El probable futuro de Cuba. Por Jorge Hernández Fonseca.
El probable futuro de Cuba
Por Jorge Hernández Fonseca
28 de Agosto de 2026
Después que el Presidente norteamericano Donald Trump hablara varias veces de la inmediata liberación de Cuba, ahora se elimina la palabra "inmediata" y se sustituye por un periodo más o menos prolongado de sanciones económicas y presiones políticas, para que la isla se encamine hacia un "futuro mejor". Nada mal, si anteriormente no se hubieran hecho pronunciamientos al más alto nivel de una liberación casi inmediata, "después de Irán entraremos en Cuba".
El castrismo tiene mucha experiencia acumulada en cómo tratar a su enemigo norteamericano. Fidel Castro ha muerto y Raúl Castro está muy disminuido, pero los mecanismos, así como los grupos que tratan como verdaderos "think tank" los asuntos relacionados con EUA, están intactos. Ya elucubraron casi 200 "medidas" capitalistas para ser aplicadas de inmediato y proponen entregar un islote del norte de la isla al Presidente norteamericano, denominándolo "Cayo Trump", excelente para el turismo tropical. Un "camarón de goma" difícil de rechazar.
Después de las medidas capitalistas cubanas ya un empresario norteamericano ha negociado la compra de las acciones de la Sherry canadiense en la fábrica concentradora de nickel y cobalto del norte de la isla y habrá decenas de hoteles y otros negocios vacantes en Cuba que serán vendidos al mejor postor que convenga a los intereses castristas. También las medidas capitalistas permiten a los emigrados cubanos invertir en la isla. Estas inversiones de cubanos, incluso de la mayoría de los norteamericanos, difícilmente van a materializarse. El plan es otro.
Hay un enorme capital ilegal en México producto del narcotráfico, que sería muy bienvenido en Cuba para ser lavado. Esto, con apoyo político incluso del gobierno de ese país por razones dobles: para ayudar al fracasado socialismo cubano y para salir de una carga peligrosa de capital, que invertido en el propio México podría enturbiar las relaciones con su vecino norteño. El lavado de ese dinero procedente del narcotráfico no implica necesariamente que los traficantes mexicanos lleven de sus productos a la isla. Todo lo contrario, para no despertar sospechas tomaría la isla sólo como el lavado del capital obtenido en sus mercados actuales.
Para aplicar las medidas de privatización de empresas estatales cubanas, testaferros castristas ocuparían el lugar de "compradores" y futuros "dueños", mientras que el capital vendría de los negocios relacionados con el narcotráfico fuera de la isla, dominado por carteles mexicanos, con el apoyo y bendición de ambos gobiernos: el cubano para levantar en país y el mexicano, para evitar agraviar al gobierno norteamericano al permitir el lavado de dinero en su propio país.
Fidel Castro en vida dijo: Lo que nosotros conquistamos por la fuerza, por la fuerza tienen que quitárnoslo". Esto que se expone, no creo que haya sido analizado correctamente por los dirigentes de EUA. El tratar de derrotar al comunismo en Cuba mediante medidas que no son medidas de fuerza, contradicen ese principio establecido hace muchos tiempo y puede llevar a la isla a un estado de cosas socialmente más peligrosas que el actual, porque una vez que en Cuba haya dinero sucio en cantidades, la guerra a librar es mucho más compleja, difícil y cara.





















