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Cuba cooperó con el FBI para resolver un caso de secuestro parental. Un avión del Gobierno de EE UU voló a la Isla para detener a dos mujeres y repatriar a un menor. 14ymedio.

Cuba cooperó con el FBI para resolver un caso de secuestro parental
14ymedio
22 de abril de 2026


Trayecto realizado por el avión desde Virginia a La Habana. / America Tevé

Un avión del Gobierno de EE UU voló a la Isla para detener a dos mujeres y repatriar a un menor

El pasado lunes corrió como la pólvora una noticia. Un jet del Gobierno de Estados Unidos, operado por el Departamento de Justicia y el FBI, volaba hacia La Habana en medio de rumores de conversaciones e intervenciones militares. Algunos comunicadores llamaron a la calma y recordaron que el buró investiga en coordinación con el régimen lo ocurrido el pasado febrero, cuando una lancha procedente de EE UU fue interceptada por las Tropas Guardafronteras en aguas cubanas, presuntamente con intenciones de realizar una acción armada, y varios de sus ocupantes fueron abatidos. Nada de eso.

Este martes, el Departamento de Justicia ha revelado que el avión formaba parte de una atípica misión del FBI para resolver en la Isla un caso de secuestro infantil. Las autoridades cubanas cooperaron en la operación para detener a dos mujeres acusadas de llevarse a un niño de 10 años, una de ellas, madre del menor, aunque era su padre en el momento del nacimiento y se llamaba entonces Eri Ethington, antes de cambiar su nombre por el de Rose.

De acuerdo con una nota de prensa divulgada por el organismo Rose Inessa-Ethington, de 42 años, y Blue Inessa-Ethington, de 32, ambas procedentes de Utah, fueron deportadas desde Cuba hasta Virginia, donde se les leyeron los cargos de los que están acusadas antes de su traslado a Salt Lake City. La documentación recoge que el pasado 28 de marzo de 2026, la niña iba a viajar en auto a Calgary (Alberta, Canadá) para acampar con Rose, Blue –su pareja– y un niño de tres años hijo de esta.

De acuerdo con una nota de prensa divulgada por el organismo Rose Inessa-Ethington, de 42 años, y Blue Inessa-Ethington, de 32, ambas procedentes de Utah, fueron deportadas desde Cuba hasta Virginia
El 3 de abril, el menor debía regresar con su madre –que comparte custodia con Rose tras su divorcio–, pero esto no ocurrió
. La familia tomó un vuelo en Vancouver, Canadá, hacia Ciudad de México el 29 de marzo y otro desde Mérida a La Habana el 1 de abril. El tribunal del estado de Utah ordenó el pasado 13 de abril que la niña volviera a EE UU, lo que dio la oportunidad a Cuba de cooperar activamente con Washington en un momento clave.

“Agradecemos a las fuerzas del orden por su rápida actuación para devolver a la niña a su madre biológica”, dijo la primera fiscal auxiliar de Estados Unidos para el Distrito de Utah, Melissa Holyoak. “Nuestra prioridad en cada caso de secuestro parental es la seguridad y el bienestar del menor”, agregó Robert Bohls, agente especial del FBI en Salt Lake City. “Este caso refleja la importancia de la colaboración para localizar a las víctimas, facilitar la reunificación familiar y garantizar la rendición de cuentas”.

La nota oficial del Departamento de Justicia dedica un agradecimiento específico al Servicio de Seguridad Diplomática del Departamento de Estado y la Oficina de Detención y Deportación del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) en La Habana, que “desempeñaron un papel fundamental en la recuperación segura del menor, junto con la Oficina del Agregado de las Fuerzas del Orden del FBI en la Ciudad de México”.

A pesar de la gravedad del caso –secuestro de una menor–, es inusual que el FBI realice una operación de este nivel para recuperar a la víctima. El Departamento de Justicia afirma que “el Proyecto Infancia Segura moviliza recursos federales, estatales y locales para localizar, detener y enjuiciar mejor a las personas que explotan a menores a través de Internet, así como para identificar y rescatar a las víctimas”, pero abogados consultados por el New York Times sostienen que el caso no tiene parangón.

“Esto es insólito, sumamente inusual”, dijo al diario Jay Groob, presidente de American Investigative Services, una firma que asesora a clientes en casos de custodia y recuperación de menores. “Nunca había oído hablar de algo así”.

El medio neoyorkino contempla que detrás de la movilización esté una causa de la que ha hecho bandera el presidente Donald Trump: la familia del menor había alegado estar preocupada por que el motivo del viaje fuera realizar una reasignación quirúrgica de sexo a la niña, que nació varón.

Rose había hecho una transición de género tras el nacimiento del bebé y, según la familia de su ex pareja –identificada solo como LB– influyó en que se identificara como niña. El FBI aseguró que los familiares del menor, que figuraba en los documentos como un “niño biológico de 10 años que se identifica como mujer”expresaron su preocupación por que fuera a Cuba para ser sometida a una cirugía de reasignación de género “antes de la pubertad”, aunque resultaría sorprendente que fuera a la Isla para una operación de este tipo.

La agente especial Waterfield detalló que en un registro del domicilio de las detenidas se hallaron 10.000 dólares en efectivo y una listas de tareas que ponía en evidencia planes para vaciar sus cuentas bancarias, aprender español y obtener visas de turista, entre otras cosas, lo que refleja una premeditación consciente y una manifiesta voluntad de no regresar a EE UU, lo que supone un delito de secuestro parental.

El hermano de Rose, Steven Ethington, dijo al Times que hubiera apoyado la decisión de su sobrina de cambiar de género, pero que todo parecía surgir por presiones de su hermana, que insistía en ello desde que la menor tenía unos 5 años.

El pasado jueves 16, las autoridades cubanas localizaron al grupo y la repatriación fue veloz. Más aún teniendo en cuenta que el pederasta español detenido en la Isla, Martiño Ramos Soto, lleva meses sin ser deportado a España. Al menos, que se sepa.


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