Jamaica pone fin a la cooperación médica con Cuba y ofrece contratos individuales a los 300 sanitarios. / Entre acusaciones de espionaje y gastos millonarios, 172 médicos cubanos abandonan Honduras. 14ymedio.
Jamaica pone fin a la cooperación médica con Cuba y ofrece contratos individuales a los 300 sanitarios
14ymedio
6 de marzo de 2026
14ymedio
6 de marzo de 2026

En estos momentos hay unos 300 sanitarios en el país. / Minrex
La decisión de Kingston se debe a las presiones de EE UU y ha provocado reacciones adversas en la población por sus efectos sobre el sistema de salud pública
Después de medio siglo de cooperación médica, los Gobiernos de Jamaica y Cuba no llegaron a un acuerdo para la renovación del contrato entre los dos países. El Ministerio de Relaciones Exteriores jamaiquino dio la información este jueves a través de un comunicado en el que queda claro que la negociación ha resultado frustrada, a pesar de que hace tres años que expiró el actual convenio.
"El Gobierno de Jamaica ha tomado la decisión de suspender el acuerdo actual sobre el despliegue de profesionales médicos en el sector de la salud pública por parte del Gobierno de Cuba", señala el documento de la Cancillería, liderada por Kamina Johnson Smith.
"Esto se produce después de que ambos gobiernos no hayan podido ponerse de acuerdo sobre los términos y condiciones de un nuevo convenio de cooperación técnica, después de la expiración del anterior, en febrero de 2023", agrega.
El ministerio ha abierto la puerta a que los sanitarios cubanos en el país, que son en torno a 300 en este momento, continúen trabajando fuera del acuerdo. "En interés de la continuidad del valioso servicio prestado por los profesionales médicos cubanos presentes en el país, y por su certeza y bienestar personal, el Gobierno de Jamaica ha manifestado la voluntad del Ministerio de Salud y Bienestar de involucrar a estos profesionales médicos de manera individual, de acuerdo con las leyes laborales locales", añade el comunicado.
La Cancillería ha agradecido al Gobierno de Cuba su “ importante contribución al sector de la salud en Jamaica" y ha subrayado que la población de la isla caribeña se ha beneficiado ampliamente de esta cooperación, en particular dentro del programa de atención oftalmológica, además de la atención de médicos y enfermeras.
Después de 50 años de acuerdos de salud entre ambos países y tres años de parálisis con el actual convenio sin renovar, los hechos se han precipitado en los últimos meses. Hace apenas dos semanas, el ministro de Salud y Bienestar, Christopher Tufton, dijo que se estaba renegociando el pacto. “El antiguo ha expirado y se han mantenido algunas conversaciones, y ese proceso es largo y continuo", dijo en una rueda de prensa en la que adelantó que había un memorando de entendimiento, pero que ciertas solicitudes de Jamaica podrían poner en peligro el acuerdo final. Tufton se negó a revelar los requisitos específicos que ha hecho a La Habana.
Que la decisión se debe a las presiones de EE UU queda claro en la prensa local. "Las implicaciones para el sector de la salud son grandes y es una situación terrible para cualquier ministro de Salud estar atrapado entre salvar vidas y las peleas de la política exterior, admitió una fuente del Gobierno al diario The Gleaner. “Jamaica ha hecho su elección", zanjó.
Eso ocurre en privado, porque en público el Ejecutivo ha afirmado que la revisión de las condiciones del programa viene de atrás. "La ministra Johnson Smith enfatizó que se había iniciado una revisión del programa mucho antes de que comenzara el escrutinio internacional. También reiteró el compromiso del país con las prácticas laborales éticas y aseguró que no se encontró ningún indicio de trata de personas, aunque se debe mejorar la administración del programa", sostuvo la Cancillería recientemente.
Sin embargo, hace apenas un año la misma Johnson Smith declaró que "la cooperación médica bilateral de Jamaica con Cuba ha estado vigente durante más de cinco décadas y sigue siendo un pilar vital del sistema de salud de Jamaica, proporcionando servicios esenciales en varios centros de salud pública".
Esas declaraciones se produjeron en el marco de la primera visita a la isla de Marco Rubio como secretario de Estado de EE UU, a finales de marzo de 2025. En aquella ocasión, el republicano comenzó su campaña de presión para poner fin a los acuerdos sanitarios del régimen cubano con los Gobiernos de la región caribeña. El primer ministro, Andrew Holness, respondió personalmente que su Gobierno tenía "mucho cuidado de no explotar a los médicos cubanos".
"Nos aseguramos de que sean tratados conforme a nuestras leyes laborales y se beneficien como cualquier otro trabajador. Nos aseguramos de que nuestro programa cumpla con todas las leyes y estándares internacionales", argumentó, antes de defender el programa. Pero en la reciente cumbre del Caricom, la pasada semana, el discurso había empezado a cambiar.
"Jamaica está firmemente a favor de la democracia, los derechos humanos, la responsabilidad política y una economía basada en un mercado abierto. No creemos que la estabilidad a largo plazo pueda existir donde la libertad económica es restringida y la participación política limitada", aseveró Holness, a la vez que –por otra parte– pedía apoyo a Cuba para evitar una “crisis prolongada” que “afectará a la migración, la seguridad y la estabilidad económica en la región caribeña".
