Fallece Juan González Febles, impulsor del periodismo independiente en Cuba. DDC./El Johnny, un periodista cubano que abrió caminos. Por Rolando Cartaya. RTV Martí./La pluma más incisiva del periodismo independiente. Por Luis Cino. Cubanet.
Fallece en La Habana Juan González Febles, impulsor del periodismo independiente en Cuba
15 de octubre de 2025

Fundador de 'Primavera Digital', formó a nuevas generaciones de reporteros y enfrentó represión, difamación y censura por ejercer la libertad de prensa.
En la mañana de este martes falleció en La Habana el periodista independiente cubano Juan González Febles, a los 75 años, informó el también periodista independiente Luis Cino Álvarez en su perfil de Facebook.
González Febles, quien nació en la capital de la Isla en 1950, se inició en la prensa en 1998 en la agencia Nueva Prensa y, en 2007, fundó el semanario Primavera Digital, que impulsó el desarrollo de la prensa independiente en Cuba y dio voz a numerosos líderes opositores, además de formar a periodistas independientes. Dirigió el medio por más de una década, hasta que en 2018 tuvo que cerrar por falta de financiamiento.
A pesar de que la salud de González Febles se deterioró notablemente en los últimos años, toda vez que sufría una demencia senil avanzada, el periodista fue objeto de campañas de difamación, arrestos arbitrarios, confiscación de sus materiales de trabajo y amenazas constantes por parte de la Seguridad del Estado.
Asimismo, González Febles publicó en 2014, con Neo Club Ediciones, El libro de La Habana, un volumen de relatos en el que, según dijo a Martí Noticias, "no hay nada benevolente; la vida Cuba adentro nunca lo es. No hay conmiseración, solo compasión, y la hay, porque no somos y porque no soy como ellos".
"Tengo el defecto de ser tozudo o atravesa'o, como se dice por acá. Entonces, me complace molestar a los que molesto y especialmente a la dictadura que sufro. Esto compensa con creces la falta de premios y reconocimientos. El conocimiento de lo que han gastado y lo que gastan para aplastarnos es más que un estímulo para seguir y obligarles a que sigan gastando", agregó.
Sobre González Febles, su compañera en Primavera Digital Tania Díaz Castro escribió hace algunos años: "Por su alma de mambí y su afán de querer ver más allá del paisaje, algunos han malinterpretado su decisión de defender, contra todo peligro, su libertad de expresión, a la que todo ser humano tiene derecho".
"Su talento y su audacia forman parte de su principal característica y, si algo lo distingue de los demás, es que, de seguro, jamás se sentó en el festín de la dictadura castrista ni gritó Patria o Muerte para beneficio propio, ni fue chivato de los Comités de Defensa de la Revolución y, mucho menos, aspirante a joven comunista", agregó.
En la mañana de este martes falleció en La Habana el periodista independiente cubano Juan González Febles, a los 75 años, informó el también periodista independiente Luis Cino Álvarez en su perfil de Facebook.
González Febles, quien nació en la capital de la Isla en 1950, se inició en la prensa en 1998 en la agencia Nueva Prensa y, en 2007, fundó el semanario Primavera Digital, que impulsó el desarrollo de la prensa independiente en Cuba y dio voz a numerosos líderes opositores, además de formar a periodistas independientes. Dirigió el medio por más de una década, hasta que en 2018 tuvo que cerrar por falta de financiamiento.
A pesar de que la salud de González Febles se deterioró notablemente en los últimos años, toda vez que sufría una demencia senil avanzada, el periodista fue objeto de campañas de difamación, arrestos arbitrarios, confiscación de sus materiales de trabajo y amenazas constantes por parte de la Seguridad del Estado.
Asimismo, González Febles publicó en 2014, con Neo Club Ediciones, El libro de La Habana, un volumen de relatos en el que, según dijo a Martí Noticias, "no hay nada benevolente; la vida Cuba adentro nunca lo es. No hay conmiseración, solo compasión, y la hay, porque no somos y porque no soy como ellos".
"Tengo el defecto de ser tozudo o atravesa'o, como se dice por acá. Entonces, me complace molestar a los que molesto y especialmente a la dictadura que sufro. Esto compensa con creces la falta de premios y reconocimientos. El conocimiento de lo que han gastado y lo que gastan para aplastarnos es más que un estímulo para seguir y obligarles a que sigan gastando", agregó.
Sobre González Febles, su compañera en Primavera Digital Tania Díaz Castro escribió hace algunos años: "Por su alma de mambí y su afán de querer ver más allá del paisaje, algunos han malinterpretado su decisión de defender, contra todo peligro, su libertad de expresión, a la que todo ser humano tiene derecho".
