Ucrania publica los nombres de más de 50 mercenarios cubanos muertos en la invasión rusa. Diario de Cuba.
Ucrania publica los nombres de más de 50 mercenarios cubanos muertos en la invasión rusa
20 de enero de 2026

Mercenarios cubanos que combaten por Rusia en Ucrania. The Wall Street Journal
El servicio ucraniano 'Quiero vivir' contrasta el silencio del régimen cubano sobre esos nacionales con los publicitados honores rendidos a los 32 muertos en Venezuela.
El servicio ucraniano "Quiero vivir", operado por la Dirección General de Inteligencia del país (GUR), publicó en Facebook una lista con los nombres de 54 mercenarios cubanos que murieron combatiendo en el ejército invasor de Rusia.
En su post, el servicio ucraniano aclaró que no se trata de "una lista exhaustiva", sino que contiene los nombres de aquellos mercenarios cuyas muertes han sido verificadas de manera viable.
Según cifras publicadas por el propio GUR, hasta octubre de 2025 habían muerto 96 cubanos reclutados por Rusia para participar en su guerra de invasión contra Ucrania.
"Quiero vivir" contrastó el silencio del régimen cubano sobre los mercenarios muertos con el hecho de que, el 15 de enero, fueron entregados a La Habana los restos de 32 cubanos que "formaban parte de la guardia del dictador venezolano Nicolás Maduro. Todos murieron durante la operación de EEUU para detener a Maduro", subrayó el servicio ucraniano.
El régimen dedicó dos jornadas a rendir homenaje a esos cubanos que integraban el anillo de seguridad del dictador venezolano, cuyas muertes revelaron una mentira reiterada por La Habana y Caracas: que no había militares de Cuba en Venezuela ni en el cuerpo de seguridad de Maduro.
Tanto la llegada de los restos, repatriados desde Venezuela, como el funeral, fueron televisados y convertido en actos de propaganda política.
En el ataque estadounidense que culminó con la captura del dirigente chavista y su esposa, Cilia Flores, el 3 de octubre, resultó herido un número de cubanos que el régimen ha evitado precisar. Tampoco ha aclarado las funciones que cumplían en Venezuela.
Sin embargo, hasta el momento ninguno de los mercenarios que han muerto en Ucrania ha sido mencionado por la prensa oficial ni las autoridades cubanas, a pesar de que sus nombres serían conocidos "tanto en Moscú como en La Habana", según afirmó "Quiero vivir".
La Habana ha negado repetidamente su implicación en el reclutamiento de esos cubanos que pelean en el bando de su aliado, a pesar de que funcionarios de la Isla han afirmado no oponerse a la participación de nacionales en la guerra de Ucrania en el lado ruso.
En noviembre del año pasado, la activista cubana exiliada en España Carolina Barrero presentó en Alemania un informe que muestra indicios de la complicidad de La Habana en el reclutamiento de mercenarios en Cuba por parte de Rusia para su guerra en Ucrania, y explica por qué a Europa debe preocuparle esa confabulación.
El informe fue elaborado por Ciudadanía y libertad, organización de la que es coordinadora Barrero, en colaboración con la Fundación Friederich Nauman, que promueve del Estado de derecho, la democracia y los derechos civiles.
"En Cuba es muy difícil desplazarse de una provincia a otra. Te deportan de La Habana para Oriente, si te encuentran ilegal. Sin embargo, miles y miles de cubanos van por los aeropuertos de La Habana y Varadero a Moscú, sin que suenen las alarmas de nadie", apuntó Barrero sobre las señales de la complicidad del régimen cubano en el suministro de mercenarios a Rusia, en declaraciones a DIARIO DE CUBA.
"Luego está el hecho de que nunca más se ha reportado sobre esas 17 personas que supuestamente estaban bajo investigación. No sabemos sus nombres, no sabemos si hubo un juicio, ni cuál fue la condena", dijo en referencia al anuncio del régimen cubano en 2023 sobre la detención de presuntos implicados en la red de reclutamiento ilegal en la Isla.
"Quiero vivir" fue lanzado el 18 de septiembre de 2022 por el Comando de Coordinación para el Tratamiento de Prisioneros de Guerra, como parte de la continuación de un proyecto destinado a informar a los militares rusos sobre la posibilidad de dejar las armas y salvar sus vidas.
El proyecto estatal especial inicialmente incluía una línea directa de 24 horas para aceptar informes del ejército ruso y sus familias llamada "Quiero vivir".





















