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Luis Manuel Otero Alcántara, con sarna en prisión y expuesto a malas condiciones y posibles secuelas. Diaro de Cuba.


Luis Manuel Otero Alcántara, con sarna en prisión y expuesto a malas
condiciones y posibles secuelas
20 de agosto de 2025

Luis Manuel Otero Alcántara

'Exigimos reciba atención médica adecuada, con un diagnóstico correcto y un tratamiento eficaz que no ponga en riesgo su salud', subrayan activistas.

Las condiciones de vida en las cárceles del régimen de Cuba son "alarmantes", denunció recientemente el Centro de Documentación de Prisiones Cubana en un informe al respecto. En tal sentido, el preso político Luis Manuel Otero Alcántara, recluido en la prisión de Guanajay, sufre también dichas condiciones, toda vez, en una llamada telefónica a sus colaboradores, confirmó que tiene sarna, dijo la activista Yanelys Núñez Leyva a través de la página de Facebook del artista.

Sin embargo, tras ser llevado al médico del penal, le diagnosticaron "hongos por la humedad". "Sabemos que este diagnóstico puede ser errado o incluso arbitrario, de manera consciente o no. Por ello, responsabilizamos únicamente al régimen cubano de cualquier secuela o agravamiento de la enfermedad que pueda sufrir Luis. Actualmente se está aplicando una pomada de su propiedad", subrayó Núñez Leyva.

"También le indicaron bañarse con hojas de guayaba como si estuviese en su casa", sostuvo, al tiempo que denunció que "las prisiones en Cuba son un foco de enfermedades, violencias, negligencias y sufrimiento. Allí se encuentra Luisma, expuesto a brotes de sarna, tuberculosis, hepatitis, dengue, etc".

"Exigimos que Luis Manuel reciba atención médica adecuada, con un diagnóstico correcto y un tratamiento eficaz que no ponga en riesgo su salud", recalcó la activista y concluyó: "En su casa, con su familia y amigos, es donde debería estar, y no enfermando en prisión".

Otero Alcántara fue arrestado en julio de 2021, cuando intentaba unirse a las protestas. Posteriormente fue condenado a cinco años de cárcel por los supuestos delitos de "ultraje a los símbolos patrios", "desacato" y "desórdenes públicos", y encerrado en la prisión de máxima seguridad de Guanajay. Su detención y juicio han sido ampliamente denunciados por organizaciones de derechos humanos como parte de la criminalización sistemática del disenso en Cuba.

Amnistía Internacional lo ha reconocido como preso de conciencia, y organizaciones internacionales como Human Rights Watch y PEN International han exigido reiteradamente su liberación inmediata. "Su único 'delito' ha sido crear arte. Un arte justo. Un arte libre. Un arte profundamente comprometido con la realidad de su país", subrayaron sus colaboradores en su página de Facebook.

El líder del Movimiento San Isidro es uno de los presos políticos cubanos más conocidos a nivel internacional. Recientemente, fue galardonado con el Premio Václav Havel a la Disidencia Creativa, que otorgan las organizaciones internacionales defensoras de los derechos humanos Human Rights Foundation y Oslo Freedom Forum.

En julio, el Centro de Documentación de Prisiones Cubanas registró un total de 91 eventos relacionados con personas privadas de libertad. Además, destacó que "las condiciones materiales en las cárceles siguen siendo críticas: alimentación deficiente, ausencia de medicamentos, agua potable contaminada, hacinamiento que obliga a muchos reclusos a dormir en el suelo, soportando un calor sofocante y la presencia constante de chinches, mosquitos y otras plagas. Esta situación favorece la propagación de enfermedades transmisibles como tuberculosis, hepatitis, gripes y escabiosis, documentadas en el mes".

Como acto de protesta frente a tales condiciones, 11 presos comunes, todos con condenas de cadena perpetua, permanecen plantados en la prisión de Agüica, Matanzas. En el mismo centro penitenciario se encuentra recluido el preso político Félix Navarro, cuyos familiares han denunciado reiteradamente las condiciones nefastas por las que protestan los reos plantados: desnutrición y falta de atención médica, fundamentalmente. Así, la fórmula del régimen queda en evidencia: primero, imponer a los presos políticos largas y arbitrarias condenas, después, abandonarlos en cárceles donde nos existen ni las más mínimas condiciones de vida.

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