaron que "ya era suficiente" y que podíamos marcharnos porque ellos continuarían en una reunión de intercambio con los "misioneros solidarios". Ya no hacíamos nada allí, nos llevaron hasta la salida, nos echaron de la Iglesia. No estaban interesados en escuchar los razonamientos de unos refugiados políticos cubanos con los que, como hermanos devotos en la fe, no coincidían ideológicamente.

No es de extrañar, en la Iglesia Presbiteriana Reformada de Cuba se gestó y se reprodujo la Teología en Revolución, una "robo-ilusión" cubana, de la mano y del pensamiento sombrío del teólogo alquimista que fue el reverendo Sergio Arce Martínez. y se hizo con el respaldo de otras iglesias presbiterianas.

Es realmente abrumador que usted, siendo cristiano, haya llegado como refugiado político a los Estados Unidos, confiando en que se encontraba en la tierra de los libres, donde el derecho a disentir, la libre expresión y el intercambio de ideas son respetados. Sin embargo, terminó siendo echado de una iglesia que se proclama cristiana.

Aquí, como el Cuba, muchas iglesias cristianas evangélicas han cambiado el Evangelio por la ideología.

Como una observación a pie de página – para terminar- , debo ser honesto en admitir que, tras esto, nos invitaron a dar nuestros testimonios tanto en una iglesia episcopal como en una iglesia católica de Fort Worth. Fueron intercambios muy sinceros, solidarios y que enriquecieron a todos. Como cubanos y como cristianos, nos marchamos con mucha gratitud.

31 de diciembre de 2025

He orado por El Taiger. Por Eloy A González.                                                                                                                                                                                          CUBA DEMOCRACIA Y VIDA.ORG                                                            web/folder.asp?folderID=136  Publicado en la Pagina /Religión en Revolución/.

Others News