Cubalex ante el futuro: 'Una carrera de resistencia' por los derechos humanos en la Isla. Entrevista a Laritza Diversent directora de Cubalex que cumple 15 años. Diario de Cuba.
Cubalex ante el futuro: 'Una carrera de resistencia' por los derechos humanos en la Isla
Diario de Cuba
21 de enero de 2026
Diario de Cuba
21 de enero de 2026

Laritza Diversent, directora ejecutiva de Cubalex. Diario de Cuba
El grupo de asesoría legal cumple 15 años y, para hacer balance de su trabajo y proyecciones, DIARIO DE CUBA conversa con su directora ejecutiva, Laritza Diversent.
Hablar del futuro de los derechos humanos en Cuba no admite triunfalismos. Tampoco ingenuidad. Para Cubalex, una de las organizaciones más persistentes y sistemáticas en la documentación de la represión estatal, el horizonte inmediato no es de cambios sustanciales, sino "una carrera de resistencia", resume su directora ejecutiva, Laritza Diversent, consciente de que el Estado cubano apela una y otra vez a la represión como método central de control.
Este panorama, sin embargo, no conduce al inmovilismo. Al contrario. A 15 años de su fundación, Cubalex proyecta su trabajo hacia adelante con una estrategia que combina monitoreo constante, formación ciudadana y presión internacional, apostando a procesos a largo plazo en un contexto cada vez más hostil y complejo.
"Si no hubiera optimismo, no estuviéramos trabajando y haciendo lo que hacemos", afirma Diversent. Pero ese optimismo está asentado en "bases reales", aclara.
Formación como apuesta estratégica
Uno de los ejes centrales de Cubalex en los últimos años —y que marcará su trabajo futuro— es la capacitación en derechos humanos. Para la organización, la ausencia total de educación cívica y jurídica en el sistema educativo cubano ha generado una carencia estructural que limita la capacidad de la ciudadanía para reclamar, exigir y defender sus derechos.
"En Cuba no se recibe formación en derechos humanos en ningún nivel educativo", explica Diversent. Esto, señala, tiene consecuencias prácticas: condiciona la manera en que las personas denuncian, protestan o incluso conciben lo que pueden exigir frente al poder.
Así, Cubalex apuesta por revertir tal vacío con la creación de materiales de capacitación dirigidos a activistas y ciudadanos, una estrategia que no solo busca informar, sino transformar. Diversent recuerda la experiencia de acompañar legalmente a personas que llegan con miedo y desconocimiento y que, a lo largo del proceso, pasan de preguntar qué pueden pedir a comprender qué pueden exigir. Esa transformación —lenta, individual, pero profunda— es una de las apuestas más claras de la organización.
Monitorear, documentar, denunciar: una metodología sostenida
En un escenario donde el Estado perfecciona sus mecanismos de control, Cubalex responde con una metodología que ha sostenido desde sus inicios: monitorear, documentar y denunciar.
"Algunos métodos no son nuevos, se van perfeccionando", explica Diversent. Por eso, el monitoreo permanente resulta clave: permite identificar tendencias, anticipar cambios en las formas de hostigamiento y ofrecer un análisis jurídico que vaya más allá del hecho aislado.
Esa capacidad de sistematización es una de las fortalezas que han convertido a Cubalex en un referente dentro y fuera de Cuba. Sus informes no solo alimentan el debate público, sino que constituyen una fuente imprescindible para la denuncia internacional.
El régimen y la percepción de amenaza
Para Diversent no hay dudas: el régimen cubano percibe a Cubalex como una amenaza. Aunque la organización opera desde el exilio desde 2016, el ensañamiento oficial no ha cesado. "Todavía nos atacan en medios oficiales", señala. El hecho de que su sitio web esté bloqueado en la Isla y solo pueda accederse mediante VPN es, para ella, una confirmación del impacto de su trabajo.
"El contenido que generamos es una preocupación para el Gobierno", afirma. En un país donde el control de la información es un pilar del poder, documentar y difundir violaciones de derechos humanos constituye un desafío directo al relato oficial.
Incidencia internacional: un trabajo de largo aliento
Otro de los ejes fundamentales del trabajo de Cubalex es su articulación ante mecanismos internacionales de derechos humanos. "Ningún organismo internacional puede monitorear directamente lo que pasa dentro de un país", recuerda Diversent. Sin el trabajo de las organizaciones de la sociedad civil, la información disponible sería únicamente la tergiversada que proporciona, tarde y mal, el propio Gobierno.
Los resultados, advierte, no son inmediatos. Se trata de procesos acumulativos, de largo plazo, que requieren persistencia y coordinación. Cubalex no solo participa, sino que también capacita a otras organizaciones para que puedan hacerlo, construyendo alianzas basadas en la confianza y el aprendizaje compartido.
Del trabajo en Cuba al exilio forzado
Cubalex nació en La Habana y operó en la Isla durante más de seis años. Esa experiencia marca profundamente su identidad, toda vez que varios de sus integrantes fueron víctimas directas de la represión, y ese conocimiento "en carne propia" condiciona su ética de trabajo.
Una de las lecciones fundamentales aprendidas, explica Diversent, es no causar daño. La confidencialidad, el cuidado de las víctimas y la evaluación constante de riesgos son pilares irrenunciables, especialmente en un contexto donde cualquier acción puede tener consecuencias graves para quienes permanecen en Cuba.
Trabajar desde el exilio supone, para Cubalex, un desafío adicional: mantenerse actualizado, comprender cómo ha cambiado la realidad del país y sostener el vínculo con una sociedad que ya no es la misma que dejaron atrás. "Cuba hoy es muy diferente a la Cuba de hace nueve años", reconoce.
¿Qué esperar de 2026?
En términos de derechos humanos, Diversent no anticipa mejoras sustanciales a corto plazo. La represión continúa y el Estado sigue dispuesto a utilizarla para mantenerse en el poder. Medidas como el aumento de las tarifas de internet —que Cubalex ha identificado como un mecanismo para reducir la denuncia y la presencia ciudadana en redes— confirman esa lógica de control.
Los datos recopilados por la organización muestran una disminución significativa en el registro de incidentes represivos, no porque haya menos abusos, sino porque el acceso a la denuncia se ha visto limitado por la crisis energética y los costos de conexión. Aun así, Diversent identifica un cambio irreversible: una ciudadanía más informada, más dispuesta a denunciar, a protestar y a resistir.
"La palabra es resiliencia", concluye. Resiliencia de la ciudadanía y de la sociedad civil. Resiliencia de organizaciones como Cubalex que, a pesar del exilio, la represión y la incertidumbre, siguen apostando por un objetivo que parece lejano pero irrenunciable: la restauración del Estado de derecho en Cuba.





















