Tercera Parte.- LO QUE OPINAN LOS LÍDERES DE HISPANOAMÉRICA SOBRE LA CAPTURA DEL DICTADOR NICOLÁS MADURO. Por el Doctor Alberto Roteta Dorado.

La
pequeña nación caribeña no podía aportar económicamente nada. De modo que, entre
ambas naciones surgió una alianza de la que se beneficiarían mutuamente.
Doctor Alberto Roteta Dorado.-Santa Cruz de Tenerife. España.- En las primeras partes de este trabajo, dedicado al análisis de las opiniones de varios líderes políticos del mundo sobre la captura del dictador Nicolás Maduro por parte del Gobierno de Estados Unidos, insistí en lo expresado por Lenín Moreno, expresidente de Ecuador, a quien tomé como referente, destacando su profundidad de pensamiento y su sentido visionario; por Daniel Noboa, presidente actual del Ecuador, por suerte, situado del lado correcto del devenir de la historia continental; así como por José Antonio Kast y Gabriel Boric, de Chile, con una diferencia abismal en sus valoraciones sobre el álgido tema del momento; Gabriel Milei, de Argentina, insistiendo en su parte más colosal y dejando, un tanto, sus impulsos; Claudia Sheinbaum, presidente de México, con una posición demasiado conservadora, aunque, como es de esperar del lado de la dictadura venezolana; José Ignacio da Silva, de Brasil y Gustavo Petro de Colombia, ambos con una defensa enfermiza del régimen chavista; sin olvidar las convincentes declaraciones de Yamandú Orsi, de Uruguay y Rodrigo Paz, de Bolivia.
Hemos
podido repasar las diferentes opiniones que demuestran una polaridad con
relación al asunto, aunque, por suerte, la balanza se inclina a favor de los
defensores de la intervención del Gobierno estadounidense con la consiguiente
captura del dictador Nicolás Maduro. Decidí dejar para la tercera parte y
final de este escrito las opiniones de los políticos cubanos considerando los
estrechos vínculos entre la narcodictadura chavista y el decadente régimen
castrista.
Desde la llegada al poder de Hugo Chávez, la revolución cubana se convirtió
para Venezuela lo que la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas, URSS, fue para Cuba en otros tiempos, al menos desde
el punto de vista “espiritual”, por decirlo de algún modo, toda vez que la
pequeña nación caribeña no podía aportar económicamente absolutamente nada.
De modo que, entre ambas naciones surgió una alianza de la que se
beneficiarían mutuamente. Por un lado, Cuba recibiría el anhelado petróleo
venezolano, además de ciertas remuneraciones, al parecer, procedentes del
blanqueo de dinero del narcotráfico regional. En cambio, Venezuela se
“inspiraría” en el modelo cubano que desde siempre el dictador Fidel Castro
pretendió exportar a todo el continente americano, echando raíces no tan
profundas en Venezuela, Ecuador y Bolivia, entre otras naciones.
Ahora Cuba, como en los duros años después de la caída de la URSS y el
desmoronamiento del bloque comunista europeo, vuelve a quedar totalmente
aislada, toda vez que, la mano tendida del gobierno de México con algo de
petróleo de manera gratuita y unas cuantas migajas que recientemente le ha
enviado Colombia, no garantizarán su supervivencia. De ahí que los
líderes de Cuba, no solo se sienten derrotados, sino atemorizados con las más
recientes afirmaciones de Donald Trump: “¡No habrá más petróleo ni dinero
para Cuba: cero!” (...); “Les sugiero encarecidamente que alcancen un acuerdo, antes
de que sea demasiado tarde”. A lo que Miguel Díaz Canel ha respondido:
“Cuba es una nación libre, independiente y soberana. Nadie nos dicta qué hacer.
Cuba no agrede, es agredida por EE. UU hace 66 años, y no amenaza, se prepara,
dispuesta a defender a la Patria hasta la última gota de sangre”.
Foto debajo.- El
dictador cubano, Miguel Díaz Canel, cada vez más aislado tras la captura Maduro,
ha elevado el tono contra Washington al afirmar: “Nadie nos dicta qué hacer”.

Previamente, Díaz Canel había anunciado en sus redes sociales: “Cuba denuncia y
demanda urgente reacción de la comunidad internacional contra criminal ataque
de EE. UU. a Venezuela. Nuestra zona de paz está siendo brutalmente asaltada.
