Imprimir
Comentar el artículo

ALEIDA GUEVARA, DE TAL PALO TAL ASTILLA. Primera parte. Por el Doctor Alberto Roteta Dorado.

Doctor Alberto Roteta Dorado. Santa Cruz de Tenerife. España Si no se supiera que este personaje es una defensora acérrima del régimen comunista cubano sus palabras pudieran interpretarse como una secuencia de frases irónicas o, en última instancia, expresadas por una enajenada mental.

Aleida Guevara junto a un exiguo grupo de comunistas en Sevilla, España, durante el IV Encuentro Internacional Europa por Cuba.

 

Santa Cruz de Tenerife. España. Hay un personaje de la política cubana que, a pesar de no ocupar cargos significativos dentro de la cúpula del castrismo y de no tener un perfil tan difundido, de vez en cuando hace de las suyas. La idea de que los hijos de personajes célebres suelen quedar eclipsados ante la grandeza de sus padres resulta aplicable a este personaje de la política cubana. No obstante, he de precisar que el término grandeza suele aplicarse a aquellos que han dejado su impronta de manera positiva o que aún están vigentes con un desempeño destacado. En el caso del personaje al que me referiré, la celebridad de su padre está determinada por la negatividad de su vida y la criminalidad de su obra. Se trata del binomio Ernesto Guevara de la Serna y su hija Aleida Guevara March.

 
Los lectores podrán consultar mis escritos: "Che Guevara, el misterio de una inmerecida idolatría", "El daño antropológico", publicados en diversos medios, los que tratan el polémico tema del Che Guevara. Sin embargo, he guardado un silencio cuasi sepulcral sobre la mayor de sus hijas, la activista cubano-argentina que, como expresé antes no ha logrado destacarse en el ámbito sociopolítico de la nación caribeña por lo que es en sí, sino por ser la hija del criminal comunista que engendró el odio y la venganza en la naciente Cuba socialista promovida por el dictador Fidel Castro en los inicios de la década de los sesenta.

 

De modo que esta es la primera vez que haré mención de este nefasto personaje una vez aceptada la petición de Guillermo Milán, director y editor de la página Cuba democracia y vida, con sede en Suecia, aunque leída en muchos lugares del mundo. Milán me ha sugerido la idea de abordar el tema de la actitud de Guevara en relación con una posible intervención militar del ejército de Estados Unidos en Cuba, toda vez que se ha dicho muy poco acerca de este asunto desde la perspectiva de la Guevara. Sin embargo, no me limitaré a este punto y trataré de hacer un escrito un tanto más extenso y con una visión retrospectiva de las más recientes intervenciones y declaraciones de Aleida Guevara.

 

"La rosa blanca" en Bruselas

 

Hace tres semanas la Guevara se presentó en Bruselas, en la sede del Parlamento Europeo, invitada por el Grupo The Left, una pequeña representación procastrista del parlamento, por motivo del evento "Cuba sí, bloqueo no", tenida que pasó sin penas ni glorias, toda vez que los medios internacionales de renombre no se hicieron eco de dicho evento, y los pocos que lo hicieron se limitaron a exponer una brevísima reseña.

 

Aleida Guevara, como la mayoría de los socialistas cubanos de su generación, ha quedado detenida en el tiempo. Su obsoleta retórica, además de anquilosada en el pasado, carece de fundamentos sólidos capaces de convencer, excepto a una exigua minoría que, como ella, sigue creyendo en las sombras fantasmales de posibles construcciones y perfeccionamientos de un sistema fallido y carente de sentido.

 

Durante su intervención precisó que "la verdadera libertad de un pueblo está en poder decidir qué quiere hacer con su vida", además de hacer mención de luchar por "la verdadera democracia". Si no se supiera que este personaje es una defensora acérrima del régimen comunista cubano sus palabras pudieran interpretarse como una secuencia de frases sarcásticas o, en última instancia, expresadas por una enajenada mental. Hacer referencia a libertades y a verdadera democracia en Cuba es algo totalmente surrealista. Es conocido en todas partes del mundo que las libertades elementales del hombre, como la libertad de pensamiento y de expresión, la de reunirse libremente, la de elegir a sus gobernantes, la de movilidad y un largo etcétera, no existen. Se ha vivido por más de sesenta años bajos los efectos de la censura, la marginación y el ostracismo de los que no comparten las ideas del régimen dictatorial cubano.

 

¿Cómo se atreve a hablar de verdadera democracia en una nación con un solo partido político reconocido de manera oficial (Partido Comunista de Cuba) y con un sistema eleccionario que es un invento macabro impuesto desde hace varias décadas, donde unos eligen a otros que son los que elegirán a otros que, finalmente, determinan quién debe gobernar, aún, sin que exista pluralidad de candidatos? Pues se atreve, y lo hace con el mismo discurso reaccionario, encasillado en los viejos cánones castristas y con una carencia de elocuencia que pretendió atenuar hacia el final de su mediocre alocución entonando, de manera muy ridícula y fuera de contexto, un pequeño fragmento de "La rosa blanca", que utiliza versos de José Martí, en la versión del italiano Sergio Endrigo – ocultó la versión del compositor cubano Ernesto Lecuona, el primero en musicalizar dicho poema y utilizó la de un extranjero progresista–.

