Imprimir
Comentar el artículo

Video Cubanet: "La prisión en Cuba es muy dolorosa": Eider Frómeta tras 7 años y 8 meses de prisión política.“En la cárcel vi a muchos presos morir de hambre”.

"La prisión en Cuba es muy dolorosa": Eider Frómeta tras más de 7 AÑOS de prisión política
Por Cubanet el 26 de agosto de 2026

Tras su excarcelación el pasado 18 de agosto, Cubanet conversó con el ahora ex preso político Eider Frómeta Allen, quien cumplió siete años y ocho meses entre rejas por su activismo político.

El miembro de la UNPACU habló de todo: de las amenazas, los maltratos, las golpizas, el hambre, los reclusos fallecidos, las violaciones de derechos, la lejanía de su hijo y la impunidad de los oficiales penitenciarios.



Eider Frómeta Allen: “En la cárcel vi a muchos presos morir de hambre”
Por Periodista en Cuba
Cubanet
26 de agosto de 2026

El activista afirmó a ‘CubaNet’ que sufrió agresiones, celdas de castigo y privación de visitas y llamadas.

 El exprisionero político Eider Frómeta Allen denunció en entrevista con CubaNet haber sufrido golpizas, inmovilizaciones, castigos prolongados y otras formas de maltrato durante los siete años y ocho meses que permaneció encarcelado. El activista, excarcelado el pasado 18 de agosto, también aseguró que en las prisiones cubanas los reclusos padecen hambre, carecen de medicamentos y son despojados de parte de los alimentos enviados por sus familiares.

“La vida en la prisión fue difícil; (…) tuve que realizar muchas huelgas de hambre, fui víctima de golpizas, de agresiones, incluso de agresiones [de] paramilitares al servicio de la policía política”, declaró Frómeta, integrante de la Unión Patriótica de Cuba (UNPACU) y promotor de la iniciativa Cuba Decide.

El opositor sostuvo que las autoridades penitenciarias lo privaban de visitas y llamadas telefónicas y lo encerraban durante periodos prolongados en celdas de castigo. “Me negaban la visita, me negaban el teléfono, me enviaban a celda de castigo por tiempos prolongados. Utilizaban métodos de tortura contra mí”, afirmó.

También relató que en una prisión de Camagüey fue amarrado con esposas y cadenas a una cama y aseguró que sufrió una fractura que le dejó secuelas en un hombro.

Los maltratos descritos por Frómeta habían sido denunciados anteriormente por sus familiares y organizaciones de derechos humanos. En febrero de 2022, su madre informó a Martí Noticias que lo habían atado a una cama durante una noche y golpeado en una cárcel de Camagüey. El Centro de Información Legal Cubalex documentó en mayo de 2025 amenazas, represalias, negación de atención médica y restricciones de beneficios penitenciarios contra el activista.

“Los presos están muriendo de hambre en la cárcel de Cuba”,
denunció Frómeta durante su entrevista con CubaNet. También afirmó haber presenciado el deterioro y la muerte de varios reclusos por desnutrición: “Allí vi a muchos presos morir de hambre”.

Según su relato, las autoridades redujeron progresivamente las raciones entregadas a los reclusos. “Les redujeron la comida, de 120 gramos de arroz que les daban, se lo dejaron en 90 y volvieron a reducirla, le dejaron en 75 gramos de arroz. Lo que le dan es eso, dos cucharadas de arroz, un poco de agua caliente y sin proteína”, aseguró. También dijo que los presos no reciben una alimentación equilibrada ni medicamentos adecuados para tratar sus enfermedades.

Frómeta acusó además a funcionarios penitenciarios de apropiarse de comida y medicinas destinadas a los reclusos. “Los militares se roban la comida de los presos; violentan todos los derechos de los presos”, declaró. A su juicio, las víctimas carecen de mecanismos efectivos para denunciar esos abusos porque “quienes deben proteger sus derechos son los que le violan los derechos”.

El encarcelamiento también lo mantuvo alejado de su hijo, que tenía cuatro años cuando fue detenido y ahora tiene 12. “Yo nunca pude enseñar a mi hijo a montar bicicleta, nunca pude enseñar a mi hijo a leer (…). Nunca pude dormir a mi hijo en la noche”, lamentó. Durante más de cinco años, agregó, estuvo recluido fuera de su provincia, lo cual dificultó aún más el contacto con su familia.

Frómeta fue detenido el 17 de enero de 2019. En la entrevista explicó que, antes de su arresto, participaba en la organización de un grupo de observadores que pretendía intervenir en el conteo de votos del referendo constitucional previsto para febrero de ese año. Según su versión, esa iniciativa provocó la actuación de la Seguridad del Estado en su contra.

El activista relató que inicialmente recibió una sanción de un año por desobediencia, supuestamente por no presentarse a dos citaciones oficiales. El 21 de mayo de 2019, dijo, fue atacado por un hombre que actuaba bajo indicaciones de la Seguridad del Estado. Poco antes de terminar aquella condena, fue sometido a otro juicio sumario y sentenciado a un año por lesiones. Según Frómeta, por defenderse de la agresión, fue sancionado a un año más de cárcel.

Al comenzar la pandemia de COVID-19, el preso político inició una huelga de hambre para denunciar el hacinamiento, la falta de higiene y alimentos y las condiciones que describió como infrahumanas. Aseguró que, en represalia, fue trasladado a la prisión de máxima seguridad Kilo 8, en Camagüey, donde permaneció aproximadamente dos años y medio, de acuerdo con antecedentes recopilados por CubaNet.

Cuando estaba próximo a terminar otra de las sanciones, fue trasladado a Guantánamo. Frómeta contó que al día siguiente compareció en un juicio a puertas cerradas, con presencia de agentes de la Seguridad del Estado y militares, por el supuesto robo de una bicicleta. “Todo esto fue tramado, organizado por la seguridad del Estado”, sostuvo.

Frómeta afirmó que las autoridades intentaron presentarlo como un delincuente común y quebrar su voluntad política, pero aseguró que las represalias produjeron el efecto contrario. “Mientras más me reprimían, más rebelde me volvía”, dijo. “Aquí estoy, sigo como el primer día”.

Tras recuperar la libertad, el opositor aseguró que mantendrá su activismo dentro de Cuba. “Voy a seguir saliendo a marchar, voy a salir manifestando, voy a seguir diciendo lo que pienso, voy a seguir luchando por la libertad de Cuba, voy a seguir luchando por la libertad de todos los jóvenes cubanos, voy a seguir luchando por darle a mi hijo un futuro en Cuba”, afirmó.


Others News