Terrorismo de Estado contra el bravo pueblo venezolano y contra Nuestra
América”. El mismo añejado discurso de siempre, basado en la una retórica a
base de consignas carentes de sentido en el presente – si es que alguna vez
tuvieron un mínimo de coherencia–. Los socialistas se acuerdan de la opinión
de la comunidad internacional solo cuando les conviene. Ahora la necesitan
para que se desate un flujo de opiniones contra el Gobierno estadounidense,
cuyo proceder ha sido un tanto criticado desde la distancia y sin
conocimiento de causa de la realidad venezolana desde hace más de dos décadas.
En cambio, cuando esa comunidad internacional se ha pronunciado contra la
dictadura chavista y ha denunciado los miles de prisioneros políticos, las
torturas en las cárceles, las desapariciones y asesinatos del régimen
dictatorial venezolano, el régimen de La Habana les ha atacado acudiendo al
eslogan de la injerencia y del respeto a la soberanía.
Para Díaz Canel la intervención de Estados Unidos es un ataque brutal y
alevoso, un acto de terrorismo de Estado, un asalto criminal contra América y
un ataque inaceptable al Derecho Internacional, y la captura de Maduro es un
vulgar y bárbaro secuestro. El dictador cubano, cada vez más aislado tras la
captura Maduro, ha elevado el tono contra Washington al afirmar: “Nadie
nos dicta qué hacer”. Esto ha sido ante las advertencias del presidente estadounidense,
Donald Trump, que el pasado domingo ha sugerido llegar a un acuerdo con su
país. En su más reciente intervención, durante la nueva movilización convocada
por el régimen de La Habana, este viernes 16 de enero, reiteró su posición, ya
la del único partido oficial con relación a la intervención del Gobierno de
Donald Trump. Para el mandatario cubano: “No hay rendición, ni claudicación
posible, como tampoco ningún tipo de entendimiento sobre la base de la coerción
o la intimidación”
Como es habitual en Cuba, su dictadura convocó inmediatamente, como en los
viejos tiempos del criminal comandante senil, a una manifestación en la capital
cubana a la que asistieron de manera obligada trabajadores y estudiantes como muestra
de “apoyo” a Venezuela, algo que resulta paradójico si se tiene en cuenta que
desde muchas partes del mundo, donde las comunidades de venezolanos son
numerosas, las manifestaciones han tenido lugar de manera espontánea y a
favor de la intervención militar de Estados Unidos y la captura de Maduro. Este
viernes, decidieron movilizarse de nuevo, haciendo el ridículo, una vez más,
con sus desgastadas consignas envueltas en naftalina y el recalcitrante y
decadente discurso, al estilo del viejo comandante que se pasó la mitad de su
tenebrosa vida envuelto en la sombra del “enemigo imperialista”.
Miguel Díaz-Canel, ha dicho que su Gobierno no está actualmente en conversaciones con Washington y se ha mostrado desafiante, al tiempo que el Gobierno de Trump intenta llegar a un acuerdo con Estados Unidos tras la operación militar y la captura de Maduro. En una serie de publicaciones en la red social X, Díaz-Canel dijo: “Como demuestra la historia, las relaciones entre EE. UU. y Cuba, para que avancen, deben basarse en el derecho internacional en vez de en la hostilidad, la amenaza y la coerción económica”.
Foto debajo.- Hugo Chávez promocionó el llamado Socialismo del siglo XXI, no solo en Venezuela, sino que fue capaz de diseminarlo por gran parte de la región, siempre bajo la sombra del viejo dictador cubano, Fidel Castro, a quien admiró por compartir las mismas ideas de criminalidad.

Fidel Castro, y luego su continuador, Raúl Castro, tuvieron que reinventar
el modelo cubano. Venezuela se llenó de “asesores” cubanos por todas
partes, tanto para cuestiones militares, de soberanía nacional, educacionales y
sobre todas las cosas, médicas. Los médicos y enfermeros cubanos han
permanecido en dicha nación durante todo el chavismo, desempeñando no solo
labores médicas propiamente dichas, sino siendo promotores de la ideología
comunista, en tanto que desempeñaban sus labores asistenciales bajo los efectos
de una de las represiones más crueles de la historia continental.
