En Saona, República Dominicana. 26 de enero de 2026. Por Félix José Hernández.


Félix José Hernández.- Paris.-Esta bella excursión la hicimos el 26 de enero de 2026.
Después de un traslado en autobús desde el muelle donde estaba anclado el Costa Pacífica, hasta a Bayahibe, nos embarcamos en nuestro barco para un hermoso viaje a lo largo de la costa hasta la isla de Saona.
Navegamos por la costa dominicana: el mar brillaba, la brisa nos acariciaba el rostro y la sensación de libertad no nos abandonaba. En el horizonte apareció Saona: un verdadero paraíso tropical. Allí nos esperaban la arena clara, las piscinas naturales, el agua cristalina y una pausa de puro relax entre baños, sol y cócteles. Nos dejamos sorprender por las bellezas del lugar y por las famosas estrellas de mar gigantes que pueblan la isla! Pero cuidado, no se podían tocar.
Llegó la hora del almuerzo, una ocasión para alimentarnos con un buffet de estilo caribeño acompañado de bebidas refrescantes.
Mientras esperábamos para almorzar, un viejo francés comunista nos afirmó que en Cuba había más Libertad que en Francia. Siguió un debate que terminó con la capitulación y partida del “compañero” galo.
En nuestro viaje por la costa, hicimos una parada en la playa caribeña de la isla de Saona, donde pudimos dedicarnos a diferentes actividades: nadar en aguas cristalinas, tomar el sol y relajarnos.
Por la tarde, todavía tenemos tiempo libre para relajarnos y disfrutar plenamente de esta hermosa playa.
También nos detendremos junto a una encantadora piscina natural de menos de un metro de profundidad, con aguas extraordinariamente tranquilas, donde pudimos disfrutar de unas cervezas tranquilas: ideales para recargar energías y prepararnos para el viaje de regreso.
Por la noche, mientras nos dirigíamos a cenar en el Restaurante New York, pudimos conversar con Cynthia, la encantadora española, responsable de los turistas hispánicos. Ya la habíamos encontrado en cruceros anteriores. Se unió a nosotros Rodrigo, este joven caballero es el responsable de los turistas de habla portuguesa, extremadamente amable, al igual que su esposa, que trabaja en una de las tiendas.






















