Video RTV Martí: Salen de Guatemala primeros médicos cubanos de misión del régimen./Con esta retirada, Cuba pierde una punta de lanza para sus labores de inteligencia, influencia e intervención. Por Annarella Grimal. Diario de Cuba.
Salen de Guatemala primeros médicos cubanos de misión del régimen
Por Martí Noticias el 2 de abril de 2026
Por Martí Noticias el 2 de abril de 2026
Llegan a Cuba los primeros médicos cubanos tras el cierre y escrutinio de las brigadas sanitarias en Guatemala
Por Annarella Grimal
Diario de Cuba
3 de abril de 2026
Por Annarella Grimal
Diario de Cuba
3 de abril de 2026
Con esta retirada, 'Cuba pierde una punta de lanza para sus labores de inteligencia, influencia e intervención', dice a DIARIO DE CUBA María Werlau, directora ejecutiva de Archivo Cuba.
Un primer grupo de médicos cubanos procedentes de Guatemala arribó a Cuba este viernes, tras el fin del acuerdo de cooperación entre los gobiernos de ambos países y en medio de investigaciones sobre el funcionamiento del programa, informaron fuentes oficiales.
El regreso se produce como parte del desmantelamiento progresivo de la misión médica cubana, activa desde 1998, tras la confirmación oficial de la salida escalonada del personal. Además, tiene lugar en un momento particularmente sensible en la relación bilateral con La Habana, marcado por la apertura de investigaciones sobre denuncias contra miembros de la brigada médica cubana por presuntas irregularidades en el ejercicio profesional y por posibles implicaciones en materia de seguridad del Estado.
Con esta retirada, "Cuba pierde una punta de lanza para sus labores de inteligencia, influencia e intervención", dijo a DIARIO DE CUBA María Werlau, directora ejecutiva de Archivo Cuba, pionera en la documentación de las prácticas de esclavitud moderna en las brigadas de internacionalización cubanas.
Guatemala es uno de los 11 países que "se han visto obligados a reconocer, directa o indirectamente, el indignante esquema de explotación o de trata laboral", agregó la experta. Honduras y Jamaica se encuentran en medio de procesos similares de escrutinio tras el cierre de convenios sanitarios con La Habana.
El Ministerio de Salud guatemalteco informó que en abril está prevista la salida de 93 integrantes de la brigada, número que se incrementará en los próximos meses. Según el acuerdo firmado entre Salud y la Embajada de Cuba, citado por el medio local Prensa Libre, será el Gobierno de Guatemala quien cubra los gastos de transporte aéreo para su retorno.
Denuncias de mala praxis y otros cuestionamientos
En el momento de la ruptura, había más de 400 colaboradores cubanos, incluidos 333 médicos, distribuidos en distintos centros del sistema público de Guatemala. La decisión de poner fin al convenio —vigente formalmente hasta 2027, pero sin renovaciones desde este 2026— responde, según las autoridades, a un plan para fortalecer el recurso humano nacional y reducir la dependencia de personal extranjero.
La salida coincide con una investigación en curso del Ministerio Público (MP) que ha recibido más de 60 denuncias sobre ciudadanos cubanos que habrían ejercido funciones médicas sin cumplir los requisitos legales. Las pesquisas incluyen posibles casos de usurpación profesional, incumplimientos en la homologación de títulos y riesgos para la seguridad ciudadana.
De acuerdo con el secretario general de la institución, Ángel Arnoldo Pineda, una de las líneas de análisis examina la proporción real de médicos dentro de las brigadas, con señalamientos que apuntan a que "únicamente el 20% o el 30% de las personas que vienen son realmente médicos y los demás usurpan la calidad de médicos y ejercen otras funciones".
El funcionario indicó, además, que se ha solicitado cooperación internacional, incluyendo el apoyo de agencias de Estados Unidos, debido a posibles implicaciones en materia de soberanía y seguridad. Las investigaciones buscan determinar no solo la legalidad del ejercicio profesional, sino también las funciones específicas que desempeñaban algunos de los integrantes de la misión.
En paralelo, el Ministerio de Salud guatemalteco ha comenzado a implementar medidas para cubrir las plazas vacantes, incluyendo el refuerzo temporal con estudiantes de Medicina en su etapa de Ejercicio Profesional Supervisado (EPS), así como la incorporación progresiva de personal nacional.
Un programa con décadas de presencia y expansión
La brigada médica cubana inició su trabajo en Guatemala el 5 de noviembre de 1998, con la llegada de 19 profesionales de la salud enviados en respuesta al impacto del huracán Mitch.
Más allá del componente humanitario inmediato —marcado por el colapso de los servicios sanitarios y el aumento de los riesgos epidemiológicos—, ese despliegue debe leerse también como el punto de entrada de un esquema de cooperación que posteriormente se institucionalizó y se expandió, y que, según expertos, descansa en prácticas de trabajo forzoso.
La intervención inicial permitió a las misiones estatales cubanas posicionarse en territorios con baja cobertura sanitaria, especialmente en áreas rurales, creando condiciones para una presencia sostenida dentro del sistema público guatemalteco que incluyó no solo el despliegue de personal, sino también infraestructura y programas especializados.
En términos operativos, el paso de una misión de emergencia a un programa estructurado implicó la formalización progresiva mediante acuerdos bilaterales, la ampliación del número de colaboradores y la integración en distintos niveles del sistema de salud. Este tránsito —de respuesta puntual a inserción permanente— es consistente con el patrón observado en otros países de la región, donde contingentes enviados tras desastres o crisis sanitarias derivan en programas de cooperación de largo plazo con implicaciones tanto sanitarias como políticas y económicas, según ha observado María Werlau.
De acuerdo con documentos internos atribuidos a la misión cubana en Guatemala y filtrados a Archivo Cuba, para 2020 había 441 profesionales cubanos desplegados en 88 municipios, con presencia en 16 de los 22 departamentos del país (72,7% del territorio administrativo).
La presencia abarcaba distintos niveles del sistema de salud pública: 16 hospitales (36,3% del total nacional), 41 centros de salud, 102 puestos de salud, 35 centros de atención permanente, 12 áreas de salud y 10 Centros de Atención Integral Materno Infantil (CAIMI). A esto se sumaban cuatro centros oftalmológicos vinculados al programa Operación Milagro, así como inserciones en estructuras del Ministerio de Salud, como la Dirección de Epidemiología, los programas sanitarios y el Sistema Integral de Atención en Salud (SIAS).
El SIAS es la estructura organizativa del Ministerio de Salud Pública y Asistencia Social encargada de planificar, dirigir y ejecutar programas de salud.
La documentación señala que el Gobierno cubano equipó los centros oftalmológicos por un valor aproximado de 1,8 millones de dólares, además de asumir durante una década los costos de mantenimiento, la reposición de equipos e insumos médicos. También se indica que la parte cubana financió medicamentos y material quirúrgico para intervenciones oftalmológicas gratuitas, dirigidas principalmente a la población de bajos recursos, probablemente con fondos provenientes de Venezuela.
El retorno de los cooperantes cubanos a la Isla ocurre en un contexto más amplio de revisión del modelo. Mientras el Gobierno guatemalteco avanza en la sustitución del personal extranjero por profesionales nacionales, las investigaciones en curso ejercen presión adicional sobre un esquema que, durante casi tres décadas, combinó el acceso a la salud con prácticas de trabajo forzoso que dieron al Gobierno cubano réditos diplomáticos y miles de millones de dólares mediante la apropiación de salarios y la vulneración de otros derechos laborales.





