La decisión de Jamaica se suma así a las recientes de Honduras, Guatemala, Antigua y Barbuda, Dominica, Guyana y San Vicente y las Granadinas que han finalizado o modificado sus proyectos de colaboración médica con la Isla tras la presión ejercida por Washington y que ha incluido la retirada de visas a funcionarios involucrados en las contrataciones. Mientras el hecho ha sido muy celebrado en Florida, donde se ve como otro éxito de la política de la Administración de Trump, en los medios de Jamaica la indignación de la población es patente en los miles de comentarios de los usuarios, que rechazan que las decisiones del país se tomen en Washington.
La ministra de Exteriores se refirió este jueves además a los estudiantes jamaiquinos en Cuba, algunos de los cuales han expresado su deseo de abandonar la Isla por la extrema crisis. “Hubo una reunión entre mi secretaria permanente y la embajadora de Cuba en Kingston ayer (miércoles) en la que compartimos la expectativa de que las cosas mejorarán en las próximas dos semanas”, reveló Johnson Smith.
La ministra contó que las solicitudes de regreso no son “homogéneas” y que en cada alumno hay una experiencia o unas circunstancias personales y en relación a sus estudios. Johnson Smith dijo que, en este momento, ningún país está considerando la evacuación de estudiantes de Cuba y agregó que están instalando energía solar en la embajada, que está sufriendo seriamente los apagones.
- - -
Entre acusaciones de espionaje y gastos millonarios, 172 médicos cubanos abandonan Honduras
5 de marzo de 2026
El embajador cubano en en ese país, Juan Loforte, asegura que el Gobierno de Cuba no recibió dinero por el acuerdo
Este jueves abandonó Honduras el último grupo de 172 integrantes de la brigada médica por la que en dos años el Estado desembolsó 10.259.617 dólares, entre sueldos y gastos de vivienda, transporte y equipaje. El convenio promovido en 2024 por la aliada de la Isla, Xiomara Castro, permitió la llegada de electricistas y técnicos en enfermería por los que el Gobierno de la Isla recibía pagos de 1.600 dólares mensuales.
Ante los señalamientos de la diputada nacionalista y vicepresidenta del Congreso Nacional, Johana Bermúdez, que pidió una investigación para saber sí entre el grupo había espías, este miércoles, uno de los doctores que abandonó Honduras desde el Aeropuerto Internacional Guillermo Anderson, en La Ceiba, ironizó: “Somos espías, pero de las enfermedades”.
La revisión del convenio, a cargo del viceministro de la Secretaría de Salud (Sesal), Ángel Eduardo Midence, arrojó, también, la llegada de economistas y administradores, que nada tenían que ver con el ejercicio médico. El funcionario dijo el pasado domingo que corresponderá a los entes reguladores del Estado ahondar en la investigación y sancionar.
El embajador cubano en Honduras, Juan Loforte, quien despidió a los brigadistas el miércoles y este jueves en el aeropuerto internacional Ramón Villeda Morales de la ciudad de San Pedro Sula, rechazó los señalamientos. El diplomático reconoció la percepción salarial mensual de 42.346 lempiras, pero negó la transferencia de ese dinero al Gobierno de Cuba. “Se les pagaba directamente a los médicos; recibían su salario íntegro aquí, en sus cuentas”, afirmó el diplomático.
“Nuestros médicos estaban bien remunerados y tenían condiciones honrosas de trabajo” insistió ante los medios que cubrían la salida de los cubanos.
Sin embargo, la encargada de regular la contratación de las misiones médicas en la Isla es la Comercializadora de Servicios Médicos Cubanos, una empresa acusada internacionalmente de trata de personas. El dinero pagado por los galenos pasa a las arcas del régimen, según denunció en 2023 el geriatra cubano Juan Andrés Echemendía, quien fue enviado a México como parte de estas brigadas, ellos, afirmó, “no reciben sueldo”.
“El sueldo de nosotros está en nuestro país, en Cuba”, insistió este especialista, quien señaló que ellos “reciben un estipendio” para gastos personales.
En defensa de las brigadas médicas, Loforte mencionó que los facultativos fueron asignados en 17 de los 18 departamentos de Honduras y en cinco centros oftalmológicos construidos por el Gobierno, en los que se realizaron cerca de 7.000 cirugías a pacientes por problemas de los ojos, además de 500.000 consultas. “Cifras que reflejan el compromiso y la vocación solidaria de la medicina cubana”, dijo.
Laforte insistió en que los médicos llegaron al país porque eran necesarios sus servicios, pero “si ya no se les requiere, el Gobierno tiene todo el derecho de prescindir de su trabajo”.
En entrevista con The Associated Press, el ministro de Comunicaciones, José Augusto Argueta, precisó que el Gobierno de Nasry Asfura decidió ya no renovar el convenio por no cumplir cuestiones elementales para que el grupo fuera catalogado como brigada médica.
Según la norma hondureña, explicó Argueta, una brigada médica solo puede permanecer en el país por un lapso de 90 días, pero los médicos cubanos llevan laborando desde 2024. Además, el trabajo de los galenos debía ser gratuito y estar acreditados ante el Colegio Médico de Honduras, lo cual, no sucedió.





