"Su talento y su audacia forman parte de su principal característica y, si algo lo distingue de los demás, es que, de seguro, jamás se sentó en el festín de la dictadura castrista ni gritó Patria o Muerte para beneficio propio, ni fue chivato de los Comités de Defensa de la Revolución y, mucho menos, aspirante a joven comunista", agregó.
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Elogio de El Johnny, un periodista cubano que abrió caminos
Por Rolando Cartaya
14 de octubre de 2025
- González Febles era la mejor prueba de que lo serio no es lo contrario de lo divertido.
En marzo del 2003 Fidel Castro, furibundo por el Premio Sajarov concedido a Oswaldo Payá y por las condenas en Miami a cinco de los espías de su Red Avispa, aprovechó que la prensa mundial estaba enfocada en la invasión de Irak para ordenar la detención y enjuiciamiento sumario, al estilo nazi, de 15 opositores a su régimen por cada uno de sus cinco topos.
Los arrestos comenzaron el 18 de marzo y para el 6 de abril 75 activistas de derechos humanos y del Proyecto Varela, sindicalistas, bibliotecarios y periodistas independientes ya estaban sentenciados a penas promedio de 20 años de prisión y en camino a las ergástulas más alejadas de sus lugares de residencia. El golpe a la prensa independiente, que había florecido en 1995, y desde entonces narrado la realidad de la Cuba profunda como jamás lo hicieron los medios oficialistas, no fue leve: 26 de los 75, más de la tercera parte, eran comunicadores alternativos.
Guardo todavía discos con las grabaciones que les hacía para el programa “Sin Censores ni Censura” de Radio Martí. Cuando por aquellos días nefastos tomé la última en la voz del pinero Fabio Prieto Llorente pensé que la recuperación de la prensa independiente cubana iba a tomar años. Me dio alguna esperanza la publicación, con sus demás redactores presos, del tercer número de la revista De Cuba, gracias al coraje de la veterana colega de Cuba Press Tania Quintero y de la joven, pero no menos talentosa y valiente periodista del Grupo de Trabajo Decoro Claudia Márquez Linares.
Sin embargo, coronado por el fusilamiento sumario de tres jóvenes negros que intentaron desviar la lanchita de Regla sin haber derramado sangre, el terror se hizo entonces rey.
Hasta que dos locos brillantes, visionarios y machacados por el régimen decidieron tomar el relevo. Encaramándose en la ola mundial de rechazo a la letal rabieta de Castro, Luis Cino ─por entonces sereno de una vaquería─ y Juan González Febles ─“El Johnny” para muchos rockeros semiclandestinos─ concibieron la idea de lanzar un semanario digital.
Para que no hubiera lugar a dudas le pusieron por nombre Primavera. Con ayuda de embajadas y el apoyo de colegas que no llegaron a hacer la lista de Castro como Víctor Manuel Domínguez, Julio Aleaga Pesant y José Antonio Fornaris, Primavera se hizo realidad.
Sin el semanario de Cino y El Johnny, se habría interrumpido de nuevo la crónica de la Cuba que no salía en los noticieros. Con sus colaboraciones y los relatos de las Damas de Blanco sobre sus familiares presos pude mantener en el aire “Sin Censores ni Censura”en Radio Martí. Y la emisora podía siempre llamarlos para obtener reacciones de dentro sobre las noticias cubanas.
Tengo que confesar que mi favorito en esos casos era El Johnny. Creo que la frase es de Alberto Cortez, pero para mí González Febles era la mejor prueba de que lo serio no es lo contrario de lo divertido. En medio de sus agudos análisis intercalaba aquellos cubanismos que luego nos hacían reír a todos en las dos orillas: a nosotros en la redacción y del otro lado de sus radios rusos de onda corta VEF y Selena, a los cubanos que podían identificarse con uno de ellos que hablaba a calzón quitado y desde allí dentro.
Era tan divertido El Johnny que cuando una vez en su demencia senil que yo ignoraba se le perdió por días a su esposa y colaboradora Ana Torricella, pensé que era otra broma suya y le escribí a Ana por Facebook que lo amarrara a la pata de la cama. Ahora me llega la noticia de su deceso y lo siento. Lo siento por Ana, por Cino, por mí, por sus compañeros de Primavera y por la prensa independiente cubana, en cuya historia se ganó un sitial. Pero no puedo evitar imaginarme al Johnny allá en el Cielo, haciendo reír al mismísimo Dios y, como él solía decir, “hasta a Malanga y su puesto’e viandas”.
