La Habana niega una importación de diésel a la Embajada de EEUU en Cuba. Sus servicios corren el riesgo de llegar a la 'hora cero'. Otras embajadas se enfrentan a los mismos problemas. Diario de Cuba.
La Habana niega una importación de diésel a la Embajada de EEUU en Cuba y califica la petición como 'descarada'
Diario de Cuba
21 de marzo de 2026
Diario de Cuba
21 de marzo de 2026
Una vista de la Embajada de Estados Unidos junto a la 'Tribuna antiimperialista' en La Habana, Cuba, el 24 de mayo de 2023. (Voice of America)El régimen de Cuba rechazó una solicitud de la Embajada de Estados Unidos en La Habana para importar diésel para sus generadores, calificando la petición de "descarada" y señalando al bloqueo de combustible impuesto por la Administración Trump, según cables diplomáticos citados por The Washington Post.
De acuerdo con el reporte, esa negativa podría obligar a la sede a ordenar la salida de la Isla del personal no esencial en mayo o "posiblemente antes", advirtió la Embajada el miércoles en un cable al Departamento de Estado.
El Departamento de Estado no respondió a la solicitud de comentarios de la publicación.
Según The Washington Post, el edificio de la sede estadounidense consume diésel para su generación eléctrica y ha dependido de generadores para alimentarlos durante los frecuentes apagones de los últimos 18 meses.
Según una persona familiarizada con la situación en La Habana, el personal de la Embajada de Estados Unidos se ha trasladado a viviendas colectivas para ahorrar combustible y trabaja cada vez más tiempo a distancia.
"Sin la aprobación del Gobierno cubano no hay combustible, y sin él la Embajada pronto tendrá que reducir su plantilla", afirmó la misma fuente, que habló bajo condición de anonimato.
Según cables anteriores citados por la publicación, la Embajada había estado operando con la mitad de su personal y limitando el uso de generadores en algunas residencias a cuatro horas diarias. Las residencias contaban con baterías, paneles solares y teléfonos satelitales.
De acuerdo con los cables citados en el reporte, la sede diplomática solicitó permiso para importar dos contenedores de combustible de Estados Unidos, como han hecho negocios no estatales de la Isla en el último mes, incluido Supermarket23, vinculado al comandante de la revolución Guillermo García, que vende en dólares y hace reparto a domicilio.
Si bien el Ministerio de Relaciones Exteriores (MINREX) de Cuba comunicó a los diplomáticos estadounidenses que el plan era "audaz", inicialmente no indicó que bloquearía el envío. Sin embargo, cuando el combustible llegó el martes pasado al puerto de Mariel, el Ministerio informó a la Embajada que la solicitud había sido denegada.
En la nota diplomática citada y dirigida a la Embajada, el MINREX afirmó que el bloqueo de combustible impuesto por Washington tenía como objetivo "causar el mayor daño posible a la economía cubana, al bienestar del pueblo y a su nivel de vida".
"El Ministerio interpreta como descarada la pretensión de la misión diplomática de acceder a un bien como un privilegio que niega al pueblo cubano", señaló el mensaje, según una traducción del Departamento de Estado. La nota estaba fechada el 9 de marzo, día en que el Ministerio recibió la solicitud.
Díaz-Canel subió el tono confrontativo esta semana, al escribir en X que Estados Unidos amenaza públicamente a su régimen casi a diario, en referencia indirecta a las frecuentes declaraciones de Donald Trump referidas a provocar un cambio de sistema en la Isla.
La Embajada de Estados Unidos aseguró en un cable citado por el diario que sus servicios corrían el riesgo de llegar a la "hora cero", cuando se interrumpen el suministro de agua, el alcantarillado y la electricidad.
Un alto funcionario diplomático que representa a otro país en La Habana afirmó que otras embajadas se enfrentan a los mismos problemas. Ninguna ha podido comprar combustible durante semanas, según la fuente, que habló bajo condición de anonimato para tratar detalles delicados.
En su lugar, han recurrido a las reservas acumuladas durante varios meses. Algunas han reducido sus operaciones a dos o tres horas diarias o cuatro días a la semana. Otras han optado por el teletrabajo.





















