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Muere en Miami Pedro Roig, veterano e historiador imprescindible de la causa por la libertad de Cuba (VIDEO). Por Alvaro Alba. RTV Martí.

Muere en Miami Pedro Roig, veterano e historiador imprescindible de la causa por la libertad de Cuba (VIDEO)
Por Alvaro Alba
13 de mayo de 2026

Como director de la Oficina de Transmisiones a Cuba, Pedro Roig y su esposa Alina Mascaró, recibieron al actor cubanoamericano Andy García en la redacción de Radio Martí.




El abogado, historiador y veterano de la Brigada 2506, dedicó su vida a la causa de una Cuba libre, combinando su compromiso con la lucha anticomunista y la defensa de los derechos humanos con una destacada trayectoria académica y jurídica.

La vida de Pedro Roig estuvo profundamente ligada a la historia contemporánea de Cuba y a la experiencia del exilio cubano en Estados Unidos. Tras su fallecimiento en la madrugada de este miércoles, en la ciudad de Miami, Roig deja una obra dedicada a preservar la verdad histórica, defender los principios democráticos, y apoyar la causa de una Cuba libre.

El abogado, historiador, educador, autor, radiodifusor y defensor de los derechos humanos tuvo un amplio espectro en el compromiso con Cuba. Desde su participación en la Brigada de Asalto 2506 durante la invasión de Bahía de Cochinos, hasta su liderazgo en la Fundación Nacional Cubano Americana (FNCA/CANF) y posteriormente en la Oficina de Transmisiones a Cuba (OCB), Roig se convirtió en una de las voces más influyentes de la comunidad cubanoamericana.

Roig nació en Santiago de Cuba el 24 de Julio de 1940, en una familia de intelectuales y profesionales. Era una época de profunda inestabilidad política que culminó con la llegada de Fidel Castro al poder en 1959. Lo que inicialmente muchos cubanos consideraron una revolución democrática y nacionalista evolucionó rápidamente hacia una dictadura comunista alineada con la Unión Soviética.

A medida que aumentaba la represión política, Roig y su familia se unieron a la creciente ola de cubanos que lucharon contra el régimen de Castro dentro y fuera de la isla.

La experiencia del exilio marcó profundamente su visión del mundo y despertó en él un compromiso permanente con la lucha contra el totalitarismo y la defensa de las libertades individuales. Como muchos exiliados cubanos de su generación, cargó no solo con el trauma del desarraigo, sino también con la esperanza de ver algún día una Cuba democrática y libre.

Roig se integró a la Brigada de Asalto 2506, la fuerza compuesta por exiliados cubanos organizada para liberar a Cuba durante la invasión de Bahía de Cochinos en abril de 1961.

Participó en la expedición comandada por Higinio "Nino" Díaz, en el "Batallón Especial de la Brigada 2506", que planeaba desembarcar en el oriente de Cuba. Santiaguero de pura cepa, Roig formó parte de aquella misión y como historiador dejó constancia de ese empeño que integraron también Jorge Mas Canosa, Osvaldo Soto y Antonio Calatayud, entro otros.

Su participación en esa gesta definió gran parte de su vida pública y fortaleció su compromiso con la causa de la libertad de Cuba. A lo largo de su trayectoria mantuvo una estrecha relación con los veteranos de la Brigada y con los ideales por los que combatieron.

Tras establecerse en Estados Unidos, trabajó como repartidor de refrescos en Miami, oficio al que siempre se refirió con orgullo, mientras continuaba sus estudios superiores con notable dedicación. Obtuvo una licenciatura en Historia y una maestría en la Universidad de Miami, y posteriormente alcanzó el título de Juris Doctor en la Facultad de Derecho de la Universidad St. Thomas.

Después de graduarse en Derecho, Roig tuvo el privilegio de formarse bajo la tutela de Burton Young, uno de los abogados más respetados de Miami, una influencia decisiva en su desarrollo profesional y ético, inculcándole principios de integridad, disciplina y servicio público.

