Alerta aérea en Cuba: No hay combustible para vuelos internacionales. Diario de Cuba.
Alerta aérea en Cuba: No hay combustible para vuelos internacionales
Diario de Cuba
9 de febrero de 2026
Diario de Cuba
9 de febrero de 2026

Un avión de Iberia que despegará hacia España en el Aeropuerto Internacional José Martí de La Habana. Ernesto Mastrascusa EFE
Un aviso oficial advierte del impacto inmediato en los principales aeropuertos cubanos.
El Gobierno advirtió a las aerolíneas internacionales que operan en Cuba que a partir de este lunes el país se queda sin combustible para aviación, según pudo confirmar EFE a través de dos fuentes.
El mensaje oficial Notam (aviso a aviadores) de las autoridades cubanas a pilotos y controladores especifica que el déficit de combustible afecta a todos los aeropuertos internacionales de Cuba. El periodo de validez de la notificación es por un mes, del 10 de febrero y hasta el 11 de marzo.
"JET A1 FUEL NOT AVBL" (fuel para aviones A1 no disponible), dice el mensaje Notam codificado, según aparece actualmente en la base de datos de la estadounidense Administración Federal de la Aviación (FAA).
Los aeropuertos afectados son el José Martí de La Habana, el Juan Gualberto Gómez de Varadero , el Jaime González de Cienfuegos, el Abel Santamaría de Santa Clara, el Ignacio Agramonte de Camagüey, el Jardines del Rey de Cayo Coco, el Frank País de Holguín, el Antonio Maceo de Santiago de Cuba y el Sierra Maestra de Manzanillo.
Por el momento las aerolíneas afectadas —principalmente estadounidenses, españolas, panameñas y mexicanas— no han comunicado públicamente cómo van a afrontar esta situación, que podría generar alteraciones en rutas, frecuencias y horarios, al menos en el corto plazo.
No obstante, este hecho no es nuevo en Cuba. En situaciones similares previas —tanto en el periodo especial en los años 90 como en cuellos de botella temporales en los últimos meses— las aerolíneas habían salvado el problema reacomodando sus rutas de salida de la isla con escalas extra para repostar en México o República Dominicana.
La mayoría de vuelos que conectan Cuba con el exterior cubren rutas a Florida, en Estados Unidos (Miami, Tampa, Fort Lauderdale), España (Madrid), Panamá (Ciudad de Panamá) y México (Ciudad de México, Mérida, Cancún).
Cuba también tiene conexiones regulares con Bogotá (Colombia), Santo Domingo (República Dominicana) y Caracas (Venezuela), entre otras capitales latinoamericanas.
El anuncio puede afectar al maltrecho sector turístico, varado en una crisis desde la pandemia por las consecuencias de la Covid-19, las sanciones estadounidenses y los problemas económicos del país, que lastran la calidad de la oferta y el servicio.
Varios países habían advertido ya en fechas recientes a sus ciudadanos sobre los riesgos de viajar a Cuba en las actuales circunstancias, debido a los apagones —y sus consecuencias— y la escalada de tensiones con Estados Unidos.
Crisis de combustible afecta las aerolíneas en Cuba
El presidente de EEUU, Donald Trump, firmó el pasado 29 de enero una orden presidencial que amenaza con aranceles a aquellos países que suministren petróleo a Cuba, tras alegar que el régimen de Cuba es un peligro de seguridad nacional para su país.
La decisión constituye una vuelta de tuerca más a la presión energética sobre La Habana que comenzó el 3 de enero, cuando tras la operación militar que concluyó con la captura de Nicolás Maduro, EEUU anunció el fin del suministro de petróleo de ese país suramericano a la Isla.
Trump instó entonces a La Habana a negociar "antes de que sea demasiado tarde". El régimen cubano ha reaccionado con pedidos de más sacrificio a un pueblo agotado y diciendo que está abierto a un diálogo con Washington, pero ha negado en varias ocasiones que hay un diálogo establecido.
Cuba produce apenas un tercio de sus necesidades energéticas. Para el resto recurría a importaciones de Venezuela (que en 2025 supusieron en torno a un 30% del total) y, en menor medida, de México y Rusia.
El Gobierno cubano anunció esta semana un duro plan de emergencia para tratar de subsistir sin importaciones de crudo y derivados, un paquete de restricciones que incluye el fin de la venta de diésel, la reducción de los horarios de hospitales y oficinas estatales y el cierre de algunos hoteles.
El régimen afronta esta nueva escalada de EEUU desde una posición muy desventajosa, ya que lleva seis años sumida en una profunda crisis económica, con elevado decrecimiento e inflación, déficit de bienes básicos (alimentos, medicinas y combustible), prolongados apagones diarios y una migración masiva.





















