EEUU cierra el cerco sobre el negocio del níquel cubano y toma su control. Por José Luis Reyes. Diario de Cuba.
EEUU cierra el cerco sobre el negocio del níquel cubano y toma su control
Por José Luis Reyes
Diario de Cuba
22 de agosto de 2026
Por José Luis Reyes
Diario de Cuba
22 de agosto de 2026

Empresa de Níquel Comandante Ernesto Che Guevara, en Moa. Granma
Las sanciones de Washington contra la Empresa de Níquel Comandante Ernesto Che Guevara, de Moa, bloquea la principal exportación de la Isla.
Las sanciones de EEUU contra La Habana anunciadas el jueves 20 de agosto incluyen a las más importantes empresas estatales de Cuba dedicadas a la minería y el procesamiento de minerales que aún no habían sido afectadas por Washington.
En la lista de la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) del Departamento del Tesoro aparecen ahora ACINOX Comercial S.A., dedicada a la fabricación de hierro y acero básico; la Empresa Importadora Exportadora y Comercializadora de Metales (MetalCuba), y el Grupo Empresarial Geominero Salinero (GEOMINSAL).
En esa relación de sancionados está además la Empresa de Níquel Comandante Ernesto Che Guevara, ubicada en Holguín, que procesa níquel y cobalto de las minas de Moa.
A diferencia de la empresa mixta Moa Nickel S.A ., que operaba en la vecina fábrica Comandante Pedro Sotto Alba con participación de la minera canadiense Sherritt International, la Che Guevara es gestionada íntegramente por el Estado cubano.
Luego de la reciente designación, todo el circuito de la producción de níquel de Cuba, un activo estratégico y la principal materia prima de exportación de la Isla, está señalado por Washington.
Creada el 30 de junio de 1967 bajo el nombre de Unidad Inversionista Presupuestada Proyecto 304, adscrita al Ministerio de la Minería y la Metalurgia, la fábrica, construida con tecnología de la Unión Soviética, fue puesta en marcha en el yacimiento de Punta Gorda en 1984. Se trató de la primera planta de su tipo construida en la Isla después de 1959.
En los últimos años, la Che Guevara producía alrededor del 25% del níquel y el cobalto cubanos, mientras que el resto correspondía a su similar operada por Sherritt. De su capacidad de diseño, de más de 30.000 toneladas, en 2025 producía menos de 20.000.
No obstante, la fábrica ha sido sometida a una renovación parcial de su obsoleta tecnología para conseguir elevar los niveles de producción. Pero ahora el impacto de las sanciones deja a la producción niquelífera nacional en crisis.
El economista cubano Ricardo Torres, doctor en Economía de la Universidad de La Habana y profesor de la American University, en Washington, señaló a DIARIO DE CUBA que las consecuencias de las nuevas sanciones podrían ir más allá del níquel.
Según él, los datos disponibles permiten determinar que el níquel de la Che Guevara "se exporta en bruto a otros países. Y el principal destino de esas exportaciones, o por lo menos uno de los principales destinos, ha sido China".
De acuerdo con declaraciones de funcionarios cubanos, parte de esas exportaciones de mineral a China habrían servido para financiar la adquisición de paneles solares enviados por empresas de Pekín, así como de otras tecnología empleadas en la expansión de la generación de energía solar en Cuba.
"Si la empresa está sancionada, tienes menos vías para vender el níquel que estuvieras produciendo y ello podría afectar de alguna manera cómo La Habana paga por ese programa de energía. Además de que, por supuesto, espantas a otros inversores potenciales que pudieran estar interesados", advierte Torres.
Según el experto, el golpe de Washington "cierra el cerco sobre el níquel. Son dos plantas, la Pedro Sotto Alba, de Sherritt, y la Che Guevara, totalmente cubana, sancionadas. El níquel era el principal bien exportado de Cuba, con algunas variaciones a lo largo de los años, porque los precios del mineral tienden a fluctuar bastante. Pero era una exportación de bienes importante, sin duda. Y esto ataca directamente esa fuente de ingresos".
Lo anterior, enfatiza, "se suma a todo lo que ya sabemos que está ocurriendo en la economía cubana", afectada de múltiples maneras por la crisis crónica que sufre el país, empeorada por la presión de Washington.
Ahora, señala Torres, con la industria del níquel en Cuba completamente paralizada, "el panorama que se configura es uno en el cual la renovación de la producción, su crecimiento, la revitalización de las plantas, depende de que Estados Unidos dé su aprobación, que es lo que veo que en el fondo está pasando aquí".
En Moa están alrededor del 34% de las reservas mundiales de níquel y cobalto. Para los observadores, EEUU busca tomar el control de un mineral crítico para la producción de armamento y la movilidad eléctrica, en un momento en el que la carrera por las materias primas estratégicas lo enfrenta a China.





















