Ecuador expulsa al embajador de Cuba y a todo el personal diplomático de la Isla./El MINREX tacha de acto inamistoso y sin precedentes. Diario de Cuba.
Ecuador expulsa al embajador de Cuba y a todo el personal diplomático de la Isla
Diario de Cuba
4 de marzo de 2026
Diario de Cuba
4 de marzo de 2026

Edificio de la Embajada de Cuba en Quito. Cubaminrex
La decisión de Quito se da a conocer menos de media hora después de anunciar el retiro del embajador ecuatoriano en La Habana, José María Borja.
El Gobierno de Ecuador declaró "persona non grata" al embajador de Cuba en Quito, Basilio Antonio Gutiérrez García, así como a toda la misión diplomática de ese país acreditada en su territorio, menos de media hora después de anunciar el retiro del embajador ecuatoriano en La Habana, José María Borja.
En una declaración oficial, el gobierno ecuatoriano extendió la declaración de "persona non grata" a todo el personal diplomático, consular y administrativo de la misión cubana en el país.
La agencia oficial Prensa Latina indicó que el Ministerio de Relaciones Exteriores y Movilidad Humana ecuatoriano, a través de su Dirección de Ceremonial y Protocolo, notificó a la Embajada de la República de Cuba en Ecuador que la decisión se adopta en aplicación del Artículo 9 de la Convención de Viena sobre Relaciones Diplomáticas.
Este artículo permite a un país receptor expulsar a diplomáticos extranjeros sin tener que justificar su decisión.
Según un documento publicado por ese ministerio y fechado el miércoles 4 de marzo, el Gobierno ecuatoriano concede un plazo de 48 horas, contadas desde la notificación, para que el embajador y los funcionarios señalados abandonen el país.
Los funcionarios cubanos expulsados, además del embajador, son Vladimir González Fernández, consejero (cónsul); Samuel Bibilonia Ballate, ministro consejero; Ivette Franco Senén, primera secretaria; Julio César Crespo Diéguez, tercer secretario; Armando Bencomo Zamora, consejero (vicecónsul); Elkis Rojas Pérez, primer secretario; Silvia García, contadora; Sonia García, agregada de prensa y comunicación, y Cloris Isabel Arias Rubio, administradora.
Se suman Yazmín Rivero Campos, secretaria; Gualberto Soto Álvarez, agregado civil; Yenisleydis Sánchez Sardiña, secretaria; Teresa Martínez García, secretaria; Daylín Córdova Díaz, secretaria; María Victoria Fernández García, asistente consular; Claudia de la Caridad Amador González, asistente consular; Danger Castañeda Reve, chofer; Ariel Núñez, agregado civil; Serafín Larralde Lemus, agregado civil; Alexei Rosales Rodríguez, agregado civil, y Alexander Martín López, agregado civil.
Basilio Gutiérrez estuvo al frente de la Embajada de Cuba en Ecuador durante tres años y se encontraba próximo a dejar el cargo. Antes de asumir la jefatura, también se desempeñó como segundo jefe de la misión diplomática cubana.
En paralelo, el presidente Daniel Noboa firmó el Decreto Ejecutivo 317, con el que dio por terminadas las funciones del embajador de Ecuador en La Habana, quien también representaba al país ante Jamaica, Dominica y San Vicente y las Granadinas.
No está claro que esta crisis suponga una ruptura de relaciones diplomáticas entre ambos gobiernos, algo que no ha sido anunciado.
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El MINREX tacha de 'acto inamistoso y sin precedentes' la expulsión de todos sus diplomáticos en Ecuador
5 de marzo de 2026

Un presunto diplomático cubano quemando documentos. Chequea Ecuador
El régimen acusa a Quito de actuar sin argumentos y por presiones de EEUU. Aliados del castrismo condenan la medida mientras legisladores estadounidenses la celebran.
El régimen de Cuba rechazó "en los términos más enérgicos" la decisión del Gobierno ecuatoriano de Daniel Noboa de expulsar a todo el personal de la embajada cubana en Quito, una medida que La Habana calificó de "arbitraria e injustificada".
En una declaración oficial publicada este 4 de marzo, el Ministerio de Relaciones Exteriores (MINREX) afirmó que el Gobierno ecuatoriano notificó mediante una nota verbal la decisión de declarar persona non grata a todo el personal diplomático, consular y administrativo de la embajada cubana, al que otorgó 48 horas para abandonar el país.
