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Muere Preso Político del 11J Luis Miguel Oña Jiménez, tras ser excarcelado en estado crítico por el régimen Castrista. La Tijera en FB./ Muere preso político cubano, el segundo en lo que va de 2026. RTV Martí.

Muere Preso Político del 11J tras ser excarcelado en estado crítico por el régimen Castrista.
Por La Tijera en Facebook el 15 de febrero de 2026




La Habana, Cuba. — El manifestante del 11 de julio de 2021, Luis Miguel Oña Jiménez, de solo 28 años, falleció tras sufrir una isquemia cerebral que lo dejó en estado crítico luego de haber pasado más de 4 años en las Prisiones del régimen Castrista.

De acuerdo con la denuncia realizada por su madre, Ivon, Oña Jiménez había recibido una licencia extrapenal recientemente, luego de que su condición médica se deteriorara gravemente dentro de prisión. La medida no respondió a razones humanitarias, sino al intento del régimen de evitar que el joven muriera bajo custodia directa del sistema penitenciario cubano.

Tras su excarcelación, Oña Jiménez fue trasladado al Hospital Julio Trigo, donde, según el testimonio familiar, fue enviado de regreso a su casa hace pocos días para que falleciera allí, sin recibir la atención especializada que su estado requería.

Luis Miguel había sido arrestado el 12 de julio de 2021, un día después de las históricas protestas populares del 11J, y posteriormente condenado a 14 años de privación de libertad por participar en las manifestaciones contra el régimen.

Este caso se suma a una alarmante estadística de muertes bajo custodia política. Desde 2022 hasta la fecha, la organización de derechos humanos Prisoners Defenders ha documentado la muerte de más de 10 presos políticos, la mayoría de ellos dentro de las cárceles del castrismo, como consecuencia del abandono médico, las condiciones inhumanas y la represión sistemática.

La muerte de Oña Jiménez vuelve a poner en evidencia el uso del sistema penitenciario cubano como instrumento de castigo político, donde la enfermedad, la tortura psicológica y la negligencia médica son utilizadas como mecanismos de exterminio lento contra quienes se atreven a disentir.

A su madre, familiares y amigos, La Tijera News extiende sus más sentidas condolencias.
Su nombre se suma a la lista de cubanos que no murieron por causas naturales, sino por la maquinaria represiva de una dictadura.

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Muere preso político cubano, el segundo en lo que va de 2026
Por Yolanda Huerga
15 de febrero de 2026

La muerte del preso político cubano Luis Miguel Oña Jiménez, apenas días después de ser liberado por motivos de salud, vuelve a encender las alarmas sobre el uso del sistema penitenciario como herramienta de castigo y represión.


El preso político Luis Miguel Oña Jiménez, de 27 años, murió este sábado en su casa de San Miguel del Padrón, pocos días después de ser excarcelado con una licencia extrapenal por una isquemia cerebral que sufrió.

“Lo estamos velando en la casa. Se le subió la presión y le dio un infarto. No hubo tiempo para nada”, confirmó a Martí Noticias, la hermana Regla Ayamei Oña.

“Estaba ahí trancado. Se sentía muy mal y empezó a pedir ayuda y nadie lo atendía. Empezó a subirle la presión y nadie lo atendía. Nosotros tuvimos que ‘peinar’ para poder sacarlo y al otro día lo ingresamos en un hospital”.

El joven cumplía 12 años de privación de libertad por el delito de Sedición en la prisión mixta para pacientes de VIH-SIDA Cuba Panamá, ubicada en Güines, provincia Mayabeque, por su participación en las protestas populares del 2021.

Tras su salida del establecimiento penitenciario, Oña Jiménez fue ingresado, por su familia en el Hospital Julio Trigo, que lo desahució para que falleciera en su vivienda, sin la atención especializada que su estado requería.

“Cuando veo las barbaries que suceden a en Cuba a manos del régimen, me viene a la mente el discurso de Marco Rubio en Munich... ¿Dónde queda la defensa de la legalidad internacional para Cuba y los cubanos por parte de Europa, de la ONU o de todas las instituciones que debían reaccionar cada semana frente al régimen?”, se pregunta Javier Larrondo, el presidente de Prisoners Defenders, dedicada a la investigación, documentación y defensa jurídica de prisioneros políticos y de conciencia, principalmente en Cuba, aunque con disposición global.

“Eso ha pasado 67 años, y Dios quiera que este sea el último año que somos testigos directos, todos los seres humanos, de estas barbaries. Por eso me vino a la mente ese discurso del Sr. Rubio. Me ha dado esperanza”.

Hace menos de un mes, se registró el fallecimiento de otro preso político, Lázaro García Ríos, debido al deterioro de su salud por la falta de una atención médica adecuada y las pésimas condiciones de encarcelamiento.

“La muerte de Oña Jiménez vuelve a poner en evidencia el uso del sistema penitenciario cubano como instrumento de castigo político, donde la enfermedad, la tortura psicológica y la negligencia médica son utilizadas como mecanismos de exterminio lento contra quienes se atreven a disentir”, escribió Prisoners Defenders.

Desde 2022 hasta la fecha, han muerto bajo custodia del Estado, más de 10 presos políticos, la mayoría dentro de las cárceles, “como consecuencia del abandono médico, las condiciones inhumanas y la represión sistemática”, ha documentado la organización, asentada en España.


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