 

En este mismo encuentro precisó que "nadie más tiene el derecho a decirnos cómo debemos vivir", o sea, solo el castrismo determina y dispone como se debe vivir. Como era de esperar, culpó a los Estados Unidos de América, con su "bloqueo" a la isla, de las dificultades económicas que tienen hace muchos años, "el bloqueo nos acompaña prácticamente desde el inicio de la Revolución". Sin embargo, omitió la idea de la verdadera crisis que atraviesa la nación cubana en los últimos años y prefirió sustituir los términos crisis, hambre, hambruna, miseria, pobreza y extrema pobreza por simples "dificultades económicas".

 

Pretendiendo revivir la fantasmal sombra del Che Guevara en España.

 

La Guevara suele reiterar que es médico-pediatra. Por su edad pudiera estar jubilada; pero todo parece indicar que sigue perteneciendo a la plantilla médica del Hospital William Soler, en Ciudad de La Habana, centro en el que muy poco podrá hacer si se tiene en cuenta su marcado activismo político y sus frecuentes viajes como vocera de la dictadura castrista. Un ejemplo concreto de su activismo político por el mundo es su presencia, entre los días 30 y 31 de enero del presente año, en Sevilla, España, para participar como invitada del IV Encuentro Internacional Europa por Cuba. A este evento que tuvo lugar en el Palacio de los Marqueses de la Algaba, en el Ayuntamiento de Sevilla, se unieron representantes de Palestina, el Frente Polisario y Venezuela, aunque indistintamente se hace referencia a la participación de unos veinte países con representantes del Gobierno y Partido de Morena (México), de las embajadas de Cuba y Venezuela, de la República Árabe Saharaui Democrática y portavoces del pueblo palestino. Por parte del partido Nación Andaluza participó el miembro de su Secretariado nacional, Carlos Ríos. No obstante, a pesar de la rimbombancia con que se anuncia a los participantes, en el orden práctico, al ver las imágenes y los vídeos subidos recientemente a YouTube se podrá apreciar que apenas había alrededor de 40 asistentes. 


 

Aleida Guevara, invitada al IV Encuentro Internacional Europa por Cuba que tuvo lugar los días 30 y 31 de enero de 2026 en el Palacio de los Marqueses de la Algaba, en el Ayuntamiento de Sevilla.

 

En esta ocasión se dirigió a un exiguo grupúsculo de fanáticos políticos para destacar la figura de su padre – gracias a su condición de hija primogénita del criminal guerrillero se le tiene en cuenta para participar en actos como estos–. Con un romanticismo fingido destacó la idea de hacer realidad los sueños de su padre. Para esto se apoyó en cartas y discursos del Che Guevara, documentos en los que, según Aleida, pidió que con el tiempo se les olvidara a el y a Fidel Castro, algo que no comprendió inicialmente, aunque llegó a la conclusión de que en realidad quería que se tomaran sus palabras, su enseñanza y su obra, y no su nombre, para continuar "construyendo" y "hacer realidad de sus sueños". Ya se sabe que en Cuba se ha estado intentando "construir" el socialismo predicado por el Che y Castro desde hace más de sesenta años sin poder acertar en nada, excepto en destruir a una de las naciones más prósperas de América antes de 1959.

 

Asimismo, insistió en que actualmente se necesita de la sabiduría, de la fuerza y del romanticismo de su padre, o sea, que, según la heredera del Che, ahora hemos de admitir que era sabio, fuerte y hasta romántico. Nada más distante de la realidad al caracterizar al siniestro asesino de la Cabaña. Pero uno de los puntos más álgidos de su mediocre intervención es el referente a la idea de la muerte de su padre. Relató que fue asesinado por militares títeres al servicio de la CIA, SIN JUICIO, y lo destaco intencionalmente con mayúsculas, toda vez que se hizo lo mismo que de manera reiterada hiciera Guevara en los años iniciales de la llamada revolución cubana, etapa donde se ejecutaron, sólo entre los días 30 y 31 de agosto de 1962, en la Fortaleza de San Carlos de La Cabaña, más de 300 prisioneros – cifras imprecisas, toda vez que algunas fuentes afirman que hubo entre 300 y 500 ejecuciones–, por solo citar los hechos de la llamada Masacre del 30 de agosto. En el periodo durante el cual el Che estuvo a cargo de La Cabaña (del 3 de enero al 26 de noviembre de 1959) se han documentado con exactitud 79 fusilamientos bajo sus órdenes directas, lo que no significa que dejara de estar involucrado indirectamente en la inmensidad de asesinatos cometidos es esta prisión durante los primeros años de la dictadura cubana.


En esta misma intervención hizo mención, retomando, una vez más, las palabras de Guevara de la Serna, a la necesidad de ser consecuentes con sus ideales y con sus principios, amén de enfatizar en la "vigencia de su pensamiento". Como ya expresé antes, sus palabras parecen ser la consecuencia de un estado de enajenación mental, por cuanto, insistir, en el actual contexto sociopolítico del mundo, en la vigencia del pensamiento del Che Guevara es algo realmente absurdo. Cada vez se logra demostrar con más rigor el verdadero rostro del Che Guevara. Su terrorífico historial de criminalidad sale cada vez más a la luz y se difunde por doquier gracias a los continuos avances de las tecnologías de la comunicación.  

 

(Continuará) 


Others News