Video: Grita el 'Puesto a Dedo' Díaz-Canel de nerviosismo y cobardía de ser el proximo dictador a ser capturado por Trump. Exige aplausos de su público obligado y obediente./CiberCuba: comentarios de los cubanos.
Grita el Puesto a Dedo Díaz-Canel de nerviosismo de ser el proximo dictador capturado de Trump.
Por Presidencia Cuba el 3 de enero de 2026
Por Presidencia Cuba el 3 de enero de 2026
Díaz-Canel promete “dar su sangre y su vida por Maduro” y los cubanos reaccionan: “¡Que cumpla su palabra!”
4 de enero de 2026
“Sabe que si Maduro canta, se le acaba el juego”, resumió un comentarista. “Ya deben estar temblando en el Palacio de la Revolución. Cuando caiga el petróleo venezolano, cae el castrismo”, agregó otro.
La frase pronunciada por Miguel Díaz-Canel en un encendido discurso transmitido desde La Habana —“daré mi sangre y mi vida por Maduro”— provocó un auténtico terremoto digital entre los cubanos dentro y fuera del país.
En menos de 24 horas, la publicación de CiberCuba que recogía sus palabras acumuló más de 18,000 comentarios y se convirtió en una de las publicaciones más comentadas en la historia reciente del portal, reflejando un malestar generalizado y una ola de sarcasmo, indignación y esperanza ante el nuevo escenario regional que se abre tras la captura de Nicolás Maduro por fuerzas estadounidenses.
El gobernante cubano había intentado presentarse como aliado incondicional del líder venezolano, al declarar que “Cuba no abandonará a Venezuela y está dispuesta a darlo todo por su soberanía”.
Pero lo que pretendía ser una muestra de solidaridad revolucionaria terminó desatando una tormenta de burlas y rechazo. “Que empiece hoy mismo, pero que sea su sangre, no la del pueblo cubano”, escribió un usuario, en una frase que condensó el sentimiento mayoritario.
Cientos de internautas recordaron las misiones militares cubanas en Angola, Etiopía o Nicaragua, y advirtieron: “Ya Cuba ha derramado demasiada sangre por guerras que no eran nuestras. Si esta vez quiere dar la suya, que vaya solo”.
El comentario acumuló miles de “me gusta” y fue replicado en varias páginas opositoras, mientras otros ironizaban: “Que no se preocupe, Trump le tomará la palabra; Maduro dijo que fueran por él, y mira dónde está ahora”.
Los tonos de burla se mezclaron con los de furia contenida. “Habla por ti, no por el pueblo que está hambriento y sin luz”, replicaron decenas de comentaristas. “Dar su vida por Maduro es fácil cuando nunca ha dado nada por los cubanos”, añadió otro.
En muchos mensajes se repitió la misma exigencia: que si Díaz-Canel hablaba de sacrificio, fuera solo suyo, sin involucrar al pueblo ni a los jóvenes reclutados por el régimen.
Entre los comentarios más compartidos, algunos usaron humor para expresar el hartazgo: “Que la dé ya, pa’ luego es tarde”; “Ojalá lo cumpla, así salimos de él y de su combo de paso”; o “Maduro pidió que lo fueran a buscar y ya está en Nueva York; Canelito, te toca”.
El tono jocoso se convirtió en una forma de catarsis colectiva. Muchos aludieron a que el líder cubano “se quedó sin petróleo gratis y sin discurso”, apuntando al impacto económico inmediato que tendría la caída de Maduro sobre el régimen de La Habana.
También hubo mensajes con una carga emocional más profunda. “Los cubanos no necesitamos mártires del poder, necesitamos libertad”, escribió una usuaria que identificó su comentario con un sencillo “Patria y Vida”.
“Llevamos más de seis décadas de sacrificios por causas ajenas, y lo único que hemos ganado es miseria”, añadió otro internauta.
El discurso de Díaz-Canel, percibido por muchos como una reacción nerviosa ante la detención de su principal aliado político y financiero, fue interpretado en clave de temor a un “efecto dominó” que podría alcanzar a La Habana.
