Imprimir
Comentar el artículo

LA IZQUIERDA Y SU ODIO ETERNO HACIA EL CRISTIANISMO. Por el Dr. Alberto Roteta Dorado.

 LA IZQUIERDA Y SU ODIO ETERNO HACIA EL CRISTIANISMO. Por el Dr. Alberto Roteta Dorado. 

Su ateísmo adquiere dimensiones patológicas al mezclarse con el marxismo, y lo peor, con la ignorancia que generalmente caracteriza a las sumisas masas de la izquierda con su marcado acento de despiadada violencia contra aquello que no se amolda a sus malvados cánones. 

 Dr. Alberto Roteta Dorado.Santa Cruz de Tenerife. España.- El comportamiento de la izquierda radical – ¿acaso habrá izquierda no extremista o no radical? – con respecto a su defensa de los musulmanes, algo que se evidencia con ese exagerado apoyo incondicional a Palestina, desde hace un buen tiempo, así como a Irán, más recientemente, tiene entre sus posibles explicaciones algo que muchos no logran percibir y que, tal vez, sea uno de los orígenes de este comportamiento tan excéntrico. 

Hemos de precisar que toda esta gentuza odia abiertamente a la religión cristiana, de manera mucho más enfática en su modalidad del catolicismo. Para ellos, decir Iglesia Católica Apostólica y Romana es mentarles la madre. Su desprecio desde siempre, desde los lejanos tiempos de los malvados bolcheviques, pasando por las masacres sistemáticas de miles de cristianos a manos de los socialistas, hasta el presente, con sus pretensiones de desacreditar constantemente todo lo que tenga que ver con el cristianismo, es algo que tienen como denominador común. Su ateísmo adquiere dimensiones patológicas al mezclarse con el marxismo, y lo peor, con la ignorancia que generalmente caracteriza a las sumisas masas de la izquierda con su marcado acento de despiadada violencia contra aquello que no se amolda a sus malvados cánones. 

Esto hace que, en ese descomunal rechazo hacia el catolicismo, aun cuando ignoren la verdadera cara de la cristiandad – que por muchos errores que se puedan haber cometido en el pasado y aún en el presente, jamás superarán las bestialidades de los socialistas– prefieran situarse del lado del Islam, el mortífero y eterno enemigo de la cristiandad– los musulmanes nos llaman a los cristianos, de manera despectiva, los infieles (Kuffar)– a través de la historia, aun cuando desconocen las pretensiones de dicha religión, cuyos orígenes estuvieron ligados desde sus inicios a la política. En nombre de Alá (Allah) y de su "profeta" Mahoma cometieron los más crueles crímenes de la historia en su afán por conquistar el mundo. 

Aún, cuando supieran la realidad de la historia expansionista de la política islamista, la extrema izquierda jamás se situaría del lado de la verdad. De ahí que se llegara al fanatismo palestino que sigue progresando por todas partes del mundo, cual maléfica plaga, y más recientemente, apoyando a un régimen dictatorial y terrorista como el de Irán, ambos con la religión islamista como elemento en común. 

Resulta llamativo que jamás se pronunciaran en defensa de Ucrania, una nación que se mantiene en guerra, por más de cuatro años, a partir de la invasión del régimen de Vladimir Putin. Tal vez si Ucrania fuera una nación musulmana la respuesta de los "progres" sería diferente. Las marchas estarían por doquier en defensa de la gran nación europea, símbolo de la valentía y de la resistencia; pero como sabéis, Ucrania es un país con una religiosidad envidiable, cuyos habitantes profesan mayoritariamente el Cristianismo Ortodoxo, aunque también hay pequeñas comunidades grecolatinas del cristianismo, y en menor medida, pequeños grupos de judíos. Suficiente como para que los defensores de Palestina permanezcan indiferentes ante el dolor, el aislamiento y el desplazamiento de los ucranianos, a pesar de que Ucrania es una nación europea, una nación occidental. 

En cambio, Irán, un estado terrorista, es una república islámica, donde la religión oficial y dominante es el islam chiita, seguido por más del 90-95% de la población. Tras la revolución de 1979, el país se rige por un estricto sistema teocrático basado en la sharia. Como es de suponer, la izquierda defensora de Irán con su slogan del "No a la guerra", lanzado como propaganda por el gobierno socialista de España, en medio de su profunda ignorancia desconocen que los musulmanes se adueñaron por la fuerza de los territorios del actual Irán, donde habitaron en el pasado los seguidores de Zoroastro, el fundador de una de las religiones más grandes de antaño y que, hoy, apenas subsiste en estos lejanos parajes del oriente; aunque en la India logran sobrevivir algunas comunidades del Mazdeísmo o Zoroastrismo, los adoradores del sol o del fuego creador. Pero insisto, sería demasiado pedirle a esta escoria socialista que se interese por estos temas de naturaleza religiosa, o, al menos, por la historia. 

Así las cosas, con ese odio hacia todo lo que tenga que ver con el Cristianismo, de manera especial contra el Catolicismo Romano, la chusma de la izquierda se lanza a las calles en defensa de naciones musulmanas como Irán y Palestina. En cambio, permanecen indiferentes ante el sufrimiento de los que sobreviven en medio de la adversidad y los miles de muertos de Ucrania, un país, con el que occidente tiene mucho más que ver, ya sea por su ubicación continental o por sus características como europeos; pero ya lo afirmé antes, los ucranianos son verdaderos cristianos, defensores hasta la muerte del cristianismo ortodoxo, y esto es algo que la izquierda jamás les perdonará. 

De ahí que seguirán con sus ridiculeces al ataviarse con las túnicas palestinas para anunciarse como los nuevos profetas del mundo, seguirán invocando su sinsentido "no a la guerra" para situarse del lado oscuro de la historia en su defensa del régimen iraní, y lo peor, guardarán silencio sobre las masacres de Putin a los ucranianos.
 

                                          albertorot65@gmail.com

Others News