'Maferefun': Luis Manuel Otero Alcántara despliega una 'marcha silenciosa pero potente' en La Habana. Diario de Cuba.
'Maferefun': Luis Manuel Otero Alcántara despliega 'una marcha silenciosa pero potente' en La Habana'
Diario de Cuba
20 de febrero de 2026
Diario de Cuba
20 de febrero de 2026

'Maferefun', de Luis Manuel Otero Alcántara, en La Habana. El Estornudo
Se trata de un performance en una calle de la barriada de Párraga, con decenas de figuras de santos de diferentes tamaños y colores.
Desde su encarcelamiento en la prisión de Guanajay, el artista y preso político cubano Luis Manuel Otero Alcántara continúa desarrollando su obra, a pesar de las condiciones desfavorables impuestas por la represión del régimen cubano. En tal sentido, durante la madrugada de este 19 de febrero sus colaboradores llevaron a cabo el performance Maferefun, de la serie Momento cero.
Bajo la curaduría de la activista Anamely Ramos y con el apoyo de la revista independiente El Estornudo, la obra supuso el despliegue, en una calle de la barriada habanera de Párraga, de decenas de figuras de santos de diferentes tamaños y colores, dispuestas en forma de marcha.
"El santo que está en casa, en el altar, en alto o escondido en una urna, sale hoy a la calle en una marcha silenciosa pero potente. Nos enseña a estar conectados", dijo Otero Alcántara sobre la obra, según escribió Ramos en su perfil de Facebook.
"Nos enseña que, a pesar de los diferentes colores o tamaños, tenemos que salir y romper la vitrina de cristal", agregó.
El preso político dijo además que "esa vela que encendemos al santico de la abuela para que todo salga bien es un faro que prendemos para iluminar el presente y el futuro". Al propio tiempo, sostuvo que "las religiones también están en crisis; lo espiritual sigue siendo una tabla de salvación".
Sobre la obra, la página de Facebook del artista, gestionada por sus colaboradores, subrayó que esta "se inserta en un contexto donde la libertad de Cuba está cada día más cerca". "El arte y la fe siguen siendo una herramienta para los cubanos", enfatizó.
"¿Cómo desde una cárcel en Cuba se actúa sobre la realidad de un país, además de entregar el cuerpo? "Cómo desde el espacio efímero del individuo se actúa para que la transformación ocurra? ¿En dónde ponemos nuestra fe pero sobre todo cómo actuamos nuestra fe?", se preguntó Ramos y dijo que son estos los pensamiento "que animan esta obra y que queremos provocar en los cubanos". "Es, sobre todo, un mensaje de cercanía y de acompañamiento", dijo.
Al propio tiempo, la investigadora Hilda Landrove escribió sobre el performance en su perfil de Facebook: "A veces lo que queda es convocar el milagro; insinuar sus formas posibles, sacar los santos a pasear y poner en ello el anhelo y el anuncio de lo que vendrá. Para que la prisión y el destierro no sean el único destino".
Entretanto, el Observatorio de Derechos Culturales destacó que "Maferefun convoca a una marcha de santos: figuras pequeñas, grandes y coloridas heredadas del altar doméstico que abandonan la vitrina y salen a la calle. No como ornamento, sino como conciencia. La fe ya no es refugio pasivo; es gesto cívico. Es romper el cristal, ocupar el sol, afirmar que el futuro no es solo designio divino ni el mandato de poderes fuertes, sino una responsabilidad colectiva".
Desde su encierro, Otero Alcántara denunció hace pocos días que "hasta el último minuto nos usarán a los presos como moneda de cambio", y reflexionó en torno a "por qué será que Cuba no suelta a los presos políticos, con tanta presión, tanta miseria y tantos problemas que hay ahora mismo".
"Le pido al régimen, apelando a la parte humana que habita hasta en la peor de las bestias, que piense en las tantas familias que sufren hoy y que ceda la dirección de este país a las voces democráticas", destacó, al tiempo que sostuvo su exigencia de que todo cambio suceda "de una forma pacífica".
Otero Alcántara fue arrestado en julio de 2021, cuando intentaba unirse a las protestas. Posteriormente, fue condenado a cinco años de cárcel por los supuestos delitos de "ultraje a los símbolos patrios", "desacato" y "desórdenes públicos", y enviado a la prisión de Guanajay. Su detención y juicio han sido ampliamente denunciados por organizaciones de derechos humanos como parte de la criminalización sistemática del disenso en Cuba.
Se trata de uno de los presos políticos cubanos más conocidos a nivel internacional. En mayo pasado, el Oslo Freedom Forum le otorgó el Premio Internacional Václav Havel a la disidencia creativa. En septiembre de 2024, la Fundación Rafto, de Noruega, lo galardonó con el premio que concede anualmente a una persona comprometida con los derechos humanos y la promoción de la libertad intelectual, política y económica. Unos años antes, la revista Time lo eligió como "una de las 100 personas más influyentes de 2021".
A pesar de su encierro, su obra ha seguido circulando, tanto en Cuba como en el extranjero, gracias a la voluntad de sus colaboradores y de instituciones que lo respaldan.





















