Editorial: Un llamado engañoso a invertir en Cuba. Diario de Cuba.+ VIDEO oficial./CiberCuba video: Inversiones de la diáspora - Elías Amor analiza.
Cuba anunció medidas para la participación de cubanos residentes en el exterior en la economía.
El vice primer ministro y titular de Comercio Exterior e Inversión Extranjera, Óscar Pérez-Oliva Fraga ofreció una entrevista al colega Jorge Legañoa. Canal Caribe.
En el peor momento de la historia reciente del país, La Habana anuncia un plan para seducir al capital de la diáspora.
En el peor momento de la historia reciente del país, el régimen de La Habana ha anunciado, primero en un medio de comunicación internacional y luego a la ciudadanía, un plan para seducir al capital de la diáspora.
Fieles una vez más a su esencia depredadora, los dirigentes cubanos intentan un simulacro de apertura para ganar tiempo. Nadie sabe —ni la oposición ni el Gobierno— cuáles son los márgenes marcados por la Administración Trump para atender las peticiones de cambio. Sin embargo, el castrismo se apunta al riesgo, aplaza las soluciones definitivas y prolonga la tragedia en la que viven millones de personas en Cuba.
Cuesta encontrar lógica económica en este enésimo anzuelo castrista para captar liquidez inmediata. Pero, incluso suponiendo que esta vez existiera una mínima oportunidad, responder al llamado actual del régimen sería participar en la represión económica y política que padecen los ciudadanos.
La idea de La Habana de empezar su presunta reforma por las inversiones de residentes en el exterior es un disparate económico. Ni esa ni ninguna otra medida aislada o sectorial generará las condiciones indispensables para el emprendimiento de foráneos, emigrados o locales.
Antes la economía tiene que abrirse en su totalidad, debe cambiar el sistema legal de la A hasta la Z, permitirse la creación de empresas en cualquier sector, eliminar los vetos ideológicos o políticos, descentralizar el sistema bancario, aceptar el arbitraje de tribunales internacionales en caso de litigios y articular un plan de compensación para los propietarios de activos expropiados. Tendría también que eliminarse la colectivización de la tierra —y devolverla a quienes la trabajaban—, así como privatizarse ordenadamente las empresas estatales.
No es lo único, pero sí lo mínimo para crear un ambiente inversionista saludable. Y lo más importante: Cuba tendría que convertirse en una democracia homologada, un requisito indispensable para que el Congreso de EEUU derogue la ley del embargo.
Sin un enfoque holístico del problema, no habrá solución a la vista. Una reforma seria no arranca con un anuncio tan parcial, irrelevante y engañoso. Cada minuto perdido se traduce en un mayor número de cubanos sin alimentos, luz y libertad.
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Marco Rubio no ve claras las inversiones de la diáspora. Elías Amor analiza oferta del régimen
Por CiberCuba el 17 de marzo de 2026
Por CiberCuba el 17 de marzo de 2026





















