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Raúl Castro y Díaz-Canel reciben al ministro del Interior ruso en medio de las presiones de Trump. Diario de Cuba.

Raúl Castro y Díaz-Canel reciben al ministro del Interior ruso en medio de
las presiones de Trump
Diario de Cuba
21 de enero de 2026

El ministro del Interior de Rusia y Raúl Castro este 20 de enero en La Habana. Estudios Revolución Granma

Moscú y La Habana engranan sus aparatos represivos con la visita del general de la Policía Vladimir Kolokoltsev a Cuba.

El general de la Policía Vladimir Kolokoltsev, ministro del Interior de la Federación de Rusia, fue recibido este martes 20 de enero en La Habana por Miguel Díaz-Canel y por Raúl Castro, en una visita que el régimen cubano presenta como "de enorme significación", pero que vuelve a evidenciar su creciente dependencia política, militar y represiva de aliados como Moscú, en uno de los momentos de más tensión tras la captura de Nicolás Maduro en una operación de EEUU.

Según informó la Presidencia en su página oficial, Díaz-Canel sostuvo un "encuentro fraternal" con Kolokoltsev en el Palacio de la Revolución, acompañado por la cúpula del Ministerio del Interior (MININT). El mandatario agradeció la presencia del alto funcionario ruso y habló de "sensibilidad, comprensión y disposición a la ayuda" por parte de Rusia, en alusión a la crisis multidimensional que atraviesa la Isla.

El discurso oficial volvió a apelar al argumento del embargo, la supuesta "intoxicación mediática" y la inclusión del régimen de La Habana en la lista estadounidense de estados patrocinadores del terrorismo, mientras omitió cualquier referencia a la represión interna, el colapso económico o el descontento social. Díaz-Canel reconoció, no obstante, que la situación actual es "más compleja", tras los acontecimientos recientes que han puesto al régimen bajo mayor presión interna y externa.

El ministro del Interior ruso es responsable de las fuerzas policiales y de la seguridad interna de Moscú, brazo ejecutor de la represión. Su presencia confirma que la alianza entre ambos regímenes no se limita a gestos diplomáticos, sino que se extiende al terreno del control social, la inteligencia y la vigilancia, áreas en las que el castrismo ha encontrado en Rusia un socio clave.

Kolokoltsev fue recibido también por Raúl Castro, quien retirado formalmente del poder continúa fungiendo como garante del sistema. El general reiteró los "excelentes" vínculos bilaterales y envió saludos a Vladimir Putin, publicó el diario oficial Granma, en un gesto que subraya quién sigue siendo el interlocutor de peso real para Moscú en La Habana.

La visita se produce en un contexto particularmente adverso para el régimen cubano: el agravamiento de la crisis económica, el aislamiento internacional y las recientes advertencias de Donald Trump, que han vuelto a colocar a Cuba en el centro de las tensiones geopolíticas. En ese escenario, la llegada del ministro del Interior ruso funciona como una señal política hacia Washington y, al mismo tiempo, como un mensaje interno de respaldo a los aparatos represivos del Estado.

Kolokoltsev devuelve ahora la visita realizada por el jefe del Ministerio del Interior cubano a Moscú en 2024, cuando ambos firmaron acuerdos para "fortalecer la lucha contra la delincuencia" y la "formación de personal", eufemismos bajo los cuales se ha ampliado la cooperación en materia de ciberseguridad y cibervigilancia.

Mientras la propaganda oficial insiste en la "amistad histórica" entre ambos países, la realidad es que el régimen cubano se aferra a Rusia como uno de sus últimos apoyos estratégicos, incluso cuando el Kremlin evita compromisos concretos.

Tras la caída de Maduro, Vladimir Putin reapareció el 15 de enero, tras dos semanas sin actividad pública, para reiterar la "amistad" entre Rusia y Cuba durante una ceremonia de acreditación de nuevos embajadores en Moscú. Al dirigirse al representante del régimen cubano, Enrique Orta González, el presidente ruso calificó las relaciones bilaterales de "sólidas y amistosas", expresó la "solidaridad" del Kremlin con el pueblo cubano y respaldó las pretensiones de La Habana de "defender su soberanía", sin aludir directamente a las amenazas de Donald Trump.

Putin evitó anunciar apoyos concretos inmediatos, limitándose a mencionar proyectos conjuntos "de vital importancia", entre ellos en el sector energético, lo que contrasta con promesas más explícitas de años anteriores. En paralelo, la visita del ministro del Interior ruso a La Habana podría interpretarse como una señal para Washington. En esa línea, la portavoz de la Cancillería rusa, María Zajárova, rechazó el "chantaje y las amenazas" contra el régimen de Cuba y defendió una salida diplomática a las tensiones, reiterando la posición de Moscú contra las sanciones y en respaldo a La Habana.

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