La Industria Azucarera del Post Castrismo. Una propuesta. Por el Prof. Jorge Hernández Fonseca, Dr. Ing.
Dr. Ing. Prof. Jorge Hernández Fonseca.- 22 de Febrero de 2026.- Previendo que se acerca la libertad de Cuba y con ello --probablemente jerarquizado por el mecanismo que EUA impondrá durante el cambio de régimen-- sea la libertad económica la primera en ser materializada, hasta por qué es el talón de Aquiles del sistema comunista implantado en la isla, que ha mantenido hasta hoy su cartilla de racionamiento de más de sesenta años, me gustaría proponer una filosofía para la futura Industria Azucarera cubana.
De igual forma que EUA ha impulsado en Venezuela su producción de petróleo --en similar condición de liberación de ese rico país sudamericano-- en Cuba se impone hacer algo similar con la Industria Azucarera Cubana y ya la dirección norteamericana ha hablado sobre eso.
Habiendo trabajado en Cuba durante muchos años como ingeniero azucarero y habiendo participado en no pocos desarrollos para esa industria, posterior a lo cual me fui a vivir al Brasil, país clave para el desarrollo azucarero mundial, paso a expresar lo que creo que sería mejor para el renacer del sector azucarero cubano, sabiendo que la energía será un elemento clave para el desarrollo económico cubano y la Industria Azucarera podría ser clave en este punto.
Creo que la nueva industria azucarera cubana debe dirigirse, además de producir azúcar, a producir energía, tan necesaria en la economía cubana. La isla produce muy poco petróleo, pero la Industria Azucarera es una de las pocas industrias que produce el propio combustible que mueve sus músculos, el bagazo de caña, con el cual se puede también generar abundantes cantidades de electricidad para la red nacional con fines sociales e industriales.
Un plan en el que personalmente trabajé como ingeniero en Cuba fue el de adaptar varios centrales azucareros para producir en la isla 400 MW, similar volumen de electricidad que la producida en la isla por el sector eléctrico durante el pre castrismo, plan frustrado por la orientación del partido comunista, que se opuso a tal plan. Ese proyecto no afectaba la producción de azúcar y otros derivados. Algo así debemos proyectar para el futuro, incluso porque en Brasil hay un modelo pronto para producir azúcar, energía eléctrica y alcohol, el segundo renglón importante como combustible para los autos, eliminando la gasolina.
El esquema básico sería montar un tándem para moler la caña, seguido de una destilería que produciría alcohol. El bagazo producido se conduciría a una caldera de alta presión y temperatura, cuyo vapor iría a un turbo generador que produciría energía eléctrica para la red nacional. Este esquema produciría alcohol para los autos y electricidad para uso social. Lógico que este esquema se puede adicionar una instalación para producir azúcar. En función de los precios del azúcar y la gasolina, se desviarían cantidades específicas del jugo de caña producido en el tándem, o para fabricar azúcar, o para fabricar alcohol, o parte y parte.
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