Como miembro activo del Colegio de Abogados de Florida, desarrolló una amplia carrera jurídica que incluyó litigios, mediación y funciones como administrador judicial designado por los tribunales. Su experiencia legal estuvo frecuentemente vinculada a asuntos relacionados con Cuba y la comunidad del exilio cubano, lo que le permitió combinar conocimientos jurídicos con una profunda comprensión histórica y política.

Labor en la FNCA y labor intelectual
Uno de los capítulos más importantes de la vida pública de Pedro Roig fue su liderazgo dentro de la Fundación Nacional Cubano Americana (CANF), la influyente organización fundada en 1981 por Jorge Mas Canosa. Junto a Mas Canosa viajó a varios países del antiguo bloque socialista y a la Unión Soviética tras el golpe de Estado contra Mijaíl Gorbachov en Moscú.

Paralelamente a su labor pública, Roig desarrolló una sólida trayectoria como historiador y autor. Sus investigaciones y escritos se concentraron en la historia de Cuba, las luchas independentistas y las consecuencias del autoritarismo.

Entre sus obras más reconocidas se encuentra Death of a Dream (La muerte de un sueño), un amplio análisis histórico sobre la transformación política de Cuba y la destrucción de las aspiraciones democráticas bajo el comunismo. También escribió The Cuban War of Independence 1895–1898 (La Guerra de Independencia de Cuba 1895–1898), dedicada a la lucha cubana contra el colonialismo español. Su tesis doctoral sobre la campaña de la Legión Azul en la Segunda Guerra Mundial también fue publicada.

La obra historiográfica de Roig se distinguió por combinar rigor académico con experiencia personal. Como protagonista directo del exilio y de los acontecimientos políticos del siglo XX cubano, escribió con autoridad intelectual y profunda convicción moral.

Director de la Oficina de Transmisiones hacia Cuba (OCB)
En 2003, el presidente George W. Bush nombró a Pedro Roig director de la Oficina de Transmisiones a Cuba (Office of Cuba Broadcasting, OCB), entidad federal encargada de Radio Martí y TV Martí. Su gestión se convirtió en una de las etapas más relevantes de su carrera pública y se extendió por más de siete años, convirtiéndolo en la persona que más tiempo ha ocupado ese cargo.

El 11 de junio de 2003, Roig compareció ante la Subcomisión para el Hemisferio Occidental del Comité de Relaciones Internacionales de la Cámara de Representantes durante las audiencias tituladas Panorama General de Radio y Televisión Martí. En su testimonio afirmó que Radio y TV Martí existían para ofrecer información “precisa y objetiva” al pueblo cubano y promover la libertad y la democracia en la isla.

Expuso iniciativas dirigidas a modernizar las transmisiones, fortalecer los estándares periodísticos y adaptar la programación Martí a las nuevas generaciones de cubanos. Asimismo, explicó que la OCB había ampliado sus plataformas digitales, fortalecido la programación televisiva y revisado integralmente el contenido de Radio Martí para responder a los cambios demográficos y sociales dentro de Cuba.

Uno de los proyectos más innovadores y simbólicos de su gestión fue la modernización de la plataforma aérea utilizada para las transmisiones hacia Cuba. Bajo su liderazgo, la OCB fortaleció el uso de aeronaves equipadas con sofisticada tecnología capaz de transmitir señales de radio y televisión directamente hacia la isla. Estos aviones se convirtieron en un componente esencial de los esfuerzos por superar la interferencia y la censura impuestas por el gobierno cubano.

Las aeronaves estaban adaptadas para transmitir señales de televisión en bandas VHF y UHF, así como la programación de Radio Martí.

Roig apoyó firmemente la modernización de estas operaciones, consciente de que el gobierno cubano destinaba enormes recursos a bloquear señales internacionales. Para él, Aero Martí representaba no solo una solución tecnológica, sino también un símbolo del compromiso de Estados Unidos y del exilio cubano con el derecho del pueblo cubano a recibir información libre.

Durante su administración se modernizó la tecnología de transmisión aérea, se mejoró la cobertura y confiabilidad de las señales, TV Martí amplió su capacidad de transmisión y Radio Martí fortaleció sus mecanismos para superar la interferencia. Además, se incorporaron nuevas plataformas digitales y satelitales complementarias.

