El régimen cubano convoca a un acto masivo en defensa de Raúl Castro tras su imputación en EEUU. Diario de Cuba.
El régimen cubano convoca a un acto masivo en defensa de Raúl Castro tras
su imputación en EEUU
Diario de Cuba
21 de mayo de 2026
su imputación en EEUU
Diario de Cuba
21 de mayo de 2026

El régimen cubano convocó para este viernes 22 de mayo una Tribuna Antiimperialista José Martí en La Habana, en respaldo a Raúl Castro, imputado el miércoles en Estados Unidos por "conspiración para asesinar a ciudadanos estadounidenses" y otros cargos relacionados con el derribo de las avionetas de Hermanos al Rescate en 1996.
La movilización, organizada por la Unión de Jóvenes Comunistas (UJC), organizaciones oficialistas y movimientos estudiantiles, tendrá lugar en la Tribuna Antiimperialista de La Habana. El oficialismo llamó al "pueblo de la capital" que vive en apagones durante estos días a condenar lo que calificó como un acto "despreciable e infame" del Departamento de Justicia de EEUU.
La convocatoria se produce apenas horas después de que el Departamento de Justicia estadounidense anunciara en Miami una imputación "histórica" contra Castro y otros cinco militares cubanos por el derribo de dos avionetas civiles en febrero de 1996, un ataque en el que murieron cuatro personas, incluidos tres ciudadanos estadounidenses.
Además de Castro, fueron imputados Lorenzo Alberto Pérez-Pérez, Emilio José Palacio Blanco, José Fidel Gual Bárzaga, Raúl Simanca Cárdenas y Luis Raúl González-Pardo Rodríguez, todos vinculados a la Fuerza Aérea cubana.
Según la acusación presentada en Florida, los imputados enfrentan cargos de conspiración para asesinar ciudadanos estadounidenses, asesinato y destrucción de aeronaves. De ser hallados culpables, podrían enfrentar cadena perpetua o pena de muerte.
Las autoridades estadounidenses sostienen que las avionetas de Hermanos al Rescate fueron derribadas mientras volaban fuera del espacio aéreo cubano, conclusión respaldada en su momento por la Organización de Aviación Civil Internacional. El régimen cubano ha negado durante décadas esa versión y justificó el ataque alegando reiteradas violaciones de su espacio aéreo.
En el momento del derribo, Raúl Castro era el ministro de Defensa del país. En una entrevista de 1996 con el presentador de CBS Evening News, Dan Rather, Fidel Castro reconoció que emitió "órdenes generales" para impedir que los aviones invadieran el país.
En 2001, el espía cubano René González, miembro de la denominada Red Avispa de espionaje de La Habana en EEUU, fue condenado a 15 años de prisión tras ser encontrado culpable de haberse infiltrado en Hermanos al Rescate, y haber ayudado al derribo de las avionetas.
En respuesta a la imputación, el viceministro de Relaciones Exteriores, Carlos Fernández de Cossío, calificó las acusaciones de "fraudulentas" y acusó a Washington de utilizar la justicia "con fines políticos".
Durante una intervención en el programa oficial Mesa Redonda, Fernández de Cossío aseguró que la causa judicial forma parte de "la escalada agresiva" de EEUU contra Cuba y denunció supuestos intentos de crear un clima favorable a una intervención militar en la Isla.
El funcionario insistió en que el derribo de las avionetas fue una acción "en defensa de la soberanía" cubana y responsabilizó al Gobierno estadounidense por no impedir los vuelos de Hermanos al Rescate.
Asimismo, reivindicó la actuación de los militares cubanos implicados en el caso. "Actuaron cumpliendo con un deber: el deber de proteger el espacio aéreo, la patria y la paz de los cubanos", afirmó.
En uno de los pasajes más agresivos de su intervención, Fernández de Cossío lanzó además una advertencia sobre eventuales acciones contra dirigentes del régimen dentro de Cuba.
"Cualquier intento de utilizar esta excusa para una acción contra estos compañeros dentro de Cuba se topará con una resistencia feroz del pueblo cubano", declaró.
El vicecanciller también vinculó la imputación con la política de sanciones de Washington y describió las medidas estadounidenses como "una guerra calculada para liquidar la economía cubana". Según sostuvo, EEUU intenta "desconectar absolutamente a Cuba de la economía internacional" y provocar un colapso económico y social en la Isla.
Las declaraciones ocurren en medio de una de las peores crisis económicas vividas por Cuba en décadas, marcada por apagones, escasez de combustible y alimentos, deterioro de los servicios públicos y una emigración masiva.





















