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'El sistema de salud en Cuba está en colapso total': propuestas de un médico para reconstruirlo. Por Yadira Serrano Díaz. Cubanet.


“El sistema de salud en Cuba está en colapso total”: propuestas de un médico para reconstruirlo
Por Yadira Serrano Díaz
Cubanet
23 de abril de 2026



El doctor Roberto Serrano advierte sobre el colapso del sistema sanitario en la Isla —marcado por la escasez, el éxodo médico y la precariedad— y plantea las reformas urgentes que, en un escenario democrático, permitirían reconstruir la salud pública desde sus cimientos.

SANTIAGO DE CUBA.- En medio de una crisis estructural que atraviesa todos los sectores del país, el sistema de salud cubano —durante décadas presentado como uno de los pilares del modelo— enfrenta hoy un deterioro profundo. Escasez de insumos, éxodo de personal médico, infraestructura colapsada y condiciones higiénicas precarias configuran un panorama crítico que impacta directamente en la vida de los ciudadanos.

Pero el desafío no es solo describir el colapso, sino pensar cómo reconstruir el sistema en una eventual Cuba democrática: qué reformas aplicar, cómo financiarlo y qué papel jugarían la inversión extranjera, la tecnología y la descentralización.

Desde el municipio Songo-La Maya, en Santiago de Cuba, el doctor Roberto Serrano de Lis, especialista en fisioterapia con casi 40 años de experiencia, ofrece un diagnóstico directo y traza posibles caminos para transformar el sistema sanitario en un contexto de libertad.

—Doctor, ¿cómo describiría hoy la situación real del sistema de salud en Cuba?
Es muy lamentable. El sistema ha sufrido un deterioro progresivo durante muchos años y en este momento hay prácticamente un colapso total. Esto se evidencia cada vez que ocurre algún tipo de epidemia en el país.

—¿Cuáles son los principales problemas que afectan a los pacientes en el día a día?
Son muchos, pero el principal es la carencia total de insumos. Los policlínicos y hospitales están prácticamente deshabilitados. Falta desde un simple material de cura hasta ambulancias. No hay absolutamente nada.

Además, el personal sanitario está extremadamente descontento. Muchos médicos abandonan el sector por las condiciones precarias. La higiene en los hospitales también es muy deficiente, en gran parte por la falta de personal auxiliar debido a los bajos salarios.

—¿Qué impacto tiene esta escasez en la calidad de la atención médica?
Es determinante. Si no existen los recursos mínimos indispensables para tratar una enfermedad, no puede haber una atención adecuada. La situación es caótica: farmacias vacías, hospitales sin insumos y pacientes sin alternativas.

—Ante este panorama, ¿cuáles deberían ser las prioridades inmediatas del sistema de salud?

Lo primero es reconocer la magnitud de la crisis. Si no se reconoce que estamos en una situación desesperada, las medidas serán insuficientes.

También hay que priorizar al personal sanitario: garantizar salarios dignos, mejores condiciones de trabajo y motivación. Con las condiciones actuales, no hay manera de que el sistema salga adelante.

—¿Qué áreas son más urgentes: atención primaria, hospitales, infraestructura?
La salud no puede verse por partes, es un todo. Si falla la atención primaria, fallan los demás niveles.

Un problema clave es el acceso. La transportación es pésima y hay comunidades donde los pacientes no pueden llegar a tiempo a un centro de salud. Así no puede haber una atención satisfactoria.

—Pensando en un cambio político, ¿qué reformas deberían implementarse en los primeros 100 días?

Se debe diseñar un programa integral que priorice al sector: salarios justos, condiciones laborales adecuadas, higiene y transporte.

También es imprescindible una campaña de saneamiento para controlar vectores de enfermedades y un programa de inmunización efectivo, validado por estándares internacionales.

—¿Qué cambios legales serían necesarios?
Prácticamente todos. Hay que hacer una reestructuración general del sistema. Hoy el médico no tiene libertad para desarrollarse ni para salir del país.

En una Cuba libre, el médico debe tener libertad absoluta para trabajar, formarse y colaborar internacionalmente.

—¿Sería necesario un sistema de salud mixto, público y privado?
Sí, como en la mayoría de los países democráticos. Pero en una primera etapa debe priorizarse el sistema público, porque la población no tiene capacidad económica para asumir servicios privados. Con el tiempo, ambos pueden coexistir.

—¿Qué cambios institucionales serían clave para mejorar el sistema?
Eliminar la verticalidad. Hay que descentralizar y dar autonomía a las regiones. Cada región podría gestionar su sistema de salud y eso permitiría mejorar la eficiencia.

—¿Cómo debería financiarse el sistema?
Inicialmente debe ser financiado con presupuesto estatal. Luego se podrían introducir seguros médicos, en función de la capacidad económica de las personas.

—¿Qué papel jugarían la inversión extranjera y la cooperación internacional?
Serán fundamentales. Cuba debe abrirse a la inversión y aprovechar también a los profesionales cubanos en el exterior, que podrían contribuir a reconstruir el sistema.

—¿Cómo evitar que las reformas aumenten la desigualdad en el acceso a la salud?
Hay que proteger a los más vulnerables: niños, ancianos y pacientes crónicos. Se pueden implementar mecanismos como subsidios o sistemas de acceso garantizado.

—¿Qué rol tendría la tecnología en esta transformación?
Es clave. La telemedicina, la digitalización de historiales clínicos y otras herramientas pueden hacer el sistema más eficiente. Cuba tiene que ponerse al día en ese sentido.

—¿Cómo mejorar el acceso a medicamentos?
Hay que reactivar la producción nacional y abrirse a la importación. Hoy existe una carencia total de medicamentos en farmacias, hospitales y policlínicos.

—¿Cómo deberían transformarse las misiones médicas?
Deben eliminarse las prácticas coercitivas. El médico debe tener libertad para decidir si participa y recibir una remuneración justa.

—¿Qué alianzas internacionales serían clave?
Estados Unidos debería ser un socio fundamental, por su cercanía y por el papel que ha tenido como receptor de migración cubana.

—¿Cómo visualiza el sistema de salud en una Cuba democrática en los próximos años?
Mucho mejor. Cuando se eliminen las trabas actuales y existan condiciones adecuadas, el sistema puede recuperarse en poco tiempo.

—Si pudiera aplicar una sola reforma estructural, ¿cuál sería?

Desmantelar el sistema actual y eliminar su modelo vertical. Crear un sistema participativo donde todos los profesionales puedan aportar.

—Para finalizar, ¿qué mensaje enviaría a los médicos y a la población?
A los médicos, que tengan fe. Este sistema no puede durar para siempre y en libertad podremos salir adelante.

A la población, que aunque se haya perdido la confianza, no se debe perder la fe. Cuba puede reconstruirse.

Nota: Esta entrevista se realizó como parte de una colaboración con el proyecto de Cuba Siglo 21 «Cuba:
reconstruir y reinventar».

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