Como director, Roig impulsó importantes esfuerzos de modernización destinados a aumentar el alcance y la efectividad de Radio y TV Martí. Bajo su liderazgo, la potencia diurna de Radio Martí aumentó de 50,000 a 100,000 vatios; se fortalecieron las plataformas digitales y satelitales; se modernizaron tecnologías para mejorar la penetración de las señales en Cuba; y la programación incrementó su enfoque en la sociedad civil y las voces disidentes.

Roig defendió constantemente la idea de que el acceso a información veraz era indispensable para cualquier transformación democrática en Cuba.

En septiembre de 2010 recibió el Premio al Logro Superior otorgado por la Junta de Gobernadores de Radiodifusión (Broadcasting Board of Governors, BBG) en reconocimiento a su liderazgo y servicio. Ese mismo año anunció su renuncia como director de la OCB tras más de siete años en el cargo. La BBG aceptó su dimisión “con pesar” y elogió públicamente sus contribuciones.

El entonces presidente de la BBG, el periodista Walter Isaacson, autor de las biografías de Benjamín Franklin, Henry Kissinger, Steve Jobs y Elon Musk, lo describió como “un distinguido servidor público y un sabio historiador”, destacando su profesionalismo, liderazgo y compromiso con la libertad de información para el pueblo cubano.

Aportes académicos y educativos
En 2011, Roig se incorporó al Instituto de Estudios Cubanos y Cubanoamericanos (ICCAS) de la Universidad de Miami, que dirigía el doctor Jaime Suchlicki, donde continuó contribuyendo a la investigación, la educación y la preservación histórica. Desde ICCAS impartió conferencias y escribió extensamente sobre historia cubana, transición democrática, identidad del exilio y relaciones entre Estados Unidos y Cuba.

Santiago Álvarez, presidente de la Fundación Rescate Jurídico, recuerda que “sin el apoyo de Pedro Roig no se hubieran podido realizar los seminarios con los miembros de la sociedad civil cubana”.

Álvarez señaló que, al presentar la idea de aquellos encuentros, Roig asumió la responsabilidad de convocar académicos, expertos y políticos para participar en las conferencias. Añadió además que los próximos encuentros fraternales que se celebrarán en Miami llevarán el nombre de Encuentros Fraternales por la Democracia Pedro Roig.

Tras la desaparición de ICCAS, Roig creó el Centro Cubano de Estudios Estratégicos y continuó desarrollando uno de sus proyectos más ambiciosos: El Círculo del Poder en Cuba, investigación iniciada en 2017 y que mantuvo activa hasta sus últimos días, recopilando información y actualizando permanentemente sus contenidos.

Hasta pocas semanas antes de su fallecimiento participaba semanalmente en el programa conducido por Ninoska Pérez Castellón en la emisora La Poderosa 990 AM. Sus intervenciones abordaban el fracaso del marxismo, las vías hacia la democracia en Cuba y la responsabilidad moral de quienes violan los derechos humanos.

La escritora cubana radicada en Francia, Zoé Valdés, escribió en sus redes sociales: “Nos conocimos desde sus tiempos de gran liderazgo en Radio Martí. Nos reunimos en varias ciudades del mundo para hablar de Cuba. Otro cubano que se nos va sin ver la Patria libre”.

La vida de Pedro Roig representa el recorrido de una generación que perdió su patria, pero nunca renunció a sus ideales. Como veterano de la Brigada 2506, participó directamente en una de las luchas anticomunistas más importantes de la Guerra Fría. Como dirigente de la CANF, ayudó a moldear el activismo político cubanoamericano en una etapa crucial. Como director de la Oficina de Transmisiones hacia Cuba, defendió la libertad de información y apoyó el periodismo sin censura dirigido al pueblo cubano.

Al mismo tiempo, construyó una destacada carrera como abogado, historiador, educador y autor comprometido con la preservación de la verdad y la memoria histórica. Fue un excelente padre de familia, orgulloso de todos sus hijos, nietos y bisnietos a los que siempre procuraba enseñar sobre Cuba.

A lo largo de toda su vida, Pedro Roig defendió de manera constante los principios de libertad, democracia y dignidad humana. Su historia personal es también la del exilio cubano y representa la esperanza permanente de una Cuba libre.

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