Según la cancillería del régimen, la decisión fue comunicada por el Ministerio de Relaciones Exteriores y Movilidad Humana de Ecuador "sin aportar argumento alguno".
La Habana calificó la expulsión como "un acto inamistoso y sin precedentes", que —según el comunicado— "daña significativamente las históricas relaciones de amistad y cooperación entre ambos países y pueblos".
En palabras textuales del MINREX, la medida evidencia "el desprecio del actual Gobierno de Ecuador por las prácticas y cortesías diplomáticas observadas por la comunidad internacional".
En su declaración, el régimen defendió el desempeño de sus funcionarios en Quito y negó la injerencia en el país: "El Ministerio reafirma categóricamente que el personal de la Embajada de Cuba en Quito, tal como establece la Convención de Viena sobre Relaciones Diplomáticas de 1961, ha cumplido estrictamente con el respeto a las leyes y reglamentos del Ecuador sin inmiscuirse en los asuntos internos de ese Estado.
El MINREX insinuó además que la decisión podría estar vinculada al contexto regional y a la política de Washington hacia la Isla. El comunicado afirmó que "no parece casual" que la expulsión ocurra en medio del reforzamiento de la presión de Estados Unidos contra el Gobierno de Cuba y a pocos días de una cumbre convocada por Donald Trump en Miami el 7 de marzo con representantes de gobiernos de la región.
Finalmente, el régimen aseguró que "el pueblo ecuatoriano sabrá defender los lazos de solidaridad y hermandad con Cuba".
El presidente de Ecuador publicó en sus redes sociales que desde la embajada de Cuba presuntamente se quemaron papeles en la azotea, tras la expulsión ordenada por su Gobierno ecuatoriano.
En redes sociales, Noboa difundió un video donde se ve cómo una persona destruye papeles en una parrilla, supuestamente en la azotea del edificio de la Embajada de Cuba en Quito; una publicación que acompañó con el mensaje "parrillada de papeles".
Es relativamente normal que una embajada destruya o queme documentos cuando debe abandonar un país de forma rápida —por expulsión de diplomáticos, ruptura de relaciones o evacuación—. Las misiones diplomáticas manejan información sensible (cables diplomáticos, informes políticos, comunicaciones con su gobierno o bases de datos de contactos), y la destrucción controlada de papeles puede formar parte de protocolos internos de seguridad para evitar que esos materiales queden expuestos, de acuerdo fuentes diplomáticas citadas por Ecuador Chequea. La práctica no está prohibida por la Convención de Viena sobre Relaciones Diplomáticas, que protege la inviolabilidad de los archivos diplomáticos frente al Estado receptor, pero no obliga a conservarlos dentro de la sede si la misión decide eliminarlos o trasladarlos antes de salir del país.
Sin embargo, estas escenas suelen generar polémica política porque se interpretan públicamente como una posible destrucción de pruebas o indicios de actividades irregulares, especialmente en contextos de crisis diplomática o confrontación ideológica entre gobiernos.
Reacciones enfrentadas en redes
La decisión del Gobierno de Daniel Noboa provocó reacciones opuestas en la red social X.
El expresidente ecuatoriano Rafael Correa, aliado del régimen cubano, criticó duramente la medida y atacó al mandatario actual: "Cuando lo escuché, creí que era broma. Eso pasa por elegir a un drogo pelafustán nacido en Miami. No solo destruye a Ecuador, sino también a la Patria Grande".
En contraste, legisladores republicanos de Estados Unidos celebraron la decisión de Quito. El congresista cubanoamericano Mario Díaz-Balart afirmó que la expulsión responde a "los intereses de seguridad nacional del Ecuador" y pidió a otros países seguir el mismo camino.
Por su parte, la también congresista cubanoamericana María Elvira Salazar sostuvo que la medida envía "un mensaje claro a toda la región: ya basta con la dictadura cubana", y acusó al régimen de La Habana de "exportar represión, desestabilización y miseria por todo el hemisferio".
La expulsión del personal diplomático cubano marca un nuevo episodio de tensión en la relación entre ambos países y podría significar una ruptura de facto de los canales diplomáticos entre La Habana y Quito si no se produce una rectificación o negociación posterior.





