“Sabe que si Maduro canta, se le acaba el juego”, resumió un comentario que recibió miles de reacciones. “Ya deben estar temblando en el Palacio de la Revolución. Cuando caiga el petróleo venezolano, cae el castrismo”, agregó otro.
En medio del aluvión de respuestas, solo una minoría defendió la postura oficial. Algunos apelaron al legado de Fidel Castro y al “internacionalismo solidario” como justificación del compromiso de Cuba con Caracas.
“Nuestro presidente es respaldado por millones y cumple el mandato histórico de defender a los pueblos hermanos”, escribió un usuario identificado con un tono alineado con el discurso estatal.
Sin embargo, ese tipo de mensajes quedaron rápidamente sepultados bajo miles de respuestas críticas o sarcásticas: “Perfecto, que lo acompañen en el viaje entonces”, replicó un internauta.
En los espacios digitales más activos del exilio, especialmente en Miami y Madrid, la promesa de Díaz-Canel fue recibida como un signo de debilidad política y una oportunidad histórica.
“Con Maduro capturado, el castrismo ha quedado sin escudo. Es cuestión de tiempo”, escribió un comentarista. “La Operación Lanza del Sur no se detiene. Después de Venezuela, viene Cuba”, afirmaron otros, aludiendo a la intervención estadounidense que descabezó al régimen chavista.
También hubo mensajes con tono de advertencia: “Ten cuidado con lo que deseas, porque se te puede cumplir”, “No es lo mismo llamar al diablo que verlo llegar”, o “A Maduro lo sacaron en 40 minutos; tú estás a solo 80 millas”, recordando la cercanía geográfica entre Cuba y Estados Unidos y la existencia de la base naval de Guantánamo.
En la avalancha de reacciones, no faltaron quienes combinaron humor y denuncia: “Nos quedamos sin Canelito para el café”, escribió una usuaria entre risas. Otro, más irónico, comentó: “Por fin dice algo útil: que dé su vida, porque la del pueblo ya la entregó hace rato”.
Muchos mensajes apuntaron a la hipocresía de un dirigente que habla de sacrificio mientras la población enfrenta apagones de más de 10 horas, falta de alimentos y medicinas, y salarios hundidos.
Varios comentarios aludieron al paralelismo entre la caída de Maduro y un posible fin del castrismo. “Cuba es la próxima. El dominó empezó en Caracas”, señaló un cubano en el exilio. Otro escribió: “Hoy es Venezuela, mañana Cuba, y luego Nicaragua. No hay dictadura eterna”.
Algunos usaron un tono religioso o moral: “Dios es justo. Le llega la hora a todos los tiranos”, “El tiempo de Cuba está cerca”, “La justicia divina no falla”. Otros, con crudeza, pedían directamente la caída del régimen: “Cuba será libre cuando los que mandan paguen lo que deben”, “Canel, ve haciendo las maletas, que el turno es tuyo”.
La publicación también despertó análisis políticos improvisados entre los usuarios, que vieron en las palabras del gobernante designado por Raúl Castro un intento de distraer la atención ante la crisis interna.
“Es puro teatro. Intenta mostrarse leal mientras negocia su supervivencia”, opinó un comentarista. “Si algo demostró Venezuela, es que las dictaduras caen cuando el miedo cambia de bando”, agregó otro.
En el cierre del hilo, un usuario resumió con una mezcla de ironía y esperanza lo que muchos parecen sentir en este inicio de 2026: “Maduro dijo que lo fueran a buscar, y lo fueron a buscar. Díaz-Canel dice que dará su vida por él, así que lo lógico es que también lo vayan a buscar. Dios mediante, en Cuba también amanecerá”.
Mientras el gobierno guarda silencio, el mensaje parece claro: una gran parte del pueblo ya no teme ni cree en los discursos épicos. “Que dé su sangre, pero que no arrastre la del pueblo”, escribió una cubana desde La Habana. “Si de verdad quiere sacrificarse por algo, que lo haga por Cuba y por su libertad. Eso sí sería histórico”.





















