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La familia de un exaliado de Fidel Castro exige más de 626 millones de dólares por su secuestro y asesinato. Diario de Cuba.

La familia de un exaliado de Fidel Castro exige más de 626 millones de dólares por su secuestro y asesinato
25 de mayo de 2026

Rafael del Pino Siero en una foto con Fidel Castro. La Cuba que no conocías/Facebook

A raíz de la imputación de Raúl Castro en EEUU, resurge una demanda contra el régimen cubano por la muerte del piloto estadounidense Rafael Del Pino Siero.

Rafael Del Pino Siero, excompañero universitario y aliado político de Fidel Castro, fue secuestrado en una operación organizada por el régimen cubano, torturado durante 17 años y finalmente asesinado en prisión, según denuncia su familia, que ahora reabre una demanda millonaria contra La Habana en Estados Unidos, de acuerdo con un reportaje de Telemundo 51.

El caso reaparece en medio de un escenario político marcado por acciones judiciales en EEUU contra Raúl Castro por el derribo de las avionetas de Hermanos al Rescate, mientras los descendientes de Del Pino buscan ejecutar una sentencia que supera los 626 millones de dólares contra el Estado cubano y los hermanos Castro.

Del Pino, piloto veterano de la Segunda Guerra Mundial y ciudadano estadounidense desde 1950, integró inicialmente el círculo cercano de Fidel Castro durante la década de 1940 en la Universidad de La Habana. Posteriormente participó en reuniones conspirativas en México junto a Fidel, Raúl Castro y Ernesto Guevara antes del desembarco del Granma.

Sin embargo, según la versión presentada por la familia y sus abogados, Del Pino rompió con el movimiento al detectar la influencia soviética y la presencia de agentes vinculados a la KGB en el entorno castrista. Tras regresar a Miami, comenzó a alertar públicamente sobre el carácter comunista de la revolución cubana.

La respuesta del nuevo régimen fue convertirlo en objetivo político.

En julio de 1959, agentes infiltrados del castrismo en Florida lo convencieron de realizar un supuesto vuelo humanitario para rescatar a perseguidos políticos en Cuba. La operación terminó siendo una emboscada.

Según el relato presentado en cortes estadounidenses, al aterrizar en una carretera cercana a La Habana, Del Pino fue recibido por efectivos militares y policiales que abrieron fuego contra la aeronave. Gravemente herido y con quemaduras, fue capturado vivo.

El abogado Jorge Borrón aseguró que el piloto cayó en la trampa porque el intermediario enviado por La Habana era amigo tanto de Fidel Castro como de Del Pino.

Tras su captura, Del Pino fue sometido a un juicio militar sumario mientras permanecía hospitalizado. Aunque la Fiscalía pidió la pena de muerte, finalmente fue condenado a 30 años de prisión.

Durante casi dos décadas permaneció encarcelado en el Combinado del Este bajo condiciones de aislamiento y tortura, según denuncian sus familiares y antiguos presos políticos.

Su hija, Milagros Suárez, recordó que solo conoció a su padre a través de cartas enviadas desde prisión porque su madre estaba embarazada cuando ocurrió el secuestro. "A él lo mataron. Él no murió", declaró.

En 1977, cuando circulaban rumores sobre una posible liberación de presos políticos hacia EEUU, Del Pino logró comunicarse con su familia y expresó esperanza de reencontrarse con ellos. Poco después, el régimen informó que se había suicidado en su celda.

Sin embargo, investigaciones forenses y testimonios posteriores presentados ante tribunales de Florida concluyeron que el preso fue asesinado y que las autoridades cubanas simularon un suicidio.

En 2008, un jurado de Miami-Dade declaró responsables a la República de Cuba, las Fuerzas Armadas Revolucionarias, el Ministerio del Interior y a Fidel y Raúl Castro. La sentencia fue actualizada en 2021 para incorporar intereses acumulados.

Actualmente, los abogados de la familia buscan identificar y congelar activos internacionales vinculados al régimen cubano y a operaciones financieras realizadas a través de Venezuela para intentar ejecutar el fallo.

"El presidente no se olvidará de los ciudadanos americanos", afirmó René Palomino, uno de los demandantes del caso, al destacar que Del Pino tenía ciudadanía estadounidense al momento de su secuestro.

Para Milagros Suárez, el proceso judicial representa una posibilidad tardía de reparación. "Tengo esperanza de que algún día se haga justicia y que mi padre descanse en paz", dijo.

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