Desesperados por la falta de camiones que recojan los desperdicios, los vecinos les prenden fuego.Por Darío Hernández. 14ymedio.
Desesperados por la falta de camiones que recojan los desperdicios, los vecinos
les prenden fuego
Por DarĂo HernĂĄndez
14ymedio
16 de febrero de 2026
les prenden fuego
Por DarĂo HernĂĄndez
14ymedio
16 de febrero de 2026

Al amanecer o al atardecer, de dĂa o de noche, los vecinos prenden fuego a los desperdicios
sin ningĂșn recato.
sin ningĂșn recato.
AsĂ como han proliferado las montañas de basura en cada esquina de La Habana en los Ășltimos meses, se multiplica ahora su quema ilegal. Al amanecer o al atardecer, de dĂa o de noche, los vecinos prenden fuego a los desperdicios sin ningĂșn recato. Comienzan a ser habituales el humo sobre la capital y briznas negras que caen sobre las cabezas como negativos de copos de nieve, con el consiguiente riesgo para la salud.
âLa gente creo que no es consciente de lo peligroso de quemar desechos sĂłlidosâ, dice una enfermera residente en Centro Habana. âPero tampoco tienen otra alternativa. Hay basureros quemĂĄndose al lado de casas, de parques, de ĂĄreas deportivas, donde seaâ.
Otro habanero de Guanabacoa cuenta a 14ymedio que el sĂĄbado, regresando de noche a su casa, veĂa una cortina de humo en todo su recorrido por VĂa Blanca. âEn algunos momentos del dĂa el olor a quemado es constanteâ, dice. No solamente en su municipio, cuenta, sino en toda la ciudad, quemar la basura âya es una prĂĄctica generalizada porque los camiones se demoran en pasar o directamente ya no pasanâ.
âMejor el olor a quemado que el hedor de toda esa porquerĂaâ, asevera una vecina de Plaza de la RevoluciĂłn. No hay mĂĄs remedio que prender candela, dice, para eliminar las moscas.
Desde su alto edificio ve lo que califica de âanillo de Sauron del desperdicioâ, en referencia al personaje malvado de El señor de los anillos: distintos basureros que, a falta de camiones para recogerlos por la escasez crĂtica de combustible, agudizada por el bloqueo petrolero de Estados Unidos desde principios de enero, han llegado a unirse. âEl que va desde Factor y Conill se une al de Estancia y Conill, que a su vez se une al de Santa Ana y Estancia, que completa el cĂrculo con el de Factor y Santa Anaâ, enumera, y lamenta que desde que las temperaturas comenzaron a subir, el olor es insoportable. Ironizando con el argumento de la novela de J.R.R. Tolkien concluye: âUn anillo para asfixiarlos a todosâ.
Hace dos semanas, el diario oficial Cubadebate exponĂa en un reportaje algunas cifras de la debacle de la recogida de desperdicios: La Habana tiene 10.000 contenedores de basura pero necesita entre 20.000 y 30.000, y tan solo se estĂĄn recogiendo entre 16.000 y 17.000 metros cĂșbicos diarios, cuando se llegĂł a recoger en el pasado entre 25.000 y 30.000.
Uno de los principales problemas, decĂa el medio citando a funcionarios, no solamente es la falta de combustible sino el mal estado de los equipos: de 106 camiones colectores, solamente trabajan 44. âEstamos entre un 37% y un 44% de disponibilidad tĂ©cnica, muy por debajo de lo que se necesitaâ, reconocĂa Alexis GonzĂĄlez InclĂĄn, funcionario de Servicios Comunales.
Otro inconveniente es la falta de mano de obra. Hay escaso interĂ©s en ser barrendero pues el salario bĂĄsico que recibĂan, que hace unos años era atractivo, hoy segĂșn GonzĂĄlez InclĂĄn, âes poco mĂĄs de 2.000 pesosâ, mientras un cartĂłn de 30 huevos cuesta entre 2.000 y 3.000 pesos o 300 una libra de arroz en el mercado informal.
En una reuniĂłn sobre el tema, el mandatario Miguel DĂaz-Canel criticĂł a sus cuadros por no haber actuado con mayor celeridad antes de que el problema alcanzara los niveles actuales. El gobierno de La Habana presentĂł 49 medidas para enfrentar los montones de basura acumulados, pero hasta el momento la realidad es que no se ha visto que se concrete ninguna, ni en papel ni en la realidad.





