Venezuela, en cambio, sostenía desde el punto de vista económico a la nación
caribeña. El petróleo venezolano, del que tanto se habla por estos días al
culpar a Donald Trump de ambiciones no demostradas en este sentido, fluía para
Cuba como muestra de una reciprocidad que brilló en los tiempos iniciales del
chavismo y luego, en menor medida, durante el mandato de Maduro.
Un aparte merece el tema de la presencia militar cubana en Venezuela, muchas
veces negada por el régimen castrista, pero demostrada a través de estos terribles
años. La muerte reciente de un grupo de militares cubanos demuestra que dicha
presencia es una realidad indiscutible; aunque tan solo el punto visible de un
gran iceberg que aún permanece en las profundidades de lo desconocido.
Pero no solo se ha pronunciado el presidente cubano en defensa de Nicolás
Maduro y en contra de la supuesta agresión estadounidense; sino que varias
figuras políticas públicas de la nación caribeña lo han hecho. En este sentido
vale hacer mención de las palabras de Aleida Guevara, la hija del asesino
Ernesto Guevara, quien, a pesar de no desempeñar cargos de importancia dentro
del régimen, se mantiene con un perfil alto a través de entrevistas y
comentarios en redes sociales, amén de apariciones esporádicas en foros y
platicas en defensa del socialismo cubano.
Aleida Guevara fue entrevistada por el periodista de izquierda Mahammad Faraj
para los medios televisivos AlMayadeen, donde declaró abiertamente que la
captura de Nicolás Maduro es un crimen y un secuestro. La Guevara considera
esta acción como algo inadmisible y acusó al Gobierno de Estados Unidos de
actuar de manera prepotente, negando los motivos de la administración de Donald
Trump con relación al tráfico de drogas como responsabilidad de Nicolás Maduro.
Según la Guevara, Maduro ha sido elegido “democráticamente” en tres ocasiones,
sin olvidar que, insistió reiteradamente en la idea de una decadencia del
Imperio Norteamericano que cada vez pierde su protagonismo a escala mundial, lo
que le conduce a actuar de manera desproporcionada para intentar demostrar una
fuerza que, según ella, no posee. Para la Guevara, Trump es producto de la
desesperación de un pueblo y un grave peligro. Con una retórica carcomida y
anacrónica, y una carencia total del sentido de la elocuencia, la comunista
cubana afirmó que el pueblo cubano está listo para el combate sin miedo alguno,
siguiendo la misma línea de Díaz Canel en sus intervenciones.
Finalmente
haré referencia a las declaraciones del Bruno Rodríguez Parrilla, ministro de
exteriores de Cuba. En un discurso propagandístico y con la acostumbrada verborrea
del régimen castrista, en Caracas, por motivo de la muerte de los agentes
cubanos y los militares venezolanos caídos durante las recientes acciones,
Bruno Rodríguez Parrilla sostuvo que "la Revolución Bolivariana y Chavista
y la Revolución Cubana, en sus destinos y en su lucha común, serán ejemplos
para la liberación de los pueblos de nuestra América". Todo parece indicar
que el Canciller cubano permanece ajeno a la realidad de Venezuela y de
parte del mundo, donde millones de venezolanos festejan la caída del dictador
socialista y el posible paso hacia una transición. De igual forma precisó:
"Continuaremos en nuestro trabajo en defensa de la paz, en la movilización
internacional, en la campaña en defensa del derecho internacional y del derecho
a la vida y a la paz de los pueblos".
Así las cosas, entre vítores por la caída de Maduro – por suerte, la mayoría de
los líderes de la región son defensores de su arresto y esperan por la
sentencia judicial–, acusaciones al Gobierno de Estados Unidos por las acciones
emprendidas recientemente, sin olvidar las opiniones de los que se creen
expertos en respeto al derecho internacional, la captura del narcodictador
venezolano ha despertado el interés general de las principales figuras del
ámbito político regional; aunque ha traspasado las fronteras regionales para
ser motivo de grandes polémicas y duros enfrentamientos entre defensores y
detractores, ya sea de Maduro y de Trump, como de las acciones propiamente
dichas que condijeron con un éxito extraordinario a su captura; pero esto será
motivo de nuevos comentarios que dejaré para otra ocasión.
Por ahora finalizo esta serie que he dedicado a tratar el tema, limitándome a un grupo de políticos de la región.
CLICK EN ESTE ENLACE PARA QUE VEA LA PRIMERA PARTE.


.jpg)



