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Juan González Febles: la pluma más incisiva del periodismo independiente cubano
Por Luis Cino
14 de octubre de 2025
La prensa independiente pierde con Juan González Febles la que fuera durante mucho tiempo, y precisamente el más difícil de los tiempos, una de sus plumas más importantes.
LA HABANA, Cuba. – Ha muerto hoy, en su apartamento, en Lawton, La Habana, a los 75 años, el periodista independiente y escritor Juan González Febles. Llevaba varios años padeciendo de demencia senil. En varias ocasiones se fue de la casa y anduvo vagando por las calles durante días, sin que luego lograra recordar qué hizo ni dónde estuvo.
Quien no lo conoció no podría asociar a ese anciano sin memoria, mal vestido, delirante y refugiado en un mundo paralelo con el hombre inteligente, culto, presumido y siempre agudo que fue, una de las plumas más destacadas e incisivas del periodismo independiente.
Esa demencia se la puede haber originado la anestesia general que utilizaron, hace unos años, cuando tuvo que ser intervenido quirúrgicamente por una hernia estrangulada, pero me inclino a pensar que fue consecuencia de los tantos años de mal alimentarse y de privaciones materiales de todo tipo; de sentirse vigilado y hostigado por la Seguridad del Estado, de ser difamado y traicionado por algunos colegas y de tener que ver cómo por falta de financiamiento, naufragaba, a pesar de todos sus esfuerzos, Primavera Digital, el proyecto que fundó y dirigió a partir de 2007 y en el que, durante más de una década, invirtió todas sus energías, como si en ello le fuera la vida.
Conocí a Johnny, como lo llamaban sus allegados, hace más de 30 años, en 1991, cuando era bibliotecario de la Casa de la Cultura del municipio Diez de Octubre, y ambos reventábamos de ganas de expresar nuestra oposición al régimen. Luego, en 1998, los dos nos iniciamos como periodistas independientes, junto a Adela Soto y Omar Rodríguez Saludes, en la agencia Nueva Prensa, que dirigía Mercedes Moreno.
En 2007, González Febles, su esposa la fotógrafa Ana Torricella y yo, creamos el semanario Primavera Digital, con el apoyo del Centro Demócrata-Cristiano de Suecia.
En Primavera Digital y el periódico impreso bimensual Primavera de Cuba, colaboraron Tania Díaz Castro, José Antonio Fornaris, Jorge Olivera, Rogelio Fabio Hurtado, la abogada Laritza Diversent, Víctor Manuel Domínguez, Leonardo Calvo, Julio Aleaga, Lucas Garve, Jorge Luis González, Rogelio Travieso, Ainí Martín, Osmar Laffita, Adolfo Borrazá y decenas de otros periodistas, amén de líderes opositores como Martha Beatriz Roque, Vladimiro Roca y Héctor Palacios.
Febles se propuso que Primavera Digital fuese un espacio sin censura para todos absolutamente, y en eso se nos fue la mano, a él y a mí que fui el editor del semanario durante casi 10 años. El hecho de que cualquiera, fuese periodista o activista, publicase lo que se le antojara, basado en su derecho a la libertad de expresión, pero a veces de modo irresponsable ―como tengo que admitir que hizo Johnny en varias ocasiones, movido por aprensiones, justificadas o no―, creó choques, desavenencias e incomprensiones.
A mediados de 2014, el KIC sueco dejó de financiar a Primavera Digital, lo que supuso un durísimo golpe para el proyecto. Aun así, durante más de siete años, Johnny, Ana Torricella y un puñado de colaboradores siguieron adelante con su trabajo y no hubo una semana en que no saliera Primavera Digital. Solo la enfermedad logró detener a Johnny.
Hay muchos que criticaron a Johnny por su carácter, acusándolo de arrogante, autoritario, testarudo, paranoico. Lo que jamás podrán es acusarlo de haber sido deshonesto con el manejo de los fondos del periódico a él, que muchas veces tuvo que tomar de su dinero para pagar la colaboración de algún colega. Y tampoco habrá alguien que pueda negar su capacidad de trabajo y su valentía, como quedó probado en 2003, cuando luego de la ola represiva siguió escribiendo cual si nada pasara.
La prensa independiente pierde con Juan González Febles la que fuera durante mucho tiempo, y precisamente el más difícil de los tiempos, una de sus plumas más importantes, que nunca claudicó.





















