'Es un vulgar secuestro, Jonathan Muir es un rehén': el caso de un adolescente de 16 años encarcelado en Cuba por protestar. Diario de Cuba.
'Es un vulgar secuestro, Jonathan Muir es un rehén': el caso de un adolescente encarcelado en Cuba por protestar
Diario de Cuba
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24 de marzo de 2026

Jonathan Muir Burgos, de 16 años. Yoaxis Marcheco Suárez/Facebook
Desde hace más de una semana, las autoridades represivas del régimen cubano mantienen en prisión al adolescente Jonathan Muir Burgos, de 16 años, por participar en las protestas del 13 de marzo en Morón. Según dijo a DIARIO DE CUBA el director del Instituto Patmos, Mario Félix Lleonart, el joven sería trasladado a la cárcel de Canaleta, donde un motín fue violentamente reprimido recientemente, y ahí permanecería en prisión provisional a la espera de juicio.
Lleonart dijo, asimismo, que la familia está a la espera de la respuesta judicial ante un habeas corpus presentado en favor del menor. Sin embargo, "ya de antemano le dijeron que se lo iban a negar, igual que le iban a negar la libertad bajo fianza", destacó el activista, al tiempo que denunció el hostigamiento que sufre la familia del adolescente.
Muir Burgos es hijo del pastor Elier Muir Ávila, conocido por sus denuncias públicas contra el régimen, sobre todo desde el ámbito religioso y ante medios independientes, por lo que es considerado una voz crítica e incómoda para el régimen, que lo reprime ahora a través de su hijo.
El adolescente, quien ha sido amenazado reiteradamente con ser juzgado "con todo el peso de la ley", debido a su participación pacífica en una manifestación local, "padece una deshidrosis en la piel, debido a lo cual se le ha alojado un estreptococo beta hemolítico y un estafilococo", denunció la activista Yoaxis Marcheco Suárez en su perfil de Facebook, al tiempo que subrayó que, en el pasado, Muir Burgos "ha estado grave de salud, con peligro para su vida", debido a dicho padecimiento.
Su estancia en una prisión del régimen, plagada de las deplorables condiciones denunciadas con frecuencia, solo exacerba su enfermedad y lo hace aún más vulnerable, toda vez que "el especialista que lo atiende está preocupado debido a que esta afección puede provocar una fiebre reumática al niño", dijo Marcheco Suárez.
En tal sentido, la organización Cuba Decide alertó que "su permanencia en detención, sin acceso garantizado a atención médica y alejado de su entorno familiar, agrava de forma irresponsable su condición".
Así, la Christian Solidarity Worldwide (CSW), a través de su directora de Incidencia Política, exigió al régimen cubano que "entregue de inmediato a Jonathan Muir Burgos a la custodia de sus padres". "La comunidad internacional debe dejar claro al Gobierno cubano que sus amenazas y detenciones arbitrarias de civiles pacíficos, especialmente niños, son inaceptables y deben cesar", sostuvo la organización.
En este contexto, Lleonart enfatizó: "Yo veo esto como un vulgar secuestro. Johathan es un rehén". Así, la detención de Muir Burgos viola todas las convenciones internacionales sobre protección de la infancia de las que La Habana es signataria.
El caso de Muir Burgos se enmarca en una ola represiva desatada tras la protesta ocurrida en Morón la noche del viernes 13 de marzo, demuestra el absoluto irrespeto por la fe por parte del régimen, toda vez que se trata de "una familia cristiana con antecedentes de persecución y violaciones a la libertad religiosa, lo que incrementa la preocupación por posibles represalias en su contra", indicó Cuba Decide. Si bien el adolescente fue arrestado junto a su padre, este fue liberado tras horas de retención, mientras su hijo permanece bajo custodia policial y fue instruido de cargos.
Así, "entre el 13 y el 16 de marzo de 2026 se documentaron al menos 35 acciones represivas, dirigidas contra manifestantes, periodistas, activistas, familiares de presos políticos y opositores", indicó el Observatorio Cubano de Derechos Humanos.
Además, con particular énfasis en Morón, "se han reportado amenazas, vigilancia policial permanente en viviendas, arrestos domiciliarios, brutalidad policial contra manifestantes, citaciones policiales, hostigamiento contra activistas y periodistas, así como denuncias de abusos dentro de las prisiones", detalló la ONG.





















