Imprimir
Comentar el artículo

Prisoners Defenders: unos 90.000 reclusos cubanos sufren daños irreversibles por desnutrición forzosa, 447 presos políticos con patologías graves y 34 presos políticos con alto riesgo de fallecer en el corto plazo. Diario de Cuba.

Prisoners Defenders: unos 90.000 reclusos cubanos sufren 'daños irreversibles por desnutrición forzosa'
Diario de Cuba
27 de abril de 2026

Bandeja con comida en una cárcel cubana. Prisoners Defenders

La ONG identifica a 34 presos políticos cuya excarcelación inmediata considera una 'urgencia humanitaria'.

Unos 90.000 reclusos en Cuba estarían sufriendo "daños irreversibles por desnutrición forzosa", denunció la ONG Prisoners Defenders, que publicó este lunes un informe técnico con el afán de demostrar "cómo unas condiciones carcelarias degradantes en materia de alimentación en las prisiones en Cuba pueden destruir el físico de personas previamente sanas mediante la desnutrición severa y/o agravar enfermedades existentes, multiplicando el daño causado por la reclusión política y de conciencia".

Así, la ONG recabó información sobre los alimentos que consumen los presos en varios centros penitenciarios de la Isla y resaltó que "la dieta media documentada mediante las fuentes recibidas aporta aproximadamente 250–353 kcal/día, con un perfil de proteínas, vitaminas y minerales incompatible con el mantenimiento de la salud en un varón adulto".

"Aún bajo hipótesis conservadoras, la cobertura energética apenas alcanza alrededor del 10–14% del requerimiento estimado de un adulto sedentario y queda muy por debajo de cualquier estándar razonable de suficiencia alimentaria", denunció, al tiempo que sostuvo que esta situación "implica pérdida extrema de peso, sarcopenia, debilidad extrema, intolerancia al frío, hipotensión o inestabilidad hemodinámica, disminución de la capacidad de esfuerzo y deterioro severo del estado general".

Este panorama es ya intolerable por un periodo breve, tiempo en el que puede causar daños severos; sin embargo, si la falta de alimentos se extiende, como sucede en las cárceles cubanas, los reclusos pueden padecer "desnutrición energético-proteica grave, anemia carencial, déficits vitamínicos múltiples, inmunodepresión, deterioro musculoesquelético y neurocognitivo, peor cicatrización y mayor vulnerabilidad frente a infecciones", detalló la ONG, y resaltó que las cárceles del régimen están llenas de ejemplos de todo lo anterior.

Además, "la infestación permanente de chinches intensifica el daño a través de picaduras continuas, insomnio, lesiones cutáneas y riesgo de agravamiento de la anemia y del deterioro general", agregó.

En tal sentido, Prisoners Defenders enfatizó que "las condiciones documentadas son incompatibles con los estándares mínimos internacionales aplicables a personas privadas de libertad y constituyen, prima facie, vulneraciones concretas del derecho a la alimentación adecuada, del derecho a la salud, del derecho a la preservación de la dignidad y del derecho a recibir trato humano durante la custodia".

Así, "Cuba presenta un cuadro de represión estructural y generalizada, en el que la magnitud del encarcelamiento —en torno al 1% de la población— se combina con patrones documentados de múltiples crímenes generalizados de lesa humanidad y violaciones de derechos humanos", resaltó.

En este contexto, la ONG identificó a 34 presos políticos "cuya excarcelación inmediata constituye una urgencia humanitaria", toda vez que son "personas con enfermedades graves con alto riesgo de fallecer en el corto plazo", indicó.

Asimismo, entre esos 34 reos hay "niños presos políticos que se encuentran en centros penitenciarios de alta seguridad y que deben ser puestos en libertad", así como "madres encarceladas cuyos hijos quedan en situación de orfandad forzosa" y "presos con trastornos mentales incompatibles con la prisión, sin atención médica y expuestos, entre otros riesgos, al suicidio".

Además, la ONG mantiene en 447 a los presos políticos "con patologías graves provocadas o agravadas por las condiciones de reclusión, como la mala alimentación, los malos tratos y la ausencia de atención médica, así como 47 con trastornos mentales severos sin tratamiento".

Al hilo de esta situación, la semana pasada el grupo de asesoría legal Cubalex denunció que más de 300 presos estarían sin alimentos debido a la falta de suministros en la prisión cubana El Típico, en Las Tunas. La organización subrayó que se trata de "violaciones sistemáticas de derechos humanos y responsabilidad directa de autoridades penitenciarias".

Este desabastecimiento "generó una protesta que estuvo cerca de convertirse en motín", indicó el grupo de juristas, al tiempo que resaltó que "los mecanismos informales de alimentación y corrupción dentro de la prisión afectan la distribución y calidad de la comida".

En un informe reciente, el Centro de Documentación de Prisiones Cubanas dio cuenta del colapso de los centros penitenciarios, toda vez que "las denuncias por malas condiciones de vida en prisión abarcaron prácticamente todos los ámbitos en que se desarrolla el día a día de las personas reclusas: comida insuficiente, mal elaborada y en mal estado, desnutrición, abasto insuficiente de agua, infraestructuras deficientes, falta de colchones, plagas de roedores e insectos y brotes epidémicos".

Others News